'El que ha cambiado es Uribe, que busca eternizarse en el poder', Michael Reid

Michael Reid, editor de América del semanario británico 'The Economist', expondrá sus ideas en el Hay Festival de Cartagena el 31 de enero. Foto: Archivo particular

¿Cuáles han sido las razones para que Estados Unidos siempre haya considerado a América Latina un tema secundario?

Pienso que la falta de interés de Estados Unidos por América Latina se debe a que tiene otras prioridades, de seguridad y económicas. Si bien el narcotráfico y el crimen organizado en América Latina representan una amenaza para ellos, estos han pasado a un segundo plano después del ataque terrorista de 2001. Por otro lado, hasta hace poco las economías latinoamericanas no estaban creciendo tanto como para suscitar mucho interés entre los inversionistas. Argumento en mi libro que esta tendencia a ignorar a América Latina es básicamente benigna, puesto que los países tienen que lograr su propio desarrollo.

¿El discurso del presidente Obama, bien recibido en la Cumbre de las Américas, puede crear una relación más fructífera con la región?

La retórica menos agresiva y el enfoque multilateralista de Obama han sido bien recibidos por el continente. Representa un cambio importante comparado con George W. Bush, pero los temas de intereses siguen siendo los mismos: narcotráfico, migración, comercio, desastres naturales como el de Haití ahora, y la estabilidad de la democracia en la región. Tal vez la diferencia entre Obama y Bush se nota más en Colombia que en otros países, en parte porque el presidente Uribe priorizó una relación personal con Bush, pero incluso en este caso el cambio es de matices.

¿Cómo analiza el debate sobre la instalación de bases americanas en territorio colombiano, gesto que Venezuela ha interpretado como hostil y como una declaración de guerra?

Tanto Colombia como Estados Unidos se equivocaron en no consultar a los vecinos antes de que se filtrara la noticia del acuerdo. Y también me parece que mucha de la reacción en la región fue exagerada, y mostraba un antiamericanismo anacrónico e infantil.

Frente al desinterés de Estados Unidos y Europa por la región, ¿dicho vacío ha sido llenado por Brasil?

 De alguna forma la retirada de Estados Unidos de la región se ha llenado con el surgimiento de un Brasil más activo, que ha buscado con más o menos éxito tener un papel de mediador o protagonista en conflictos internos en países de la región. No hay que olvidar que Brasil ha dirigido la misión de paz de la ONU en Haití desde 2005. A la vez Brasil ha querido proyectarse en el mundo estableciendo relaciones más estrechas con África y con los otros 'BRICs' (Rusia, India y China) y jugando un papel activo en las discusiones mundiales sobre la crisis financiera y el cambio climático. Algunas de sus iniciativas son bastante cuestionables, como el acercamiento al presidente Ahmadinejad de Irán. Falta saber si Brasil está dispuesto a asumir las responsibilidades que el liderazgo implica.

Algunos críticos de este país insisten en que el interés de Brasil es más global que regional. ¿Es cierto esto?

En América del Sur es donde ha tenido menos éxito. Unasur, de inspiración brasileña, propone la integración regional no como un mercado ampliado sino como una conversación política, implícitamente (y a veces explícitamente) contra Estados Unidos y México. Esto corresponde a una visión ideológica de algunos funcionarios del gobierno brasileño actual y no a los intereses nacionales brasileños. Dicho todo esto, no cabe duda de que Brasil es un país más importante e influyente hoy que hace 15 años, tanto en la región como en el mundo.

¿Qué opina de las aspiraciones reeleccionistas de varios líderes en América Latina?

El problema con la reelección es la debilidad relativa de las instituciones democráticas que deben ejercer el papel de contrapesos al Ejecutivo, como lo son el Congreso y el Poder Judicial. En las Constituciones latinoamericanas estos contrapesos fueron diseñados para un solo período presidencial, no para varios. En el caso de Venezuela, Hugo Chávez está usando el poder presidencial para cambiar las reglas del juego y hacer más difícil que la oposición gane por medio de la vía electoral. Sin embargo, pienso que la situación económica mundial y regional va a complicar las aspiraciones reelecionistas de algunos políticos de la región.

¿Por qué cambió su perspectiva con respecto al presidente Uribe?

No hemos cambiado nuestra perspectiva sobre el presidente Uribe. Siempre hemos apoyado el principio de Seguridad Democrática y criticado los abusos cuando han ocurrido. Hemos reconocido repetidas veces que Colombia se ha transformado para mejor durante su gestión. El que ha cambiado es él, buscando eternizarse en el poder.

¿Cómo puede explicarse el fracaso de la Concertación en Chile, luego de la altísima popularidad de la presidenta Bachelet y el aparente giro a la derecha del nuevo gobierno?

La Concertación es una víctima de su propio éxito, de haber gobernado Chile por 20 años y no haber permitido la renovación en sus liderazgos. Sigue dominado por la generación de políticos que hicieron la transición a la democracia, pero el país ya es otro. Además, Pinochet ya está muerto y por lo tanto hubo menos miedo a votar por la derecha.

¿Qué futuro les espera a la Revolución Bolivariana y al Socialismo del Siglo XXI del presidente venezolano Hugo Chávez?

Pienso que Venezuela enfrenta tres años muy difíciles de aquí a la próxima elección presidencial. Su economía está en recesión, la producción de petróleo sigue bajando, el sector estatal es muy ineficiente, los salarios reales están cayendo y hay mucha corrupción. Por lo tanto, creo que va a ser muy difícil para el presidente Chávez mantener el poder en una elección limpia. La pregunta es si estaría dispuesto a dejar el poder si es derrotado en las urnas.

Para usted, ¿cuál es el mayor problema de América Latina?

El primero es la falta de igualdad de oportunidades y la mala calidad de la educación pública. Y en segundo lugar, la debilidad del imperio de la ley y la fuerza del crimen organizado asociado al tráfico de drogas.

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