Enero 27 de 2010

Germán Vargas Lleras sabrá a qué atenerse en la Convención Nacional de Cambio Radical

Allí podrá determinar quiénes están con él y quiénes con la reelección presidencial de Álvaro Uribe.

Germán Vargas Lleras llega a la Convención Nacional de su partido, Cambio Radical, en un momento a la vez decisivo y peligroso. Su distanciamiento lento pero perceptible con el uribismo, a raíz del lanzamiento de su candidatura presidencial, dividió al grupo de congresistas que lo venía acompañando, pues no todos compartían su estrategia porque se sienten atraídos hacia la tercera campaña de Álvaro Uribe. Este fin de semana, en la Convención que se realizará en Bogotá con delegados de todo el país, Vargas Lleras sabrá a ciencia cierta quienes están con él.

"El que se quede en Cambio Radical no puede seguir dubitativo frente a la reelección -le dijo Vargas Lleras a CAMBIO-. Quien se quiera ir tiene las puertas abiertas pero debe hacerlo antes de la inscripción de listas al Congreso, así el tiempo del transfuguismo haya vencido". Vargas Lleras sabe que su reto es demostrar que su candidatura sigue viva y que Cambio Radical o puede alcanzar un cupo en la segunda vuelta -sobre todo en un escenario sin reelección- o puede llegar a ser la fuerza decisoria. El fiel de la balanza en 2010 sería de paso el arranque de una larga carrera hacia 2014.

Empeñado como está en llegar a la Casa de Nariño, el nieto del ex presidente Carlos Lleras Restrepo reconoce que no respaldar un tercer mandato de Uribe le ha traído complicaciones políticas y calificativos de desleal, pero insiste en que su compromiso con el actual Gobierno acaba el 7 de agosto de este año: "Lo hago por convicción, porque el referendo daña las instituciones, lesiona al propio presidente Uribe y sienta un precedente nefasto para que en Colombia cualquiera rompa los diques constitucionales". Vargas Lleras no lo dice abiertamente, pero él sabe que su apuesta en la carrera presidencial es de largo aliento. Hace unos meses fue el primero en proponer una consulta interpartidista entre dirigentes de origen liberal con Rafael Pardo y Juan Manuel Santos. Su intención no era otra que la de reunificar el liberalismo con la intención de ganar la consulta y encontrar una puerta de entrada a su antigua casa. 

Sin embargo, en el corto plazo Vargas Lleras deberá jugarse sus restos en las eleciones de marzo y mayo, para mantener la bancada parlamentaria de Cambio Radical y obtener una votación significativa en la presidencial pues las posibilidades de una consulta interpartidaria con el liberalismo se esfumaron en medio de versiones encontradas de Vargas Lleras y Pardo.

El futuro

El poder electoral y la representación política que Cambio Radical obtuvo en las elecciones regionales y que le alcanzó para elegir a 1.500 concejales y 120 diputados, que se sumaron a los 15 senadores y 22 representantes que había obtenido en 2006, se ha visto notoriamente disminuido por la renuencia de Vargas Lleras a apoyar la reelección. Hoy, por ejemplo, el Partido cuenta solo con 12 senadores y 17 representantes, los demás emigraron al Partido de la U porque sienten que con Álvaro Uribe tienen mejores posibilidades electorales para buscar su propia reelección. Además, desde cuando se negó a apoyar el referendo, el Gobierno le quitó las jugosas cuotas burocráticas que le había dado en ministerios, institutos descentralizados y otros cargos de representación nacional y regional.

El jefe de Cambio Radical se ha esforzado al máximo para que la Convención del sábado sea el punto de partida para demostrar que no está derrotado y que su campaña va en serio con o sin Uribe. En medio de las correrías que adelanta desde hace un año por todo el país, Vargas Lleras se esfuerza por convencer a los cerca de 1.200 delegados que se harán presentes en el Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada para que le den poderes que le permitan sancionar a quien, quedándose en Cambio Radical, no apoye su candidatura presidencial ni sus listas al Congreso. Precisamente las elecciones parlamentarias de marzo son el primer paso en esta batalla electoral. Realista en sus cálculos electorales, el líder de Cambio Radical acepta que mantener las curules alcanzadas hace cuatro años es tarea difícil, pero refuta con ahínco a quienes sugieren que perderá gran parte de su votación.

La Convención también servirá para definir la línea programática de Cambio Radical, que Vargas Lleras califica como de "centro centro", y en la que ha venido trabajando un amplio número de académicos y expertos en los temas de seguridad y derechos humanos, economía y desarrollo, infraestructura y asuntos sociales. Precisamente, cada uno de los miembros de su equipo programático, como Néstor Humberto Martínez, Carlos Eduardo Medellín, Sergio Mutis, Luis Fernando Ramírez, Laura Gil y Mario Suárez Melo tendrá un espacio para explicar las propuestas que el candidato presidencial ha venido presentando.

Por lo pronto, Germán Vargas Lleras tiene dos metas: la inmediata es consolidar la fidelidad de los miembros de su partido alrededor de su campaña presidencial y, la segunda, quedar posicionado para ser el candidato presidencial de un liberalismo reunificado en las elecciones de 2014.

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