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EL PASADO MARTES, antes de empezar la sesión plenaria del Senado, varios senadores se acercaron a la Secretaría General a averiguar si era cierto que la Corte Suprema había hecho llegar a esa oficina solicitudes para indagar el posible incremento patrimonial de algunos parlamentarios, que hasta ahora no aparecen mencionados en el escándalo de la parapolítica. "La captura de Rubén Darío Quintero, Miguel Pinedo y Luis Fernando Velasco nos tiene los pelos de punta", dijo a CAMBIO uno de ellos.
Otros parlamentarios han decidido acudir directamente a las fuentes primarias de la información -la sala penal de la Corte Suprema de Justicia y el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía (CTI)- y permanentemente llaman a sus contactos para conocer el desarrollo de las investigaciones y las probabilidades de que sus nombres aparezcan en las listas. "Si el nombre de uno no figura ni en la Secretaría General ni en los despachos de la Corte y la Fiscalía, quiere decir que, por ahora, podemos dormir tranquilos", afirma el parlamentario.
El Congreso está invadido por una crisis de nervios colectiva. Es evidente que la Corte Suprema no piensa levantar el pie del acelerador y todo hace pensar que mantendrá el mismo ritmo de las investigaciones que hoy tienen en la cárcel a 26 parlamentarios -entre senadores y representantes- y vinculados al escándalo a otros 48, quienes se encuentran en las distintas etapas de la investigación, de los cuales 12 ya han rendido indagatoria.
Otros 18 congresistas han renunciado a su fuero constitucional para ser investigados por la Fiscalía General, entre ellos el senador Mario Uribe, primo del presidente Álvaro Uribe. "Mientras la Corte acelera, la Fiscalía camina a paso de tortuga. No solo en el caso de Uribe sino en los demás que no tienen nada que ver con el Congreso. Por ejemplo: ¿Dónde están los para-empresarios? ¿Dónde están las investigaciones sobre los para-concejales, los para-diputados, los para-alcaldes, que pusieron los votos que eligieron a los para-congresistas?, afirma Jorge Robledo, senador del Polo Democrático Alternativo.
El escándalo de la parapolítica ha terminado por enredar a prácticamente todos los partidos que tienen representación en el Congreso, desde los que hacen oposición, como el liberalismo, hasta los más incondicionales del Gobierno, como el Partido Conservador y Cambio Radical, pasando por otros más pequeños y menos influyentes, como Colombia Democrática, que tiene a todos los jefes de la bancada tras las rejas, y Convergencia Ciudadana, que perdió a varios de sus alfiles. Los únicos que hasta el momento se han salvado de esta hecatombe política son el Polo Democrático Alternativo (PDA) y el Partido Mira.
La gravedad de la situación llevó a algunos parlamentarios, entre ellos varios uribistas como la senadora Gina Parody, a proponer la revocatoria del mandato y la realización de nuevas elecciones, propuesta que fue descartada por el propio Uribe, quien el martes en entrevista a Radio Santa Fe sostuvo que no cree que ese sea el camino para superar la crisis institucional que se ha desatado: "No pueden hacerse propuestas que sean saltos al vacío. O fortalecemos la institucionalidad del Congreso, independientemente de sus integrantes, o impulsamos para el país un salto al vacío", afirmó.
El ex presidente César Gaviria metió baza en el asunto y sostuvo que el Partido Liberal está dispuesto a respaldar que se adelanten todas las elecciones, "hasta las presidenciales si es necesario", y se mostró partidario de apoyar una reforma política que permita superar la crisis, que se refleja en el hecho de que "se está haciendo política desde las cárceles".
Curiosamente y pese a que el Congreso es una de las instituciones más desprestigiadas del país, la propuesta de Parody no logró una mayor convocatoria entre sus colegas, entre otras razones porque hay quienes sostienen que lo mejor que le puede pasar a la entidad es dejar que las investigaciones lleguen hasta las últimas consecuencias. "Hay que respaldar a los organismos que investigan para que destapen no solo los vínculos de los políticos con los 'paras' sino de estos con otros sectores, como los empresarios", afirma el senador Héctor Helí Rojas.