En Colombia, una de cada tres mujeres es maltratada por su pareja, siete de cada 100, entre 15 y 49 años, han sido violadas, y una es asesinada cada seis días por su pareja o ex pareja. Solo este año, de las 48.760 denuncias por violencia física, 36.218 han sido causadas por la pareja. Otras 12.550 fueron por violencia sexual y de ellas 4.563 casos fueron de niñas entre 10 y 14 años, la mayoría abusadas por familiares cercanos.
Según la más reciente investigación de la ONG británica Oxfam, entre el 60 y el 70 por ciento de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia: física, psicológica, sexual o política. Se presentan tres casos cada dos horas. Según el informe, entre el 17 y el 35 por ciento es por violencia sexual, pero advierte que "no son más que un reflejo parcial de la magnitud del problema, pues se calcula un subregistro de casos no denunciados que llega a más de 90 por ciento".
La violencia contra la mujer no se limita al ámbito familiar. En Colombia se ha convertido en una práctica sistemática y generalizada de los actores del conflicto -guerrilleros, paramilitares y fuerzas militares-. Según el informe, la violencia sexual es usada como arma de guerra para sembrar el terror en las comunidades, como forma de tortura y de castigo, para ejercer control sobre la población, para imponer férreos códigos de conducta, como instrumento de venganza y de presión o para lesionar y aterrorizar al enemigo.
La violencia sexual es una de las principales causas del desplazamiento forzado de las mujeres: dos de cada 10. Pero, además, según la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, continúa durante el desplazamiento: el 36 por ciento han sido forzadas a tener relaciones sexuales y el 52 por ciento de las desplazadas han sufrido algún tipo de maltrato físico. La Fiscalía investiga 300 casos de violencia sexual dentro del conflicto armado.
Oxfam llama la atención sobre el hecho de que este tipo de violencia se haya normalizado en la sociedad colombiana y que muchas mujeres no se consideren víctimas porque no creen o no saben que la violencia sexual es un delito y ante esta situación señala que la Unión Europea y, sobre todo España, deberían presionar al Estado colombiano para que proteja a la población, ponga fin a esta dramática situación y castigue a los perpetradores.
Las fundaciones Sinergia y Cordaid se unieron a los eventos por el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer con una exposición de 100 afiches que rememoran treinta años de lucha en defensa de los derechos femeninos y contra la violencia de género.
¿Vamos a seguir permitiéndolo? (Video)