Los ex que se le miden a la política local

En la Gobernación, Horacio Serpa (izq) se siente como niño estrenando juguete. Navarro asegura que la Gobernación de Nariño no es su jubiliación política. Fotos: Rodrigo Sepúlveda y Andrea Moreno / Cambio

(Página 1 de 2)

EN JULIO DE 1984 Horacio Serpa y Antonio Navarro se vieron frente a frente por primera vez. Fue en Corinto, Cauca, en el marco del proceso de paz abierto por el presidente Belisario Betancur. Serpa hacía parte de una comisión nombrada para dialogar con la guerrilla y Navarro lo recibió en su condición de miembro de la cúpula del M-19. Desde entonces, sus vidas se han cruzado. Unas veces para hacer causa común, como en la Asamblea Constituyente en la cual compartieron presidencia con Álvaro Gómez Hurtado y, otras, la mayoría, en calidad de contradictores. Son, en cierta forma, vidas paralelas.

Y aunque Serpa inició su trayectoria pública desde la legalidad como juez promiscuo en Tona, Santander, y el recorrido de Navarro empezó en la ilegalidad como militante del M-19, los dos han sido alcaldes, congresistas y ministros, candidatos a la Presidencia en tres oportunidades y ahora gobernadores de sus departamentos: Santander y Nariño.

En edad, sólo hay cinco años de diferencia: Serpa nació el 4 de enero de 1943, Navarro el 9 de julio de 1948. Pertenecen a la misma generación y, además, aunque uno milita en el Partido Liberal y el otro en el Polo Democrático, los dos comparten una visión de izquierda y la oposición al Gobierno de Álvaro Uribe, con quien ahora deberán trabajar en armonía para bien de sus gobernados.

Dos hombres que vieron frustradas tres veces sus aspiraciones para llegar al más alto cargo de la política, la Presidencia, están hoy al frente de sus departamentos de origen para demostrar que de su mano las cosas pueden mejorar. ¿Cuáles son sus principales retos? ¿Servirá su experiencia para hacer un cambio cualitativo? ¿Terminarán allí sus carreras políticas? CAMBIO estuvo dos días con cada uno de ellos y esto fue lo que vivió.

Profeta en su tierra

El miércoles 16 de enero, la agenda del gobernador Serpa está especialmente agitada. El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, llega muy temprano con la cúpula de las Fuerzas Armadas para presidir un consejo de seguridad en Bucaramanga durante el cual el Gobernador expresa su preocupación por la aparición de nuevos grupos paramilitares identificados como las Águilas Negras y en el que recibe instrucciones y orientación sobre el manejo del orden público. "Con el Gobierno debemos trabajar de forma armónica -le dijo Serpa a CAMBIO horas después¿. Además, en la vida las cosas son así: cuando Álvaro Uribe era Gobernador de Antioquia y yo era Ministro del Interior, el que daba las instrucciones y hacía recomendaciones era yo".

Serpa, en cuya hoja de vida sólo falta el cargo de Presidente de la República, aspiración que vio frustrada en tres elecciones consecutivas -la más reñida en 1998 contra Andrés Pastrana y frente al cual perdió a pesar de sacar 5'.700.000 votos-, no parece albergar amarguras. Se ve feliz y decidido a enfrentar los retos que le plantea la situación de un departamento con 87 municipios y 2, 1 millones de habitantes, de los cuales cerca del 50% es pobre y más del 14% vive en la indigencia. Un departamento cuyo presupuesto general es de 720.000 millones de pesos, productor de piña, maíz y plátano, y una industria creciente de manufactura de calzado y ropa, de ganado caprino y avícola, pero muy mal en infraestructura vial. "El principal problema son las carreteras -dice Serpa-. El departamento tiene las peores del país".

Cerca de las 2:30 p.m., terminado el almuerzo con el Ministro de Defensa y los mandos militares en la sede de la V Brigada del Ejército, se dirige a la sede de la Gobernación. En su despacho se destacan tres óleos del Libertador Simón Bolívar, pero no faltan los retratos de su esposa Rosita, su compañera de todas las batallas, y los de sus hijos y su nieto, sobre una discreta mesa lateral. En su escritorio, un computador portátil, tres teléfonos y una pila de documentos para revisar.

Comienza entonces el ir y venir de sus asesores más cercanos, la firma de documentos que incluyen hasta la reclamación a una aseguradora para que pague la póliza de una moto de la Gobernación por pérdida total, preguntas sobre lo que pasó en la Asamblea, comunicaciones telefónicas  con el general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional, con el secretario de Planeación...

Página 1 de 2 12Siguiente »
Publicidad
Enlaces de texo