En Nariño se inauguró el más moderno centro de rehabilitación para víctimas de minas antipersona

El centro tuvo un costo de 1.000 millones de pesos y espera atender este año 50 víctimas. Foto: Mauricio de la Rosa / Cambio

Hace seis años, Carlos Arturo Bravo fue víctima de una mina en Colón Génova, al norte de Nariño, y desde entonces ha tenido que someterse  a 45 intervenciones por severos traumas en cabeza, tórax y cuello, y heridas por esquirlas en el cráneo, el estómago y el intestino.  Y aunque poco a poco ha ido recuperando una vida normal, además de las operaciones ha tenido que superar innumerables obstáculos, como el de los gastos en que ha incurrido para trasladarse a otras ciudades, porque en Pasto no hay un centro especializado de rehabilitación. 

Por eso, el 28 de abril fue uno de los nariñenses más felices con la inauguración del Centro de Atención Integral para Víctimas de Minas Antipersona del Hospital Universitario de Nariño, primer centro de este tipo que existe en el sur del país. "Es un gran alivio para mí porque ahora mi recuperación va a ser mucho mejor -le dijo Bravo a CAMBIO-. Realmente es una bendición". 

El  centro, el más  moderno de los ocho que existen, tiene un área de 450 metros cuadrados y costó más de 1.000 millones de pesos, de los cuales 400 fueron aportados por la Embajada de Estados Unidos y 600 por el departamento. Consta de ocho salas para rehabilitación física y psicosocial, equipos de última tecnología para fisioterapia, hidroterapia, neurología y oftalmología, y es atendido por 18 personas entre médicos, enfermeras, psicólogos y técnicos. "El propósito es ayudar a disminuir los impactos negativos que producen las discapacidades asociadas con la violencia -explica Bernardo Ocampo, director del hospital-. Es una tarea dura pero estamos orgullosos de llevarla a cabo".

Nariño es el departamento que registra el mayor número de víctimas civiles de minas antipersona. En 2005 hubo 43 afectados; en 2006, 72; en 2007, 70; en 2008, 61, y este año ya son 18 las víctimas. "El centro es fundamental para la región y es la mano amiga que requeríamos para aliviar las terribles consecuencias que produce un conflicto que queremos dejar atrás", dice Antonio Navarro Wolff, gobernador de Nariño.

El nuevo centro de rehabilitación, según los cálculos, atenderá 50 pacientes este año pero la esperanza es no llegar a ese número, pues si algo tienen claro los nariñenses es que no quieren más víctimas de las minas antipersona que han sembrado los grupos armados ilegales.