El Alcalde de Buenaventura, José Félix Ocoró, anda feliz porque está a punto de convertirse en realidad un sueño que persigue desde hace año y medio con otros políticos de la región: que el puerto vallecaucano -hoy bajo la Ley 550 de intervención económica-, sea declarado Distrito Especial, Industrial, Portuario, Biodiverso y Ecoturístico.
"Sería lo mejor que podría pasarle a esta olvidada región para salir de la crisis económica, porque abriría las puertas a nuevos recursos para invertirlos en educación y salud", asegura Ocoró.
En la misma dirección de Buenaventura van Cúcuta, Tunja, Turbo, Tumaco y Popayán, que buscan superar algunas trabas legales para poder adquirir el estatus de Distrito Especial que, como indica su nombre, es un área territorial sujeta a un régimen especial siempre y cuando llene unos requisitos en términos de población, recursos fiscales, importancia económica o ubicación geográfica.
Ser Distrito Especial otorga a las administraciones de esos municipios ciertas facultades administrativas especiales, autonomía política frente al departamento y mayor control económico en los sectores de salud, educación y ambiental. En la actualidad, solo Bogotá, Barranquilla, Cartagena y Santa Marta tienen esta categoría.
Pero por "especial" que parezca, un distrito con esta condición no necesariamente implica que tiene más ventajas económicas. Según el Ministerio de Hacienda, este rango no compromete mayores recursos para esos municipios porque el sistema general de participaciones es el mismo. "La Ley es clara y no define ningún tipo de beneficio económico adicional para los distritos -explica Ana Lucía Villa, directora de Apoyo Fiscal de Minhacienda-. Tienen mayor autonomía política pero los mismos ingresos". Esto quiere decir que con la misma plata el municipio debe cubrir más necesidades, crear nuevas entidades y más puestos de trabajo.
Y contrario a lo que algunos creen, ser Distrito Especial no faculta al municipio a decretar impuestos y generar recursos adicionales para cubrir las nuevas obligaciones. "Si un distrito especial quiere crear más tributos, es necesario tramitar un proyecto en el Congreso -señala Rodrigo Estrada, abogado administrativo-. La simple condición no da esa prerrogativa".
Si los distritos especiales no reciben más recursos, no pueden decretar impuestos y además tienen más obligaciones, ¿por qué la insistencia de algunos alcaldes para convertir a sus municipios en Distrito Especial? La única explicación es de orden político y burocrático. "Eso atrae mucho a los alcaldes pues como tienen más autonomía y pueden crear más entidades, tienen más cargos para repartir", asegura Villa.
Conocedores del tema sostienen que un municipio convertido en Distrito Especial puede aumentar 40 por ciento en burocracia. Lo grave es que como los recursos no aumentan, crece el déficit fiscal porque los municipios tienen que endeudarse para cubrir una nómina más grande.
Ejemplos de esto son Barranquilla y Santa Marta. Desde que fueron declaradas Distrito Especial, han multiplicado por cuatro la nómina, han creado entidades improductivas y debido a las malas administraciones las dos ciudades están en Ley 550 y el Gobierno Nacional ha tenido que liquidar 12 entidades descentralizadas en Barranquilla y 17 en Santa Marta. "Como esas entidades no generan renta, quiebran y vienen las consecuencias en las finanzas municipales porque aumentan los pasivos", agrega Villa.
Todo esto indica que la condición de Distrito Especial no puede decretarse a diestra y siniestra porque en general los municipios salen perjudicados. Los criterios deberían ser más estrictos para evitar que los intereses de los mandatarios de turno o de los políticos de la región primen sobre el interés general. "En ciudades grandes, que requieren de una especial organización administrativa, valdría la pena -dice Estrada-. Pero en municipios que no tienen grandes riquezas, esa condición produce más pobreza porque hay que repartir lo poco que hay con más gente".
Distritos Especiales
1989: Bogotá es declarada Distrito Turístico y Cultural
1991: Bogotá es consagrada en la nueva Constitución como Distrito Capital. Cartagena es declarada Distrito Turístico y Cultural, y Santa Marta como Distrito Turístico, Cultural e Histórico.
1993: Barranquilla es declarada Distrito Especial, Industrial y Portuario.
2009: Buenaventura busca ser declarada Distrito Especial Industrial y Portuario. El temor es que en la reglamentación, los congresistas no tengan en cuenta los acuerdos contemplados en la Ley 550 y por satisfacer los intereses de políticos regionales terminen generándole al municipio serias consecuencias económicas.
Cúcuta, Tunja, Turbo, Tumaco y Popayán quieren convertirse en Distritos Especiales, pero la Corte Constitucional declaró inexequible el acto administrativo aprobado por el Congreso debido a vicios de procedimiento. El objetivo es ahora corregirlos para adquirir ese estatus.