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A comienzos de octubre, el ex juez segundo de Ciénaga, Antonio Rafael Vives, entregó a la Fiscalía información clave sobre un millonario desfalco al ISS. En la cárcel de Sabanalarga, donde está preso, le describió con lujo de detalles a un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos cómo operaba una organización de la que hacían parte jueces, abogados y asesores del Instituto que simularon millonarias demandas laborales y de responsabilidad civil, y que en menos de 24 meses se hicieron en forma fraudulenta a 15.000 millones de pesos de las arcas del Instituto.
El testimonio de Vives, que asumió su responsabilidad, se acogió a sentencia anticipada y advirtió que el 'modelo' fue aplicado en varias partes del país, es uno de los más importantes pero no el único de una historia que comienza a contarse entre rejas. Hace poco, otro funcionario judicial, Jesús Rafael de la Hoz Rosales, le contó a una fiscal en una cárcel de Santa Marta lo que no había podido revelar durante una indagatoria realizada en presencia de abogados de otros sindicados.
De la Hoz relató que funcionarios y asesores del ISS estaban contratando abogados para que asumieran la defensa de los sindicados y cuadraran los testimonios para asegurarse de que la cuerda se rompiera por lo más delgado y la investigación no llegara a los más altos niveles. Según De la Hoz, le asignaron como apoderado a Erick del Portillo, según él un abogado sin escrúpulos y dispuesto a todo por dinero. "El señor Portillo se me acercó a las instalaciones del CTI de Santa Marta, donde me encontraba detenido y me comunicó que venía enviado por personas del nivel nacional del Seguro Social para defenderme y que iba a realizar actos como comprar al fiscal del conocimiento para que me diera un día por lo menos de libertad para que me fuera del país", le dijo Vives a la fiscal.
Del Portillo y otro abogado, Orlando Leguía, le dijeron también que podían desaparecer videos que mostraban a varios implicados en diligencias bancarias de retiro de "los dividendos". Y el padre de De la Hoz, Álvaro de la Hoz Rosales, agregó más detalles del fraude al fiscal 53 de Derechos Humanos, Álvaro José Galindo. Le dijo que como su hijo se había negado a seguir el libreto de Del Portillo, que incluía echarse la culpa para lograr una pena más leve, intentaron asesinarlo.
Días después de que De la Hoz rechazó los servicios de Del Portillo y logró que lo incluyeran en el sistema de protección de testigos, dos hombres, mediante documentos falsos se hicieron pasar por agentes de la Fiscalía con la intención de sacarlo del lugar de detención. Fracasaron en su intento porque dos horas antes, el nombre de De la Hoz había sido cambiado en los registros. A raíz de esto, De La hoz intentó suicidarse, pero con ayuda de psiquiatras ha logrado recuperarse y la Fiscalía lo tiene como uno de los testigos más importantes.
Tras las cabezas
Gracias a personas como Vives y De la Hoz, la Justicia Penal ha identificado otras fichas de la red criminal. Por ejemplo, la juez segunda civil de Ciénaga fue destituida e incriminada, y el abogado Carlos Manuel Guevara Melo, uno de los que, al parecer, se encargaba de cobrar deudas mediante falsos acreedores del ISS, perdió su licencia. Y en la cárcel de Sabanalarga está detenido Nelson Vives Lacouture, director del ISS entre 2006 y 2007, que fue cuando la red criminal hizo los primero fraudes.
Vives está acusado de peculado, apropiación, cohecho y concierto para delinquir, y la Fiscalía intenta convencerlo de que colabore con la Justicia para seguir ascendiendo en los niveles de responsabilidad y consolidar evidencias que comprometerían a su concuñado, el ex senador Miguel Pinedo Vidal. Según De La Hoz, dos hombres de confianza del ex congresista, Orlando Leguía y Édgar Sanjuán, eran los encargados de armar los fraudes y, además, pagaban las parrandas para festejar cuando los procesos fraudulentos eran fallados a su favor.
Otros testigos que colaboran con las autoridades, dicen que Vives Lacouture guarda silencio para proteger a Pinedo y que confía en que sus influencias políticas lo ayudarán a salir bien librado del problema. Vives es primo del ex congresista Luis Vives y hermano de la diputada Margarita Vives, una de las dirigentes más notorias del Movimiento Político Moral, liderado por Pinedo.