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"Para traducírselo mejor, Saludcoop, según las pruebas, estaba invirtiendo el dinero del recaudo de los afiliados en infraestructura nueva y vieja, donaciones, préstamos, negocios jurídicos y hasta intangibles, cuando eso lo prohíbe la ley -dice un funcionario de Supersalud-. Eso no se puede hacer a la luz de las normas porque el dinero solo debe ir a los usuarios".
De acuerdo con la normatividad que rige el funcionamiento de las EPS, las inversiones distintas a la prestación del servicio de salud deben ser financiadas con la liquidez que provengan de fuentes propias de las EPS, diferentes a los dineros de los afiliados. En ese sentido, la Supersalud tiene claro que la liquidez de Saludcoop no sobrepasó en los últimos cuatro años la suma de 24.000 millones de pesos, por lo que no podía tener efectivo para semejantes inversiones. "Hacer lo contrario es tan grave como si una entidad financiera utilizara dinero de sus cuentahabientes para especular en bolsas", agregó la fuente.
Con todo, la Superintendencia advierte que de persistir esta situación y de no aclarar las cuentas, la entidad de control y vigilancia podría intervenir la EPS. Una decisión traumática para el sector porque Saludcoop es, sin duda, la que tiene a su cargo el mayor número de afiliados del país.
En entrevista con CAMBIO, el abogado José Joaquín Bernal, vocero de Saludcoop, aseguró que la Superintendencia perdió su tiempo al producir un informe plagado de errores. Según él, durante los últimos cinco años la EPS recibió por concepto del pago de afiliados 6,08 billones de pesos y gastó en servicios médicos y administrativos 6,2 billones de pesos. Es decir que, "gastó más de lo que recibió".
El abogado señaló que la EPS percibió otros ingresos como copagos, cuotas moderadoras y recobros, entre otros, cuyo margen de utilidad de 360.000 millones de pesos, fue reinvertido en infraestructura, clínicas, equipos y tecnología, capacitaciones y educación, "porque así lo ordenan las normas cooperativas".
Bernal concluye que con las utilidades construyeron y modernizaron al menos 30 clínicas en todo el país, y que los recursos les han alcanzado para cubrir todas sus necesidades porque "somos muy buenos administradores".