El Polo logró un delicado equilibrio entre sus sectores

Gustavo Petro, Jorge Robledo y Jaime Dussán.

Las aguas tranquilas regresaron al Polo Democrático. Una decisión que suele ser rápida y predecible -la elección de sus directivos después de una consulta interna- se demoró casi cuatro meses a causa de las divisiones internas entre los sectores 'radical' -el que había representado Carlos Gaviria- y 'moderado' -el que encabeza Gustavo Petro-. Con la confirmación del senador Jaime Dussán como presidente, el lunes pasado, el partido amarillo encontró un esquema de unidad para emplearse ahora a fondo en las campañas a Congreso y presidencial.

Las tensiones de los últimos meses se debieron a una situación paradójica. Mientras Gustavo Petro logró una victoria inesperada en la elección interna, la otra ala había asegurado -desde el último congreso nacional- mayoría en los cuerpos más importantes de autoridad del partido. Al mismo tiempo, Petro y los radicales tenían argumentos sólidos para aspirar a que el presidente de la colectividad -luego del retiro de Gaviria Díaz- surgiera de sus filas. Petro consideraba que como ganador de la consulta él o alguien de su grupo debía asumir la jefatura, pero los otros -con Jaime Dussán en la cúpula- contaban con la mayoría en el Comité Ejecutivo. Durante varias semanas barajaron varias fórmulas que combinaban un presidente de un sector y un secretario general del otro. Que fue lo que finalmente se consolidó con Dussán en la presidencia y el petrista Boris Montesdeoca -ex presidente de Fecode- en la Secretaría.

El resultado, en principio, es una victoria de Dussán, quien representa al sector del alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, y que acompañó la precandidatura de Gaviria Díaz. "Dussán ganó porque tiene la mayoría en el Comité Ejecutivo y eso no se puede negar", le reconoció a CAMBIO Petro, y el ratificado presidente del Polo agregó: "Alrededor de la candidatura de Gustavo Petro estarán unificadas todas las fuerzas del Partido porque dentro del Polo hay una sana representación de las diferentes vertientes en los cargos representativos".

Sin embargo, las distintas vertientes mantienen algunas marcadas diferencias. Las principales discusiones internas se han dado por la falta de consenso sobre la política de alianzas con otros partidos y sobre su posición frente a la controvertida gestión de Samuel Moreno como alcalde de Bogotá: "Hoy uno de los problemas del Polo es la percepción ciudadana de que en la administración de Bogotá galopa la corrupción, por lo que le he pedido al alcalde Samuel Moreno que adopte medidas que permitan reversar esa visión generalizada", dice Petro.

Lo bueno y lo malo

Aunque el equilibrio alcanzado calmó los ánimos, también hubo críticas. El concejal de Bogotá Carlos Vicente de Roux sostiene que "Esa no fue una elección conveniente para el Partido y para nuestro candidato porque en el Polo queremos enviar un mensaje de apertura y de lucha contra el clientelismo y Dussán no representa eso".

Pero como dice Petro, la unidad era una condición esencial para concretar la estrategia para las elecciones de Congreso. El Polo lleva una lista fuerte al Senado que aspira aumentar  las 11 curules que posee en la actualidad y otro tanto quiere hacer con las listas a la Cámara. "Lo peor que nos podía pasar era seguir con una presidencia interina y, gústenos o no, con un presidente en propiedad comienza a desentrabarse todo el tema administrativo, que es fundamental para un partido político", sostiene Daniel García-Peña, ex secretario general del partido.

Los polistas confían en que ese impulso alcance para la campaña presidencial de Petro. La idea es consolidar el voto de la base del partido en los comicios del 14 de marzo y, luego, ampliarla con un discurso de centro y con alianzas con otras fuerzas. La meta es alta: superar la copiosa votación alcanzada hace cuatro años por Carlos Gaviria Díaz, de 2,7 millones de votos con la que se ubicó como la segunda fuerza electoral del país, detrás de la coalición de ocho partidos que respaldó al presidente Álvaro Uribe y por delante del hasta hace unos años, poderosoPartido Liberal.

Dussán sostiene que el Polo "mantiene abiertas las posibilidades de hacer una consulta interpardista con Sergio Fajardo, el candidato que salga del grupo de los ex alcaldes de Bogotá 'Lucho' Garzón, Antanas Mockus y Enrique Peñalosa, y el Partido Liberal".

Por lo pronto, con la elección de Dussán como presidente y del  ex presidente de Fecode Boris Montesdeoca como secretario general, en reemplazo de Carlos Bula, comienzan a apaciguarse las aguas entre gaviristas y petristas porque Montesdeoca representa el sector del senador Jorge Guevara, que desde un principio siempre ha estado con Petro.

Y con Jorge Robledo como cabeza de lista al Senado, el sector de la izquierda radical representado en el Moir tiene también la forma de crecer dentro del Partido. Todos quedaron contentos y, según Robledo, "dejaron con los crespos hechos a las barras bravas uribistas que esperaban una división del Polo Democrático". Ahora, resuelta la política interna y mecánica del partido, viene la batalla de verdad en el escenario de la campaña electoral. Solo allí se sabrá qué tanto durará la felicidad.

Vea también:

Tres sectores del Polo Democrático se pelean la Secretaría de Educación de Bogotá.