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Ley del silencio
El abuso sexual es una práctica de guerra tan vieja como la humanidad. "Por lo general, los agresores cometen abusos sexuales como una forma de humillar a los enemigos, para demostrarles que no han sido capaces de proteger a sus mujeres -asegura Guana-. Es un mensaje de castración y mutilación al enemigo".
En la historia reciente, en los años 70 y 80, se hizo evidente en Perú, Guatemala, Ruanda, la antigua Yugoslavia y Corea, entre otros países en conflicto. En todos los casos la Justicia llegó tarde. Solo hasta 2000 empezaron los castigos a los victimarios. "Esto fue posible porque las mujeres no se callaron y decidieron no ocultar esas heridas -explica Buriticá-. Fue una batalla muy larga para que les creyeran y apenas empieza a hacerse justicia".
En Colombia, hasta ahora solo 91 mujeres han denunciado ante la Unidad de Justicia y Paz haber sido víctimas de violación y abuso sexual, mientras otras han contado sus historias a ONG de derechos humanos. Pero la mayoría guarda silencio por temor, por vergüenza, por nuevas amenazas de los agresores, por recriminación de las parejas que las acusan incluso de haber provocado la situación, por prejuicios familiares... "Lamentablemente esta es una sociedad machista y cada vez que una mujer se atreve a denunciar ante un fiscal, algunos la miran con recelo y ponen en duda su versión", afirma Buriticá. Por eso lo que impera es la ley del silencio.
Javier Ciurlizza, director del Centro Internacional para la Justicia Transicional en Colombia y secretario de la Comisión de la Verdad de Perú que funcionó hasta 2003, sostiene que las mujeres no solo tienen mucho temor para denunciar sino que incluso desconocen sus derechos. "En medio de tantos crímenes, creen que tienen menos derechos para reclamar luego de presenciar el asesinato, la tortura o la desaparición y por eso no denuncian lo que les ocurrió".
A esto se suma que muchas viven en zonas donde tienen contacto con los violadores o amigos de ellos y que otras tantas incluso desconocen hasta dónde va la violencia sexual. "Violencia sexual no es sólo violación o acceso carnal violento, es esclavitud, prostitución y embarazos forzados -explica la psicóloga Guana-. Muchas mujeres desconocen que son víctimas de esto y lo ven como algo que tenía que pasar después de que les mataran al marido".
IMP tiene casos documentados de mujeres que fueron secuestradas y obligadas a ejercer la prostitución o violadas frente a sus esposos, hijos e incluso los vecinos. Un desmovilizado del bloque Élmer Cárdenas, cuyo caso está en manos de la Fiscalía y quien fue testigo de numerosos abusos sexuales cometidos por Fredy Rendón, 'el Alemán', aseguró que muchas veces ordenó matar a sus víctimas y enterrarlas en fosas para no dejar huellas.
"Un día, a mediados de diciembre de 1997, le llevaron a 'el Alemán' a su finca en Necoclí 15 muchachas de ese pueblo y de Turbo. Una de ellas se llamaba Nancy -relató el testigo-. Hicieron con ellas lo que quisieron y luego dieron la orden de enterrar bolsas plásticas en un hueco. Eran los cuerpos de las niñas".
También contó que presenció la violación múltiple de una niña de 14 años en Caseta, Turbo, en junio de 1997, quien fue violada por tres hombres delante de su familia. La acusaban de tener amoríos con un guerrillero. "Fue enterrada en un hueco a 15 metros de la casa de sus padres", dijo el desmovilizado, quien agregó que en otros casos las violaciones eran por venganza.
Se acaba de coronar Rey Vallenato en la versión 41 del "Festival de la Leyenda Vallenata" en Valledupar.