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EL 30 DE DICIEMBRE DE 2007, el Alcalde electo de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, anunció que conformaría su gabinete con criterios objetivos y que al frente de las entidades del Distrito estarían los mejores y más capacitados.
No obstante, dos meses después de su arribo al Palacio Liévano, sus promesas no se han cumplido del todo, aseguran algunos concejales y congresistas que ven con preocupación que Moreno sólo ha nombrado directores en el Instituto Distrital de Cultura y Turismo, la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Canal Capital y Transmilenio S.A., y que en 18 de las más importantes entidades del sector descentralizado, entre ellas el Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, Metrovivienda y la Lotería de Bogotá, no ha designado los relevos. "Esta situación demuestra que el alcalde Moreno no estaba preparado para nombrar un equipo de trabajo y que desconocía la estructura de la ciudad -asegura el representante David Luna, ex concejal de Bogotá-.
Yo esperaría que la demora no responda a tramites o cuotas burocráticas".
Por su parte, el también representante peñalosista Simón Gaviria, sostiene que al Alcalde se le avecinan dos pruebas de fuego para demostrar que no está haciendo milimetría política para gobernar. "La primera es la asignación de cargos clave para el futuro de la ciudad, como la Empresa de Acueducto y Metrovivienda, y la segunda es la escogencia de los alcaldes locales, que dará luces sobre el criterio con el que está haciendo las designaciones".
El tema también es materia de discusión entre algunos miembros del cabildo capitalino. "Nos preocupa la demora en la designación de titulares en esos cargos porque la interinidad frena el debido funcionamiento de las entidades del Distrito- le dijo a CAMBIO Carlos Fernando Galán, concejal por Cambio Radical-. Le pedimos al Alcalde que haga los nombramientos".
Muy distinto opina la concejal Ángela Benedetti. "Si el Alcalde hubiera hecho nombramientos ahí mismo lo habrían criticado y como se ha demorado también lo critican -afirma Benedetti-. Palo porque bogas y palo porque no bogas". José Juan Rodríguez, de Alas Equipo Colombia, sostiene que no se puede pretender que el Alcalde haga borrón y cuenta nueva con todos los funcionarios del Distrito y le resta importancia al asunto.
Pero la demora en el nombramiento de las cabezas de entidades claves sí tiene implicaciones y éstas van mucho más allá del freno que pueda experimentar su funcionamiento. Tienen que ver con el Plan de Desarrollo de la ciudad que debe presentar la administración a consideración del Concejo el 30 de mayo y que, al ritmo en que van las cosas, tendría que ser preparado sin la participación de los funcionarios que lo pondrán en ejecución los próximos cuatro años.
Para el politólogo y analista Pedro Medellín, no sólo es preocupante que quienes van a ejecutar el Plan no participen en el diseño, sino que le parece inconveniente que el Alcalde sólo esté basando ese proyecto en tres ejes: Juan Ricardo Ortega, secretario de Hacienda; Mónica de Greiff, secretaria de Desarrollo Económico, y Óscar Molina, secretario de Planeación. "La elaboración del Plan debería estar en manos de funcionarios con un perfil más administrativo y gerencial", sostiene Medellín.
Toma y daca
¿A qué se debe la lentitud del Alcalde para renovar la planta directiva de 18 importantes entidades distritales? Varias fuentes consultadas por CAMBIO sostienen que la dilación tiene que ver con el controvertido proceso de elección del personero de la ciudad, Francisco Rojas Birry, quien según algunos estaba inhabilitado para desempeñar el cargo por haber tenido un contrato de asesoría a la administración de Luis Eduardo Garzón dentro del año anterior a su postulación.
La discusión jurídica sobre si Rojas estaba o no inhabilitado postergó una semana la elección del Personero, fijada para el 11 de febrero, tiempo durante el cual se dio una intensa negociación política entre las diversas bancadas del Concejo, pero principalmente entre el alcalde Moreno y los 11 concejales de Cambio Radical, que siguen las directrices del senador Germán Vargas Lleras.