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Las cosas no están fáciles para Vargas Lleras dentro de su propia gente. "En Cambio Radical hay mucho afecto por el Gobierno y también mucho congresista intimidado con los cinco millones de firmas que recogieron para el referendo -sostiene Rodrigo Lara-. Esa gente puede terminar votando la reelección, así su conciencia diga otra cosa". En similar sentido pero desde la orilla de la oposición se expresan senadores que durante años fueron compañeros de Vargas en el Congreso. "Cambio Radical tiene varias fracturas y es un partido en el que hay más uribismo que vargasllerismo -asegura el senador liberal Héctor Elí Rojas-. Germán debe llegar arrepentido de haber dejado colgado de la brocha al Partido Liberal cuando lo invitó a hacer debates contra Juan Manuel Santos porque hoy no tiene el nivel de popularidad ni la aceptación del ministro de Defensa".
Así las cosas, muchos creen que en el evento de que Uribe decida no volver a aspirar, en la competencia interna del uribismo por recoger las banderas de la Seguridad Democrática, el Ministro ya le lleva varios cuerpos de ventaja. Mientras tanto, a Vargas Lleras no le queda más remedio que empezar a moverse para recuperar el espacio perdido, pero es posible que se abstenga, por ahora, de hacer oficial su precandidatura presidencial, tal como lo está haciendo el ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo. "Vargas Lleras está fuera de la cancha pero dependiendo del resultado -afirma el senador del Polo Jaime Dussán-. Si Uribe gana sigue en su equipo y, si pierde, se va con el que le gane al Presidente".
No obstante, algunos piensan que, independientemente de la decisión del presidente Uribe, Vargas Lleras debe anunciar desde ya su candidatura. "Debería lanzarse al ruedo y presentar su propuesta política -dice el senador Samuel Arrieta, presidente del partido de la coalición uribista Convergencia Ciudadana-. Si lo criticaron porque se fue en medio de la crisis política, ahora que quiere ser presidente no debe eludir el debate nacional como jefe de Cambio Radical y decidir si apoya o no la segunda reelección de Uribe".
Así las cosas, es probable que Vargas Lleras llegue a hacer campaña pero sin anunciar su candidatura y, según los cálculos políticos, si logra alinear a los congresistas de su grupo tendría los votos que harían falta para hundir el referendo en el Congreso, lo que obligaría al Presidente, en pleno trámite del proyecto, a definir su posición. Si Uribe dice sí, no cabe duda de que Vargas Lleras negociaría el voto favorable de su bancada. ¿A cambio de qué? Es la pregunta del millón, porque tendría que postergar por segunda vez sus aspiraciones presidenciales y volver a la fila india rumbo a 2014.