Ex jefe paramilitar 'Ernesto Báez' no acepta ninguno de los 18 crímenes que le imputa la Fiscalía

Foto: Javier Agudelo / Cambio

"Mis manos no están manchadas de sangre y nunca tuve injerencia en la tropa", les ha dicho el ex paramilitar Iván Roberto Duque, 'Ernesto Báez', a los fiscales que lo han interrogado sobre crímenes cometidos por grupos bajo su mando. 'Báez', quien fue jefe político de las Auc, sostiene que nunca ordenó matar y que buena parte del tiempo lo dedicaba a escribir libros y artículos para revistas y para páginas que tenían los paramilitares en Internet.

Es el mismo cuento que ha tenido que oírle el fiscal 14 de Justicia y Paz de Medellín, Iván Ariza, desde cuando el ex jefe paramilitar entró en el proceso en agosto de 2006. 'Báez' no reconoce ni uno solo de los 18 crímenes -asesinatos, masacres y secuestros- que le ha imputado la Fiscalía (ver listado al final del artículo). Solo admite el cargo de falsedad en documento público, delito que cometió en 1993. Asegura que en su condición de jefe político se enteró de los más graves crímenes de las Auc  paramilitares por los relatos de algunos combatientes o por lo que vio en televisión. "De su boca no ha salido nada -dice el fiscal Ariza-. Hasta ahora no ha confesado un solo crimen".

La pregunta es, entonces, por qué sigue en Justicia y Paz. Según Ariza,  la ley permite su permanencia hasta que se cumplan todas las etapas del proceso: versión libre, formulación de cargos, imputación de cargos, audiencia ante los magistrados de Justicia y Paz y sentencia. Si cumplidas las etapas no reconoce crímenes, deberá pasar a la Justicia ordinaria y perderá todos los beneficios por confesión y colaboración en el esclarecimiento, y podría recibir una condena de 40 años. Pese a esa posibilidad, 'Báez' dice: "No aceptaré un hecho que no he cometido porque es tan responsable aquel que lo confiesa como aquel que no habiéndolo cometido lo acepta como suyo".

Desmemoriado

Varias víctimas de 'Báez' consultadas por CAMBIO, insisten en que el ex jefe paramilitar miente y piden que tanto él como Ramón Isaza respondan por sus crímenes. Una de ellas es la periodista María Jimena Duzán, quien se inscribió como víctima ante Justicia y Paz por el asesinato de su hermana Silvia, el 26 de febrero de 1990, en Cimitarra (Santander).

Cuando fue asesinada, Silvia estaba haciendo un documental para el Canal 4 de la BBC de Londres sobre el papel del narcotráfico y la violencia en las elecciones. Uno de los tres casos escogidos era el de Cimitarra y el proyecto de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC) para construir una comunidad de paz, neutral frente a los actores del conflicto, en una región que vivía en medio del fuego cruzado entre guerrilla, paramilitares y Ejército. Con Silvia fueron asesinados tres líderes de la ATCC: Josué Vargas, Saúl Castañeda y Miguel Ángel Barajas. La ATCC recibió el Premio Nobel Alternativo de la Paz en octubre de 1990.

El caso de Silvia lo lleva la Comisión Colombiana de Juristas. "El crimen sigue impune, nadie ha sido juzgado, y en las versiones libres, Ramón Isaza dice tener Alzheimer, y 'Ernesto Báez' tiene el cinismo de decir que él se enteró por las noticias -asegura María Jimena-. Yo no sé cuál es la inmunidad que tiene y por qué a estas alturas no está en la Justicia ordinaria. En sus narices se cometieron los peores crímenes pero él insiste en que no vio nada y que tampoco vio pasar un kilo de coca a sabiendas de que las autodefensas del Magdalena Medio estaban en una zona de Rodríguez Gacha. Y por eso tampoco lo extraditaron".

La periodista espera que 'Báez' responda cinco preguntas que los fiscales deberían formularle: ¿Por qué niega haber sido el fundador de uno de los movimientos más sangrientos y cómo hizo el milagro de no cometer ni un solo crimen? ¿Cuál era el interés de acabar con los campesinos del Cimitarra? ¿Por qué tuvieron que esperar a que llegara Silvia para asesinarla junto con campesinos inocentes a una hora en que todo el mundo podía ver? ¿Por qué nadie acepta esta masacre: ni 'Botalón' ni Isaza, ni mucho menos él? ¿Por qué aseguraron que las víctimas eran de las Farc cuando seis meses antes de la matanza ellos escaparon de un ataque de la guerrilla? ¿Cuál es el poder para decir quién es de las Farc y por cuenta de ello asesinar a la gente?".

Son interrogantes similares a los de decenas de víctimas que exigen que 'Baéz' responda por sus muertos y desaparecidos. "Quiero hacerle recordar a este desmemoriado los crímenes que ha cometido", dice Duzán.

Los  18 crímenes

1. Secuestro de Piedad Córdoba,  21 de mayo de 1999.
2. Asesinato de  Alma Jaramillo,  29 de junio  de 2001, en Morales.
3. Asesinato de Gabriel Ospina, ex tesorero de Aguadas (Caldas),  31 de agosto de 2001.
4. Asesinato de Augusto Soto Berrío,  26 de octubre de 2001.
5. Masacre de siete líderes indígenas de Cañamomo, Lomaprieta, Scopetera y Pirsa, del 21 al 25 de noviembre de 2001, en Riosucio.
6. Asesinato de la líder indígena María Fabiola Largo,  9 de abril de 2002 en Riosucio.
7. Asesinato de José Ángel Osorio,  26 de junio de 2002, en Pácora.
8. Asesinato de Norman Pineda y Fabio Tabares, 5 de septiembre de 2002, en Aguadas.
9. Asesinato del investigador del DAS Juan Carlos Tabares, 19 de marzo de 2003, en Aranzazu.
10. Masacre de Emeterio Rivas, Pablo César Montesinos, Óscar Darío Camargo, Edwin Gutiérrez y Gloria  Manclares, 6 de abril de 2003, en Barrancabermeja.
11. Masacre de Gabriel Ángel Cartagena, Hugo Tabasco, Diego Efraim Suárez, Fabio Hernán Tabasco, Norley Calvo, 8 de junio de 2003, en Riosucio.
12. Asesinato de Iván Rincón, alcalde de Aguadas, agosto de 2003.
13. Asesinato de Jorge Ospina, 14 de agosto de 2003 en Filadelfia.
14. Asesinato de Diego Armando Vargas,  18 de octubre de 2003 en Cañada Honda.
15. Asesinato del concejal de Aguadas Fernando López Ramírez, el 21 de mayo de 2004.
16. Asesinato de Ramiro López, 25 de mayo de 2004 en Aguadas.
17. Asesinato  de Jair Zuluaga, el 24 de julio de 2004 en Aranzazu (Caldas).
18. Concierto para delinquir por conformación de grupos paramilitares.