En marzo saldrá su libro sobre lo que vivió en cautiverio, que dará mucho de qué hablar.
De sus 45 años, Clara Rojas pasó seis en poder de las Farc. Hace un año fue liberada y desde entonces su vida, su hijo Emmanuel, su relación con Íngrid Betancourt y su vida sentimental se han convertido en temas de interés público. En marzo saldrá su libro sobre lo que vivió en cautiverio, que dará mucho de qué hablar.
¿De qué va a hablar en su libro?
Voy a tratar de transmitir la experiencia vivida en la selva desde mi perspectiva. Va a llamar la atención.
¿Por qué?
Que lo descubran los lectores.
¿Cómo ha sido este año en libertad?
He logrado reempezar mi vida y darle un nuevo impulso.
¿Por qué dijo en Vanity Fair que "Íngrid le ha demostrado que no era su amiga"?
Al parecer, no hay respuesta que satisfaga a los periodistas.
¿Cree que Íngrid es la culpable de su secuestro?
La responsabilidad es de las Farc.
¿Se arrepiente de haber acompañado a Íngrid?
No hay que llorar sobre la leche derramada. Ya estamos libres y bien.
¿Por qué cree que se dio el distanciamiento entre ustedes?
Estamos en lugares distintos.
¿Por qué habla tan poco de su cautiverio?
Lo que creo que tengo que decir lo escribí en mi libro.
¿Qué opina de los comentarios de Luis Eladio Pérez sobre usted?
Me sorprende su actitud, pero no la comento.
¿Cómo le ha ido como mamá?
Ha superado lo que me esperaba.
¿Y qué es lo mejor de ser mamá?
Ver a mi hijo con esas ganas de vivir.
Sigue convencida de que su hijo necesita un padre y usted un marido...
Claro, y espero que San Antonio me alumbre ese camino.
¿Tiene algún miedo?
No me gusta albergar temor.
Una palabra que la describa...
Tenacidad.
Y un motivo...
Mi hijo.
¿Sus planes para 2009?
Vivir y dejar vivir.