Después de varios meses de zozobra, anuncios y rectificaciones, el ex alcalde de Bogotá Luis Eduardo Garzón se decidió por la opción electoral menos esperada: será candidato al Senado.
'Lucho' había dicho en varias ocasiones que sería candidato presidencial con o sin Uribe, pero el martes 27 de octubre, en una reunión con los demás miembros de la Dirección Nacional del Partido Verde, al que ingresó hace unas semanas en compañía de los también ex alcaldes Antanas Mockus y Enrique Peñalosa, fue acordado que "la primera gran batalla que librará el Partido Verde será la de las elecciones a Congreso".
La decisión sobre una eventual candidatura presidencial -de uno de ellos, o de alguien más a quien decidan respaldar- se dejó para después. "No consideramos útil presentarla en este momento -le dijo Peñalosa a CAMBIO-. Además, estamos concentrados en la organización y fortalecimiento de un partido casi nuevo, y pensamos que eso distrae nuestros esfuerzos del momento, que se concentran en organizar las listas de Congreso". El propio Garzón reconoce que desistió de su aspiración presidencial y que buscará una curul en el Senado porque "con Uribe o sin Uribe el Congreso es definitivo para el equilibrio de poderes y voy a trabajar por su relegitimación después de escándalos como los de la parapolítica y la Yidispolítica".
'Lucho' encabezará la lista verde, que utilizará el mecanismo del voto preferente, seguramente para evitar la repetición de la dolorosa experiencia del año 2006, cuando Peñalosa, con una cuantiosa votación de 160.000 sufragios, se quedó por fuera porque no llegó al umbral requerido.
Después de Garzón, y con el objeto de balancear el tono bogotano que genera el liderazgo de los tres ex alcaldes, aparecerán dirigentes cercanos a mandatarios regionales: Mauricio Ospina, hermano del alcalde de Cali Jorge Iván Ospina; Mercedes Maturana, del grupo de la alcaldesa de Cartagena Judith Pinedo; Jorge Eduardo Londoño, ex gobernador de Boyacá; Rodrigo Romero, representante a la Cámara, y Félix Valera, hombre clave del gobernador del Cesar, Cristian Moreno. En la misma lista figurarán Salomón Kalmanovitz, ex codirector del Banco de la República; Rafael Orduz, ex presidente de la Empresa de Teléfonos de Bogotá y el ex constituyente Fabio Villa. La cabeza de lista a la Cámara de Representantes por Bogotá será del ex concejal peñalosista Alfonso Prada.
Sin embargo, todos y cada uno de los candidatos deberán superar los filtros éticos y de idoneidad fijados por la insistencia de Mockus, quien propuso publicar las hojas de vida en la página virtual Red Confianza Electoral para que la misma ciudadanía oficie como veedora de quienes aspiran a cargos de elección popular en representación de los verdes.
A futuro
Con la decisión de que 'Lucho' Garzón encabece la lista al Senado, el Partido Verde le apuesta a dar un golpe de mano en las elecciones de marzo. De entrada, los demás partidos no tienen una figura de reconocimiento nacional que logre jalonar amplios sectores de opinión. Solo el Partido de la U ha definido que el ex ministro Juan Lozano sea su cabeza de lista. Si esto se da, Garzón y Lozano podrían reeditar la disputa que sostuvieron por la Alcaldía de Bogotá, cuando el ex dirigente del Polo Democrático lo derrotó a pesar de que Lozano era el aspirante del uribismo y del pañalosismo, que en ese momento habían hecho causa común con el propósito de asegurar el segundo cargo más importante del país en la rama ejecutiva.
La estrategia de los tenores, además de buscar un número significativo de curules en el Congreso, contempla utilizar ese eventual resultado como punto de partida para influir en las elecciones presidenciales de mayo, y avalar aspirantes a las elecciones regionales de 2011. Si deciden presentar un candidato verde, "es muy posible que sea Antanas Mockus, quien sería un gran presidente, pero no descartamos nada hasta que se dé el momento de tomar una decisión final", agrega Peñalosa.
Ex alcaldes, tenores, o verdes, lo cierto es que Garzón, Mockus y Peñalosa están empeñados en demostrar que tienen un proyecto serio y de largo alcance, que va mucho más allá de la foto llamativa frente al Capitolio, con la que empezaron hace unos meses. "Nuestra apuesta es a futuro", sostiene el concejal de Bogotá Antonio Sanguino, quien como Garzón abandonó las filas del Polo.
Otro factor que pesa para que los verdes hayan preferido enfocarse en las elecciones a Congreso es que el sector de los independientes está prácticamente copado por el ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo, quien el miércoles de esta semana presentó 700.000 firmas para inscribir su candidatura (ver artículo anterior). Y no hay mucho espacio para opciones sin partidos fuertes. Fajardo y los tenores le apuntan al electorado de opinión y, aunque el ex alcalde de Medellín impulsará una "selección Colombia" de aspirantes al Congreso, esa convergencia genera un interrogante sobre un eventual reencuentro posterior. No hay que olvidar que Fajardo hizo parte del grupo original, entonces conocido como 'Los quíntuples'.
Garzón, en fin, se decidió por el Senado para contribuir a ir generando claridad en una campaña confusa y con reglas de juego cambiantes. "Alguien tenía que ponerle el pecho a esta idea, y yo estoy acostumbrado a las grandes batallas", dice. También deberá demostrar que puede competir en la caza de votos sin una maquinaria fuerte y con una camiseta que -tanto por el color verde como por la aspiración al Senado- no es la que la opinión pública asocia con él.