Anuncio del César Gaviria de que podría ser candidato es estrategia para frenar reelección de Uribe

(Página 2 de 2)

En 2010, entonces, podría darse una contienda entre el ex presidente César Gaviria, el candidato del Polo Democrático y el presidente Álvaro Uribe que, según estableció CAMBIO con fuentes de la Casa de Nariño, está tentado a anunciar públicamente en las próximas semanas su aspiración a ser reelegido por segunda vez, con el propósito de poner las cosas claras en el uribismo  y a calmar a aspirantes que están ansiosos de conocer los planes de Uribe, incluidos varios de sus ministros.

En el liberalismo, sin embargo, tienen claro que así sea Gaviria el candidato, para enfrentar a Uribe no alcanza solo con los votos liberales, por lo que la idea de la alianza con el Polo y otros sectores anti-reeleccionistas sigue agitándose. Pero los colombianos no gustan de los frentes comunes contra alguien en particular, como lo reconoce Gómez Méndez: "No me suena mucho la idea de hacer desde ahora el bloque común contra la reelección porque a la gente no le gusta mucho que haya gavilla".

El hecho es que el cambio de posición de Gaviria -quien había reiterado que no tenía interés en ser candidato- es un terremoto para la política liberal. Aunque su principal objetivo, detener a toda costa la segunda reelección de Uribe, es compartida por todo el liberalismo e incluso por otras fuerzas de oposición como el Polo, una eventual aspiración del ex Presidente genera inquietudes y divisiones. Ni Gaviria, ni los precandidatos marcan en las encuestas registros suficientes para competir con el popular Presidente, en caso de que insista en su tercer periodo.

La mayor preocupación del liberalismo, en consecuencia, es cuál sería la mejor estrategia para regresar al poder. No hay duda de que evitar una nueva candidatura de Uribe sería la apuesta más segura. Pero también es la menos probable. Con lo cual al Partido solo le quedan dos alternativas: un aspirante de unión, sólido, producto de una consulta interna, o un peso pesado como Gaviria. En el primer caso, la jugada consistiría en forzar una segunda vuelta, en la que toda la oposición se uniría para tratar de competir con Uribe. En la segunda, Gaviria buscaría una alianza desde la primera vuelta.

Ninguna de las dos hipótesis garantiza una victoria. Ni siquiera una candidatura competitiva. Por eso, en el fondo, lo que significa el sorprendente anuncio de César Gaviria es que su partido está dispuesto a hacer todo lo que esté a su alcance para lograr el único escenario en el que podría triunfar. Lo cual, en carta blanca, significa construir la unión de la oposición y algunos sectores del uribismo para impedir la reforma constitucional que restablecería una nueva modificación del articulito, e ir a una competencia en la que el Presidente no pueda ser candidato.

Página 2 de 2 « Anterior 12

Anuncios Google

Publicidad