La Alcaldía de Bogotá perdió la iniciativa en el tema del manejo de la seguridad ciudadana que se tuvo en la época de Mockus y Peñalosa. María Victoria Llorente, directora Fundación Ideas para la Paz.
La Alcaldía de Bogotá perdió la iniciativa en el tema del manejo de la seguridad ciudadana que se tuvo en la época de Antanas Mockus y Enrique Peñalosa. Hay una pérdida de iniciativa local desde el gobierno de Luis Garzón y falta un derrotero claro para la gente y la misma policía.
Pero también le cabe responsabilidad al Gobierno Nacional: mientras que en la Política de Seguridad Democrática el liderazgo del Ministerio de Defensa era incuestionable, en el campo de una política de seguridad ciudadana que integre los esfuerzos de control y disuasión con iniciativas de prevención social del delito, dicho liderazgo resulta bastante extraño.
Es claro que han perdido espacio las políticas locales de seguridad ciudadana de los 90 (como las de Cali la innovadora 1992-94 y la de Bogotá el paradigma 1994-03) que priorizan: liderazgo de alcaldes; intervenciones integrales pero con énfasis en lo preventivo; enfoque epidemiológico (identificación factores riesgo); participación de la comunidad (no solo como cooperantes o informantes); reformas a la justicia (acceso, sistema acusatorio, mecanismos alternativos) y policía (enfoque comunitario).
El éxito de la Seguridad Democrática las opaca como alternativa de política, pero a la vez el paradigma pierde espacio no sólo en Colombia sino también en otros países del continente por el incremento de "amenazas emergentes" a la seguridad pública, en su mayoría asociadas a formas de crimen organizado.
En todo caso no hay que olvidar que si bien las intervenciones disuasivas y de control son indispensables para enfrentar este tipo de fenómenos, lo que les da sostenibilidad en el mediano largo plazo a estas acciones es que se integren dentro de una política de seguridad ciuadadana que contenga derroterros en materia de prevención social del delito.
¿Quien o qué institución desde el nivel nacional debería o podría promover una política nacional de seguridad ciudadana? Por funciones podría ser el Ministero del Interior, por capacidad es mejor que no lo sea. Una opción intermedia a considerar sería la de crear una Consejería Presidencial que asuma el diseño de la política y coordine su ejecución y evaluación. En cualquier caso hay que establecer una polítca y unos mecanismos que aseguren la coordinación entre la Nación y los alcaldes.