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LA DECISIÓN DEL TRIBUNAL de Garantías del Partido Liberal de tumbar varios artículos de la resolución que organiza el Congreso de Medellín, para los días 28 y 29 de abril, es sólo uno más de los temas que tienen enfrentados a gaviristas y serpistas por el control del Partido.
Las discrepancias entre Gaviria y Serpa quedaron protocolizadas tras las declaraciones del ex ministro Fernando Botero sobre la financiación de la campaña de Ernesto Samper con dineros calientes, que también comprometieron a Serpa. Cuando éste esperaba que Gaviria saliera en su defensa, el ex presidente dijo, palabras más, palabras menos, que no obstante decisiones judiciales del pasado -la Fiscalía dejó limpio a Serpa¿, el debate de responsabilidad política por el 8.000 estaba sin hacer. Y Serpa consideró que esa era una puñalada trapera.
Aunque Gaviria le envió un carta para limar asperezas, y los dos aseguran que no quieren trenzarse en disputas personales, la verdad es que partidarios de uno y otro están moviendo sus fichas y sus respectivos escuderos han salido a batirse en público sin ocultar las profundas deferencias que tienen.
El último episodio se vivió con la decisión del Tribunal de Garantías. La demanda contra la resolución tumbada fue promovida por la senadora Piedad Córdoba quien en alusión a Gaviria dijo que esa es "la consecuencia de una dirección que cree que puede hacer lo que quiera, incluso violar la Ley y los estatutos".
El secretario general del Partido, José Noé Ríos, anunció que interpondrán recurso de reposición con la esperanza de que el Congreso de Medellín no se suspenda. Mientras tanto, gaviristas y serpistas luchan a brazo partido para hacerse a los directorios departamentales y municipales que, por primera vez, serán escogidos por voto popular el 25 de marzo. Cada uno busca lograr la mayoría de la representación pues son voces y votos que definirán en el Congreso Liberal el derrotero y la jefatura del Partido.