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A finales de la semana pasada, las críticas en torno a la injerencia de Jaime Dussán, senador y presidente del Polo, sobre la Administración de Bogotá, llegaron a su punto más alto, cuando el concejal de ese partido Carlos Vicente de Roux aseguró que detrás de la renuncia del secretario de Planeación Distrital, Óscar Molina, habría intereses de Dussán en un proyecto urbanístico que se está forjando en el centro de la ciudad.
Según De Roux, los ojos de Dussán estarían puestos en el programa de renovación urbana que pretende modernizar los predios que bordean la zona oriental de la torre donde funcionaba el antiguo Hotel Hilton. Un proyecto denominado "Alameda Cultural" o "San Martín" que, según expertos, podría mover más de 2 billones de pesos y que aún no ha despegado porque Planeación Distrital apenas está dando los primeros pasos para su viabilidad.
El martes pasado, notoriamente molesto, Dussán en declaraciones a El Tiempo, se fue lanza en ristre contra De Roux y aseguró que jamás le ha impartido órdenes a funcionario alguno del Distrito sobre ese tema o sobre cualquier otro. Aseguró que no tiene apetito burocrático y que jamás ha tenido intenciones personales o de negocios en el mencionado megaproyecto. "Veo que usted va encaminado a pensar que yo soy socio del proyecto -le dijo Dussán al periodista-. Si esa es su intención está equivocado. He hablado de cientos de proyectos y apenas ahora empecé a conocer el de San Martín", afirmó.
Pero a pesar de su férrea defensa, el congresista reconoció haber tocado varias veces el tema del proyecto de la alameda con Leonardo García, director de Renovación Urbana y subalterno del hasta hace 20 días secretario de Planeación Óscar Molina. Y son precisamente estas charlas el punto de partida de las inquietudes que rodean al megaproyecto.
Cadena de dudas
El 1° de junio, poco después de las conversaciones entre Dussán y García, fue expedida por el subsecretario de Planeación Distrital, Ernesto Jorge Clavijo, la Resolución 1114 de 2009, mediante la cual la Administración determinó la manera como debe desarrollarse el suelo donde se levantará la obra "Alameda Cultural", algo que los expertos llaman las "determinantes de un proyecto".
En el mismo documento también consta que el director de la Caja de Sueldos de Retiro de la Policía (Casur) -entidad propietaria de las torres del Hilton- les da poder a los arquitectos Jean Guy Moggio y Álvaro de Jesús Mejía, para que sean ellos quienes adelanten las gestiones técnicas del proyecto ante el Distrito.
No obstante, el director de Casur, coronel (r) Luis Enrique Herrera, se sorprendió al leer la resolución y encontrar en ella el nombre del arquitecto Moggio, pues nunca fue autorizado para adelantar trámite alguno ante la Administración Distrital. "Aunque la resolución tiene bien estructurada la parte técnica, me llamó mucho la atención el hecho de que en ella apareciera como representante de Casur el señor Moggio, a quien nosotros no hemos dado poder", le dijo a CAMBIO el coronel Herrera.
Moggio es un destacado profesional que se mueve como pez en el agua en el mundo de los proyectos urbanísticos de la capital. Pero, además, ocupa el primer renglón de la Junta Directiva de Procomercio, una compañía que el 26 de junio de 2004 firmó un contrato de arrendamiento con Casur para explotar comercialmente el Hilton por los próximos 30 años.
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