CAMBIO: Al creador de un personaje femenino tan fuerte como Aleida, ¿cómo le va con las mujeres?
VLADDO: No me puedo quejar...
¿Qué les recetaría a los políticos que sufren de dolor de cabeza cuando ven sus caricaturas?
Mucha Aspirina, que de paso les sirve para el corazón.
¿Qué disfruta más, escribir o dibujar?
Las dos cosas, pero si tuviera que escoger una prefiero el dibujo.
¿Tiene algún ritual a la hora de trabajar?
Mientras estoy en el proceso de concretar una idea, no tolero el ruido; ni siquiera la música más suave. Necesito silencio total. Pero cuando ya sé qué voy a hacer y empiezo a dibujar, ya no me importa poner la música de los Rolling Stones a todo volumen.
¿Y alguna manía?
No resisto las puertas indecisas: ni a medio cerrar, ni a medio abrir.
A un hombre de tan buen humor, ¿qué lo saca de quicio?
Que me crean idiota. O que piensen que uno es recreacionista y que tiene que vivir siempre muerto de la risa.
¿Por qué el exceso de optimismo es perjudicial para el organismo?
Porque en un país como el nuestro la realidad es dura y el optimismo excesivo no es bueno para resistir las estrelladas tan brutales que nos toca afrontar.
¿Qué piensa sobre la posibilidad de una segunda reelección del presidente Uribe?
Lo mismo que en la primera: es un abuso que alguien que juró defender la Constitución resuelva modificarla para satisfacer sus apetitos personales de poder.
Usted que es un amante empedernido de los tangos, ¿cuál es su favorito?
Aunque de primerazo me viene a la mente Cambalache, hay varios que me encantan porque me hacen evocar mis tiempos de adolescencia.
¿Cuántos años de vida le esperan a Aleida?
Aleida tiene toda la vida por delante.