Algunos funcionarios de la Fiscalía argumentan que si bien el cuestionado juez anuló el proceso contra Felipe Sierra y 'el Indio', no significa que sean inocentes de los cargos que se le imputan.
Luis Eduardo Beltrán Farias, Juez Quinto Penal Municipal de Bogotá, que el pasado martes dejó en libertad al narcotraficante y paramilitar John Fredy Manco Torres, 'el Indio', y al empresario Felipe Sierra, es bien conocido en la Fiscalía General porque algunas de sus decisiones han favorecido, presuntamente, a personas comprometidas con el narcotráfico.
Así por lo menos quedó evidenciado luego de que su despacho acogiera una petición de la defensa de 'el Indio' y de Sierra en el sentido de que sus capturas, en agosto de 2008 por parte de una fiscal Antimafia, habían sido ilegales. De acuerdo con las autoridades, ambos pertenecen a la red narcotraficante de Daniel Rendón, 'don Mario'.
El juez Beltrán consideró que la Fiscalía se equivocó al procesar a los capturados con el viejo sistema penal (ley 600 de 2000) y no con el nuevo sistema legal (ley 906 de 2004 o sistema penal acusatorio), que para el momento de las capturas ya estaba vigente en Antioquia. De paso, ordenó anular todo el proceso contra los detenidos, que se inició en junio de 2006, cuando la Fiscalía estableció que 'don Mario', y 'el Indio', hacían parte de una red de narcotraficantes de la que Sierra era uno de sus colaboradores, a través de su empresa de seguridad.
El caso ha llamado la atención porque no se trata de un proceso cualquiera. Es el mismo por el que se encuentra detenido el ex fiscal seccional de Medellín, Guillermo León Valencia, quien desde su cargo benefició las actividades ilícitas de Sierra y 'el Indio', y quien contribuyó -como denunció CAMBIO en agosto pasado- para que este último desapareciera del organigrama delincuencial de 'don Mario'.
La Fiscalía no ha ahorrado calificativos para controvertir la decisión del juez Beltrán. "Según él, aquí estamos sobrando los fiscales, los jueces y hasta la propia Corte Suprema que está encausando a nuestro ex director de Fiscalías en Antioquia", dijo el fiscal Mario Iguarán. Y agregó: "Con todo el comedimiento y con todo el respeto, pero aquí debe haber razones muy importantes para haber tomado una decisión de esas, bajo el supuesto de que se hubiese tomado. No es fácil, entonces, seguir combatiendo la criminalidad", concluyó el fiscal.
Funcionarios de la entidad advierten que el servidor judicial desconoció la ley por cuanto las pruebas que obran contra Sierra y 'el Indio' se produjeron en abril de 2006, después de que la Fiscalía confiscó un cargamento de cocaína en Turbo, Antioquia, perteneciente a la organización de 'don Mario'.
"Para hacer claridad en esa época el nuevo Sistema Penal Acusatorio estaba vigente en Medellín, pero no en el resto de Antioquia, en especial en Turbo donde se produjeron los hechos. Eso significa que la Fiscalía obró bien al capturarlos con base en el sistema antiguo", sostiene un fiscal de la Unidad Antimafia.
Pero la decisión del juez Beltrán va mucho más allá porque tanto Sierra como 'el Indio' debían comparecer a mediados de julio como testigos principales en el proceso que la Corte Suprema adelanta contra Valencia Cossio. "Es posible que la defensa de Valencia haga hasta lo necesario para que su proceso se caiga después de la libertad de estos dos personajes. Pero aún así lo veo improbable porque el caso de Valencia, aunque es el mismo, tiene aspectos distintos al de ellos", le dijo a CAMBIO un funcionario de la Corte Suprema.
Lo que hoy argumentan funcionarios de la Fiscalía es que si bien el juez Beltrán anuló el proceso contra los dos encartados y la Fiscalía deberá arrancar de cero, no significa que Sierra y 'el Indio' sean inocentes de los cargos que se le imputan. "Fue una decisión que tiene que ver más con el mecanismo con que se capturaron y no con fallas en las pruebas", concluyó un fiscal de la Unidad Antinarcóticos.
Antecedentes funestos
Pero esta no es la única decisión del juez Beltrán que ha molestado a la Fiscalía. Otras tres tomadas en los últimos dos años han sido consideradas por el organismo acusador como 'sospechosas' y por eso enfrenta denuncias por prevaricato ante el Tribunal Superior de Bogotá.
Una de ellas tuvo que ver con la libertad concedida a Édgar Salazar Corredor, un narcotraficante caído en desgracia en 2006, después de comprobarse que era el cerebro de una organización que exportaba cocaína desde Colombia a Holanda.
Salazar, propietario del parque de diversiones más grande de Holanda, se acogió a sentencia anticipada en 2007 y la justicia lo condenó a 16 años de cárcel. Sin embargo, en marzo pasado la defensa de Salazar interpuso un recurso de habeas corpus ante el despacho del juez Beltrán con el argumento de que a su cliente le impusieron una multa exagerada que sobrepasaba los límites establecidos en el Código Penal.
Beltrán acogió los argumentos y dejó en libertad al procesado aun cuando no solo ya estaba condenado, sino que se sobreentendía que había sido capturado y procesado legalmente. "Esta fue otra actuación que deja muchas dudas del proceder del juez Beltrán", le dijo a CAMBIO otro fiscal que pidió reserva de su nombre.
Con todo, Felipe Sierra se pudo salir con la suya. Y no es la primera vez que lo intenta. Hace tres semanas CAMBIO publicó una nota según la cual el secretario y el subsecretario de Gobierno de Antioquia, Andrés Rendón y Jair Jiménez, intervinieron para que Sierra obtuviera un cupo en la cárcel de Yarumito, en Medellín, destinada a servidores públicos y no a procesados por narcotráfico. Lo curioso del asunto es que Sierra pensaba moverse de la cárcel la Modelo, donde se encontraba, con una orden falsa expedida por un juez.