Reconocido por sus propios compañeros como uno de los mejores congresistas de la última década, a su preparación académica le suma su habilidad para hablar en público y su excelente sentido del humor, que le permiten hacer afirmaciones que tienen una enorme carga de profundidad pero en lenguaje sencillo y coloquial.
Su capacidad para la oratoria, que es memorable en las sesiones del Congreso, no es gratis. Es fruto de la experiencia que le dejaron 15 años de abogado litigante y más de 30 como profesor universitario. Héctor Elí Rojas combinaba su profesión de derecho con la actividad política cuando la Constitución no les exigía a los concejales dedicación exclusiva. En 1976, cuando apenas tenía 22 años y ya era profesor titular de Derecho Penal en la Universidad de los Andes, el hoy precandidato presidencial se destacaba por ser un reconocido experto en audiencias de homicidio. En ellas tenía que emplearse a fondo para tratar de convencer a los miembros del jurado de conciencia de que sus defendidos eran inocentes. Con la misma vehemencia intenta persuadir a los liberales para que lo escojan como candidato único de ese partido para las elecciones presidenciales del año entrante.
En sus debates en el Congreso y en plaza pública, el Héctor Elí modelo 2009 dista mucho de aquel que en 2006 votó a favor de la reelección de Álvaro Uribe. Hoy asegura que se equivocó al apoyar al Presidente: "Uno tiene derecho a equivocarse, y eso se puede corregir, pero una desilusión nunca se olvida -dice-. Álvaro Uribe me desilusionó".
Su candidatura presidencial, que inscribió a última hora, tomó por sorpresa a todos los directivos del Partido Liberal, quienes pensaron que era una broma de este veterano congresista boyacense. Sin embargo, él asegura que después de meditarlo mucho se convenció de que esa era la mejor forma de llevar al escenario nacional los temas que siempre ventila en el Congreso. "En últimas, más que ganar la consulta y ser el candidato liberal, lo que quiero es mover ideas renovadoras que saquen al Partido y a la sociedad en general de ese letargo en el que estamos metidos", afirma.
Su discurso cargado de picardía lo ha metido en más de un problema en el Congreso. Así como tiene la facilidad para emitir opiniones que causan hilaridad y distensionan los debates, su franqueza hace que muchos de sus colegas le tengan temor a la hora de enfrentarlo. Y él lo sabe: "Reconozco que soy presuntuoso en mis ideas porque antes que detenerme a analizar la verdad de sus posiciones, prefiero arrinconarlos al tratar de imponer mis ideas con argumentos de autoridad académica y de experiencia política".
Héctor Elí Rojas
Nacimiento: Tunja, Boyacá, 1954.
Estudios: Derecho, Universidad Externado de Colombia; magíster en Análisis de Problemas Políticos y Económicos, Instituto de Altos Estudios para el Desarrollo.
Estado civil: casado, tres hijos.
Cargos: concejal de Tuta, Tota, Cómbita, Ventaquemada y Tunja, Boyacá; representante a la Cámara (1986-1994), senador (1994-2010), profesor de las universidades de los Andes, Libre, Antonio Nariño, Cooperativa de Colombia y de la Universidad Militar.
Personajes nacionales que admira: Alfonso López Pumarejo y Alberto Lleras Camargo.
Pasatiempos: cátedra universitaria, cultivos y ganado, y jugar tejo.
Fortalezas
Don de la palabra, conocedor de la estructura del Estado, disciplinado, estudioso y de buen humor.
Debilidades
Soberbio y presuntuoso, bajo reconocimiento nacional, no tiene apoyo parlamentario ni maquinaria.
Propuestas
Crear el Ministerio de la Familia para que se ocupe de los derechos de los niños y adolescentes, garantizar un mínimo vital en educación, salud, vivienda, y agua potable para todos los colombianos.
Lema de campaña
¡Ahora sí! una Colombia posible.
Asesores y equipo
No tiene asesores pero sí un equipo de asistentes que le buscan información.
Financiación
Crédito bancario por 200 millones de pesos y donaciones de amigos.