Preocupado por la parsimonia legislativa que se vive en el Congreso, el presidente del Senado, Javier Cáceres Leal, convocó el martes a una reunión de urgencia a los voceros de los partidos políticos para concertar reglas de juego que permitan evacuar proyectos de interés como el Presupuesto General de la Nación y la ley estatutaria que reglamenta la reforma política.
En la cita, que duró un par de horas, los congresistas coincidieron en que si el referendo reeleccionista fue el culpable del trancón legislativo durante el último año, ahora la campaña para las elecciones a Senado y Cámara ocupa prácticamente todo el tiempo de trabajo de los parlamentarios. Además, en cuestión de trámite hay un factor obligatorio que tiene al borde de la locura las sesiones de comisiones y plenarias.
"La reforma política obliga a que cualquier decisión que se tome en el Congreso debe contar con votación nominal, es decir, congresista por congresista, lo que prolonga en exceso el trámite legislativo", sostiene el representante Simón Gaviria. Por ejemplo, la plenaria de la Cámara del martes fue levantada a las cinco de la tarde por falta de quórum porque los congresistas llegan para responder a lista, pero al poco tiempo se escabullen para dedicarse a sus campañas.
Por esta razón, Cáceres Leal anunció que las plenarias del Senado serán citadas todos los martes a las 10:00 a.m. para que pueda ser evacuada la agenda legislativa, que tiene proyectos de relevancia como el que extiende el impuesto al patrimonio, el de la descongestión judicial, y el que penaliza el porte de dosis mínima de estupefacientes, además de la ley de presupuesto y la reglamentación de la reforma política, entre otros.
"El compromiso que adquirieron los voceros de los partidos es el de promover la puntualidad y permanencia en el recinto de sesiones, que es el mayor inconveniente que tenemos en las plenarias", explicó el presidente del Senado. Además, con el propósito de facilitar el trabajo en las plenarias, los voceros de los partidos y movimientos serán los autorizados para hablar sobre los temas propuestos en la sesión, y en lo posible se tratará de no repetir e insistir en asuntos ya propuestos y analizados.
Pero la medida de convocar las plenarias desde antes del mediodía no fue bien recibida por el senador Samuel Arrieta, presidente de la Comisión Primera y del partido Convergencia Ciudadana: "Eso lo que va a hacer es ponerles más talanqueras a los proyectos porque ahora las paralizadas van a ser las comisiones, porque ¿a qué hora sesionan?".
Aunque en vísperas de elecciones la dinámica del legislativo siempre ha sido igual, el problema en esta ocasión es que el obligatorio llamado a lista, congresista por congresista, para votar cualquier proyecto de ley, va a impedir que en el Congreso siga haciendo carrera el tradicional y sonoro 'pupitrazo' de última hora con el cual eran evacuadas a topa tolondra las iniciativas que pasaban a ser leyes de la República.