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En medio de críticas al jefe del Partido, el ex presidente César Gaviria, a quien algunos precandidatos acusan de falta de neutralidad y de preferencias por su ex ministro de Defensa Rafael Pardo, y de pullas entre algunos candidatos, avanza la carrera hacia la consulta del 27 de septiembre en la cual el liberalismo no solo escogerá el nombre del candidato para las elecciones presidenciales de 2010, sino que definirá quién gana el pulso entre los ex presidentes César Gaviria y Ernesto Samper y, por consiguiente, cuál será el rumbo futuro del liberalismo.
La apuesta de Gaviria es alta pues considera que no habrá segunda reelección porque son tales los vicios del referendo que la Corte Constitucional no tendría más opción que tumbarlo, y que en este escenario el candidato que surja podrá crecer y en una posterior consulta interpartidista -seguramente con Germán Vargas-, empezará un proceso de reagrupación del liberalismo que le permitiría ir con un candidato fuerte a las presidenciales.
Y en cuanto al pulso interno de poderes (Samper vs. Gaviria), la encuesta Opinómetro-Datexco realizada esta semana para CAMBIO arroja algunas pistas. Rafael Pardo mantiene la camiseta amarilla con una intención de voto de 25,11 por ciento y una cómoda diferencia sobre Cecilia López, quien registra el 9,75 por ciento, y Aníbal Gaviria, con 8,17 por ciento.
La sorpresa corre por cuenta del desplome del ex fiscal Alfonso Gómez Méndez (de la línea samperista), quien fue desplazado del segundo lugar que tenía en abril con 8,6 por ciento, a la cuarta casilla con solo 2,91 por ciento.
El primer lugar de Pardo no solo tiene que ver con el hecho de que es el precandidato con mayor reconocimiento nacional, sino con el viraje que le ha dado a su campaña en los últimos días, que apunta a una mayor confrontación con el Gobierno. En medio de la discusión del referendo en la Cámara, Pardo denunció que el Gobierno habría destinado 220.000 millones de pesos del Fondo de Seguridad del Ministerio del Interior para construir palacios municipales para aceitar a los congresistas. Más que como precandidato, el ex Ministro empezó a jugar como candidato y eso parece haberle dado resultado.
El repunte tanto de Cecilia López como de Aníbal Gaviria, el "pelotón perseguidor", tiene explicación. En el caso de la senadora, todo indica que el hecho de ser la única mujer en la contienda liberal ha jugado a su favor, y logrado cautivar voto de opinión. En el caso de Gaviria, lo han favorecido su discurso renovador y su apuesta por los jóvenes, que empiezan a proyectarlo por fuera de su departamento, ya no como exitoso ex gobernador sino como dirigente de alcance nacional.
Y con respecto a la descolgada de Gómez Méndez, algunos analistas lo atribuyen a que su discurso está demasiado amarrado al desgastado "trapo rojo", que no resulta atractivo dada la crisis de los partidos y la mayor inclinación de la gente por liderazgos personalistas. Y también sorprende su rezago porque tiene una agresiva campaña publicitaria en medios de cobertura nacional.
Los otros tres precandidatos, Alfonso López Caballero, Héctor Elí Rojas e Iván Marulanda, ni cuentan con apoyo parlamentario, ni han logrado que sus candidaturas despeguen como lo evidencian sus bajos registros en la encuesta: 2,32; 1,51 y 0,18 por ciento, respectivamente.
Telón de fondo
Como telón de fondo de la consulta, está la disputa de poderes locales y regionales clave para definir la jefatura del Partido. Los resultados tendrán consecuencias en el futuro del liberalismo pues definirán quién, entre los ex presidentes Gaviria y Samper, se queda con el mango de la sartén. Al fin y al cabo, los ex mandatarios mantienen un enfrentamiento de vieja data y el pulso definirá quién tiene las mayorías.
Aunque en principio Samper apoyó la jefatura única de Gaviria y de hecho fue él quien lo postuló, hoy se opone a su reelección y por eso se ha dedicado a mover sus fichas en todo el país para quitarle poder en las bases y poner a sus amigos en los directorios locales y regionales que también serán escogidos el día de la consulta, y cuyos votos son definitivos en el Congreso de diciembre, al que asistirán más de 2.500 delegados con derecho a voto. En Bogotá, por ejemplo, Samper apoya a Piedad Córdoba para la jefatura del directorio distrital, frente a las aspiraciones de Juan Manuel Galán, pupilo de Gaviria.