'Lucho' no sabe qué hacer con el Polo Democrático, pero tampoco sabe qué hacer sin él

Ilustración: Randy Mora.

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Esta semana se volvió a levantar una polvareda en el Polo por declaraciones que le dio Luis Eduardo Garzón a La W, justo en momentos en que se definía la estrategia de  una coalición que busca hacerse a las mayorías y quitarle el control del partido al sector radical que encabezan el Moir y el Partido Comunista, y que respalda irrestrictamente la presidencia del ex magistrado Carlos Gaviria.

Mientras en un salón del conjunto residencial donde vive el ex alcalde estaban los senadores Iván Moreno, Jesús Bernal, Jaime Dussán, Parmenio Cuéllar, Jorge Guevara y otros dirigentes del Polo discutiendo la mejor manera de presentar una plancha única para las elecciones internas de octubre en las que van a ser escogidos los delegados al Congreso Nacional de 2009, 'Lucho' aseguraba en la entrevista que: "esa lista del sector de centro izquierda y referente de amplitud y apertura, no busca sacar a nadie, lo que buscamos es asumir la dirección del Polo. Pero no sé sí Carlos Gaviria se sale si le ganamos".

Tan pronto terminó la entrevista, los teléfonos celulares de los asistentes a la reunión no dejaron de sonar. Uno y otro recibió comentarios de personas extrañadas por las afirmaciones del ex alcalde. Fue tal el alboroto que se armó que la coalición casi aborta porque una cosa es pelear por los cuadros directivos en el Polo y otra muy distinta intentar sacar a Carlos Gaviria y los sectores que representa, como lo entendió la mayoría.

Pero este no es el primer avispero que genera 'Lucho' Garzón, que es un hombre que habla de frente y sin tapujos. Un dirigente que "no tiene pelos en la lengua" y por eso siempre que habla levanta polvareda y crea controversia.

Así ocurrió cuando hace un par de meses reveló que estaba en conversaciones con el ex presidente César Gaviria para hacer una gran coalición que enfrente a Álvaro Uribe si el mandatario decide buscar una segunda reelección.

Las sorprendentes jugadas de 'Lucho', criticadas por incoherentes, ambiguas y hasta contradictorias, tienen que ver con su obsesión de toda su carrera política: construir un partido de izquierda moderno que no fuera reaccionario sino que de verdad se preparara para gobernar. Sin embargo, las diferencias y vanidades que siempre han dado al traste con los intentos de unificación de los diferentes sectores de izquierda no han hecho la tarea fácil. Y en eso también tiene su cuota de responsabilidad porque con la "diplomacia de camionero" que él mismo dice que maneja, se ha granjeado más de un enemigo en el Polo.

En octubre de 2003, y como cabeza aún del PDI, 'Lucho' ganó la Alcaldía de Bogotá con 797.466 votos. Como el primer alcalde de izquierda en la capital, logró derrotar la desconfianza de quienes creían que la iba a emprender contra los ricos en una especie de lucha de clases como la que defendía cuando hizo parte de los cuadros del Partido Comunista. Pero la confianza que ganó en el establecimiento le provocó inconformidades entre sus antiguos compañeros de causa. "Lo que 'Lucho' hizo fue entregarse a los ricos y olvidarse de las causas sociales con tal de satisfacer sus ambiciones políticas", le dijo uno de sus antiguos copartidarios a CAMBIO.

Pero el ex alcalde responde que está interesado en hacer del Polo un partido no de oposición sino de Gobierno. Y en esa apuesta está jugado a fondo. Para nadie es un secreto que en el Polo Democrático Alternativo, que nació en diciembre de 2005 de la fusión del PDI y de Alternativa Democrática (de la que hacían parte los radicales de izquierda como el MOIR y el PC), existen duros enfrentamientos por el control y el ideario político.

En esa puja -que tendrá un round decisivo en el Congreso Nacional del Polo que se realizará a comienzos de 2009- hay dos cosas claras. Un grupo quiere mantener la situación como está y que Carlos Gaviria sea de nuevo el candidato presidencial. El otro busca una mayoría suficiente para hacerse a la jefatura del partido y darle un vuelco político al Polo. "Lo que buscamos es hacer del Polo un partido incluyente y no reaccionario, un partido que condene de frente todas las manifestaciones de violencia y que sea capaz de presentar alternativas de gobierno reales", le dijo a CAMBIO el senador Gustavo Petro.

En ese propósito, los antiguos miembros del PDI van a presentar en las elecciones internas de octubre una plancha única para la selección de delegados al Congreso Nacional, que son 1.500, de los cuales 400 serán elegidos en circunscripción nacional y el resto regionalmente. Con esa idea están los senadores que se reunieron el martes en la mañana, más las vertientes que encabezan los grupos de Samuel Moreno, Antonio Navarro,  Francisco Rojas Birry y María Emma Mejía.

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