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AL CIERRE DE ESTA EDICIÓN la suerte de la reforma política estaba prácticamente echada en la Comisión Primera del Senado. En la sesión de este miércoles al mediodía los senadores de los partidos uribistas no asistieron y con ello le dieron una estocada de muerte al proyecto de acto legislativo que tiene entre sus malquerientes al propio Gobierno. El trámite de la iniciativa parece la crónica de una muerte anunciada y se necesitaría de poco menos que un milagro para salvarla.
En la tarde del miércoles, en los pasillos del Senado se oía el rumor de que la reforma estaba hundida, porque el presidente Álvaro Uribe había dado la orden de archivar ese proyecto. Y algo de razón deben tener esas versiones cuando ninguno de los partidos que respaldan al Gobierno asistió al debate. No lo hicieron los congresistas conservadores, ni los de Alas Equipo Colombia, ni los de La U, excepto Gina Parody, ni los de Cambio Radical, exceptuando a Elsa Gladys Cifuentes, que se estrenaba en la Comisión como reemplazo de Germán Vargas Lleras.
A Parody y Cifuentes las acompañaron en la sesión los senadores del Partido Liberal y del Polo Democrático. "El Presidente cerró la posibilidad para que el Congreso se relegitime", dijo el senador Gustavo Petro, quien como vicepresidente de la comisión, presidió la sesión y la volvió a convocar para este jueves.
Liberales y polistas coincidieron en sus críticas al Presidente, de quien dijeron que en aras de mantener sus mayorías en el Congreso obstaculizó el trámite de una reforma que si bien no era la panacea, con la figura de la silla vacía contenía el mensaje político de sancionar a los dirigentes y los partidos que hicieron acuerdos con los grupos paramilitares.
"El Presidente prefirió sus supuestas mayorías para la reelección a las sanciones efectivas contra las curules contaminadas por el paramilitarismo - le dijo a CAMBIO el senador liberal Juan Fernando Cristo-. Y, por lo tanto, el Gobierno debe asumir la responsabilidad política ante el país por no haber permitido depurar el Congreso".
Así las cosas, por falta de apoyo del Gobierno y de sus partidarios, todo parece indicar que fracasó un nuevo intento por depurar las costumbres políticas y blindar al Congreso del influjo de las mafias.
EL HECHO
Si los acuerdos políticos entre los partidos de la coalición de Gobierno se respetan, el próximo presidente del Congreso será el senador conservador del Huila HERNÁN ANDRADE SERRANO, quien en la junta parlamentaria de su partido este miércoles fue escogido por unanimidad para aspirar a ese cargo.
Si no hay tropiezos políticos de última hora, las presidencias de Senado y Cámara, respectivamente, desde el próximo 20 de julio quedarán en manos del Partido Conservador, en cabeza de Hernán Andrade, y de Cambio Radical, representado en Germán Varón Cotrino, quien fue escogido por unanimidad por su colectividad hace unas semanas.
EN CAMPAÑA
Mano dura
El alcalde de Cali, JORGE IVÁN OSPINA, acaba de sacar de su equipo de gobierno a Gustavo González, secretario de Tránsito, quien fue denunciado por haber contratado una costosa nómina paralela de funcionarios a los que se les pagaba sin que cumplieran con un horario mínimo de trabajo. Tras poner en conocimiento de los organismos de control el caso, Ospina dijo que no va a permitir que en su alcaldía haya actos de corrupción.
Mediador
El vicecanciller CAMILO REYES está asesorando, en representación de Colombia, al Gobierno de Bolivia en el diálogo que mantiene la administración del presidente Evo Morales con la oposición, que adelanta referendos para declarar la autonomía de varias provincias de ese país andino. Reyes hace parte de una comisión de expertos en la cual también hay delegados de Brasil y Argentina a pedido de las partes.