"A mí no me regalaron nada, no nací con privilegios ni con apellido -dice-. Mi papá era un sastre de Miranda, Cauca, que llegó al Tolima y se instaló en Chaparral donde viví hasta los 17 años. Llegué a Bogotá en 1967 sin un peso en el bolsillo. Me hice a pulso".
Por sus orígenes humildes, porque conoció de cerca las necesidades de los más pobres y las angustias de los pueblos azotados por la "Violencia" de los años cincuenta, y por la militancia de su padre en el Partido Comunista que vendía el periódico Voz Proletaria y hablaba a hijos y vecinos sobre la injusticia y las de-sigualdades sociales, el hoy precandidato presidencial ha sentido desde siempre afinidades con el ala izquierda del Partido Liberal.
De la época de angustias económicas como estudiante universitario da fe el ex alcalde de Bogotá Jaime Castro, quien fue su profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Externado de Colombia: "Alfonso era muy buen estudiante. Cuando le dije que si le interesaba trabajar como auxiliar en mi oficina, yo era secretario jurídico del presidente Pastrana, me agradeció emocionado luego de confesarme que no tenía ni para comer" .
Con 59 años de edad y luego de casi 40 de servicio público, Gómez Méndez se embarca por segunda vez en la aventura para ser el candidato único del liberalismo. Su primer intento fue en 2006 pero renunció a su aspiración para apoyar a Horacio Serpa, con quien comparte la misma concepción de la política como servicio público y con quien siempre ha navegado en el mismo barco sin tentaciones de transfuguismo. "Desde las épocas juveniles en el MRL, siempre he militado en el liberalismo, no he caído en coqueteos burocráticos con el conservatismo o con la derecha, y tampoco he hecho parte de alianzas contra partido -afirma vehemente-. Por todo eso, lucharé siempre desde el liberalismo".
Ha pasado mucha agua debajo del puente desde cuando el joven estudiante llegó a Bogotá sin un peso pero lleno de esperanzas y sueños. Hoy, Gómez Méndez es un jurista de quilates, prestigioso, influyente, con una larga e importante trayectoria en el servicio público y acomodado, que vive con tranquilidad: "He vivido siempre de mi profesión, no de la política, por eso tengo la autoridad para decir que concibo la política como servicio social".
Dueño de un ácido y negro sentido del humor, es impaciente, quisquilloso y a veces arrogante, no olvida agravios y guarda celosamente sus rencores. Pero él lo niega: "No es cierto que guarde rencores, lo que ocurre es que en un país donde casi todos los políticos padecen Alzheimer, tener memoria, como es mi caso, es visto como una condición negativa". De todas manera, es, sobre todo, un hombre de carácter recio, firme en sus convicciones, y a quien no le tiembla el pulso para denunciar la corrupción o censurar a sus allegados cuando se equivocan. Alfonso Gómez Méndez quiere ser el cuarto hijo de Chaparral que llega a la Presidencia. Ya lo hicieron José María Melo, Manuel Murillo Toro y Darío Echandía.
ALFONSO GOMEZ MENDEZ
Nacimiento: Chaparral, Tolima, agosto 19 de 1959.
Estudios: Derecho, Universidad Externado de Colombia, especialización en Derecho Constitucional, Universidad de París, Francia, y en Derecho Penal, Universidad de Bonn, Alemania.
Cargos: auxiliar de la Secretaría Jurídica de la Presidencia, juez penal de Bogotá, representante a la Cámara en 1986, procurador general (1989-1990) embajador en Austria (1991-1993) fiscal general (1997-2001).
Idiomas: francés, alemán, inglés, italiano.
Estado civil: separado.
Hijos: cuatro.
Apodo juvenil: 'El Historiado'.
Personajes nacionales a los que admira: Alfonso López Michelsen y Darío Echandía.
Pasatiempos: tenis, música.
Fortalezas
Experiencia pública, sensibilidad social. Nunca ha renegado de su partido. No ha estado envuelto en escándalos de corrupción
Debilidades
Poca experiencia en temas económicos y manejo de las finanzas públicas; poco apoyo parlamentario; bajo reconocimiento nacional.
Propuestas
Educación integral con formación humanística, como motor de la gran transformación que debe propiciar el ascenso social.
Lema de campaña
'Gómez Méndez: un voto de confianza'.