Lo dejan en manos de dos mujeres y de su nuevo 'Blackberry'.
El ambiente en el Palacio de Nariño es cada vez más silencioso. Algunos de los despachos más amplios y mejor localizados se han desocupado. La cercanía de la campaña electoral y la estrategia del presidente Uribe de mandar a sus principales alfiles a la arena política están debilitando el poderoso equipo que lo ha acompañado en su despacho. El asesor presidencial José Obdulio Gaviria ya está al frente del Centro de Pensamiento Primero Colombia, que promueve las ideas de Uribe para su segunda reelección, y el comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo sale para liderar la lista parlamentaria de la U. Y los medios han especulado sobre otras posibles renuncias, como la de César Mauricio Velásquez, el jefe de prensa.
Más allá de lo que harán los ex funcionarios de la Presidencia en la política, cabe preguntarse con quién gobernará Uribe en los 17 meses que le restan de su segundo cuatrienio. Un periodo clave para el Congreso, para culminar programas del Ejecutivo, definir la estrategia política, el debate electoral y para defender al Gobierno de los ataques que harán los candidatos de oposición que aspiran a sucederlo. José Obdulio Gaviria y Luis Carlos Restrepo eran piezas fundamentales del equipo. Le hablaban al oído al Primer Mandatario, conocían en detalle sus gustos y métodos de trabajo -a quien habían acompañado desde el 7 de agosto de 2002- y son sus amigos personales: Gaviria desde hace 30 años y Restrepo desde la primera campaña presidencial.
Gaviria y Restrepo son tan cercanos a Uribe que son irremplazables. Sus cargos no serán ocupados por otras personas, porque estaban diseñados a imagen y semejanza de sus ex ocupantes, lo cual ha sido una característica común en la era Uribe. Ya otros destacados colaboradores del círculo íntimo que por diversas razones habían dejado la nave -José Roberto Arango, Rudolf Hommes y Fabio Echeverri, entre otros- se habían ido sin ser sustituidos. También el actual ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, quien fungió de consejero presidencial para la Competitividad antes de llegar al Gabinete. La estructura de la Presidencia, en el actual Gobierno, se ha ido acomodando al grupo de personas que forman parte del equipo.
¿Gobernará solo el presidente Uribe en la recta final de su mandato? "Aunque puede dar esa sensación, la apreciación no corresponde a la realidad porque el hecho de que salga gente de Palacio no significa que no le vuelva a hablar al Presidente -afirma José Obdulio Gaviria-. Además, con los avances tecnológicos, proximidad física no necesariamente es cercanía".
Gaviria se refiere a que desde cuando el presidente Uribe descubrió el Blackberry tiene comunicación permanente y al instante con muchos de sus funcionarios, sin importar dónde están. "Como parece niño estrenando juguete, ahora ubica directamente a quién quiere por medio del Blackberry -le dijo a CAMBIO un ex funcionario que habla a diario con el Presidente-. Y la verdad es que a veces se le pasa la mano y llama a horas inoportunas".
Pero a pesar de que Uribe mantiene interlocución al instante con sus ministros, lo cierto es que una conversación cara a cara jamás podrá ser sustituida. La verdad es que el primer anillo se está desvaneciendo, y eso debilita la capacidad del primer mandatario de hacerles seguimiento a los miembros del Gabinete y demás funcionarios, de tomarle el pulso al ambiente político y de delegar la recepción de cientos de personas que quieren que su voz sea escuchada en palacio. Aunque Uribe no le dedica muchas horas a la reflexión ni al análisis porque prefiere el trabajo solitario e intuitivo y sus contactos directos con quienes en cada tema y momento lo pueden asistir, la ausencia de José Obdulio Gaviria y de Luis Carlos Restrepo se va a reflejar en una menor capacidad para preparar discursos, elaborar argumentos y diseñar estrategias.
Del equipo que ha acompañado al Presidente en los últimos años la única que queda en palacio es Alicia Arango, su secretaria privada. Arango es la persona que más influye en el Primer Mandatario, hasta el punto de que ha tenido conflictos con otros funcionarios que sienten que ella los aleja del Presidente. "El problema de Alicia es que es cabeza caliente, explosiva y parcializada, aunque inteligente y muy sagaz -le aseguró a CAMBIO un alto ex funcionario de palacio-. Y eso, cuando todavía falta año y medio para que se acabe este período presidencial, es contraproducente por el carácter explosivo que también tiene el Presidente".
Asimismo hay una estrella en ascenso: Claudia Jiménez, quien se desempeña como coordinadora del Consejo de Ministros desde su cargo de alta consejera presidencial. Es la palaciega más reciente: llegó a finales del año pasado, pero tiene una respetable trayectoria en el uribismo como directora programática de la campaña en 2006, encargada de la fusión de ministerios y otras dependencias oficiales y embajadora en Suiza. A su favor tiene que es "cabeza fría, clara, franca y concisa, lo que le gusta mucho al Presidente", según una fuente de la sede presidencial, y se está ganando la confianza de Uribe.
No deja de ser una paradoja que uno de los presidentes más poderosos y dinámicos de la historia de Colombia se quede sin guardia pretoriana y con un equipo de asesores más débil que el de sus antecesores. De Uribe se ha dicho que es el verdadero ministro de todas sus carteras, por su intervención en todos los asuntos de su gobierno. ¿Mantendrá su microgerencia en los próximos 17 meses? De un mandatario que siempre sorprende se puede esperar cualquier cosa: que recomponga su círculo cercano, que vincule a través de BlackBerry a funcionarios que están fuera de palacio, o que gobierne hasta el 7 de agosto de 2010 sin muchos consejos.