Uribe clarificó su alma

(Página 2 de 2)

Que la oposición se oponga al referendo vaya y venga, pero que los propios uribistas jueguen a dos bandas llama más la atención. "A Palacio van todos a rasgarse las vestiduras y a decir que están con Uribe, pero cuando llegan al Congreso no aparecen en la reunión de conciliadores porque ya tienen otro interés", le dijo a CAMBIO un senador uribista que sostiene que así el Gobierno consiga los 26 votos que necesita en la Comisión de Conciliación, "en la plenaria de la Cámara no veo que se alcance la mayoría requerida para aprobar el referendo".

Excepto por la manifestación más clara del Presidente, que sigue haciendo en privado y solo frente a sus aliados, lo cierto es que el panorama del referendo sigue nublado y tiene el tiempo en contra. Los signos vitales permiten decir que está vivo, formalmente no está muerto, y falta ver si la bendición presidencial hace el milagro de salvarlo.

Pero han pasado varias semanas y han surgido muchos enredos: cuando comenzó el proceso de recolección de firmas los promotores calculaban que más o menos para esta fecha se podría llevar a cabo la consulta electoral. El cronograma que resta -conciliación, plenarias en cada cámara, revisión de la Corte Constitucional, organización de la consulta por parte de la Registraduría- es tan largo como complejo. Si todo sale bien, el referendo prácticamente se haría en vísperas de las elecciones. Lo cual genera inquietudes sobre la marcha del debate electoral y los efectos institucionales, y también convierte a los aspirantes -incluso del uribismo- en jefes de debate del No a la reelección.

La capacidad de maniobra del Presidente es significativa, sin duda, y todo indica que decidió jugarse a fondo. Pero puede ser muy tarde y no se debe descartar que esta vez se quede con el pecado y sin el género. Las tribulaciones del alma le duraron mucho.

Página 2 de 2 « Anterior 12
Publicidad