Con infiltración de colegios y centros de instrucción, las Farc intentan revivir en Bogotá

Una de las prioridades de las milicias urbanas de las Farc en Bogotá es infiltrar instituciones educativas tanto públicas como privadas. Foto: Archivo Cambio

El viernes de la semana pasada, el jefe guerrillero Luis Alberto Tovar, 'Leonardo', uno de los encargados de reactivar las milicias urbanas en Bogotá, vivió el momento más amargo de su vida. Cuando montaba en una bicicleta como cualquier hijo de vecino en el sur de la ciudad, fue capturado por agentes de Policía que le venían siguiendo la pista desde hacía siete meses.

Su captura se sumó a la de otros guerrilleros de las Farc que están colaborando con las autoridades y han permitido conocer la nueva estrategia de ese grupo insurgente para, en su intento de recuperar territorio perdido en Bogotá, infiltrar universidades y colegios, y construir un centro para adoctrinar jóvenes de los sectores populares.

La estrategia extremista hace parte del llamado Plan 2010, se llama 'Propuesta de la escuela' y coincide además con información del computador del ex jefe nacional de las Milicias Bolivarianas, Carlos Antonio Lozada, incautado por el Ejército en septiembre de 2008 después de un ataque al campamento del guerrillero en Arauca. "La idea es alquilar un sitio como una finca afuera, un apartamento amoblado en la ciudad o un colegio donde pueda realizarse la escuela", dice uno de los 14.000 archivos del computador de Lozada.

El representante Simón Gaviria, que prendió las alertas sobre este plan de las Farc, asegura que hay correos electrónicos en los que el guerrillero Jesús Marbel Zamora, 'Chucho' -capturado hace seis meses-, ordena a las milicias localizar un centro de adoctrinamiento y de instrucción militar en Bogotá para que sea orientado por docentes de alto perfil académico.

La nueva misión fue encomendada a las llamadas tríadas de la guerrilla. Se trata de pequeñas células constituidas por tres personas que, por lo general, no se conocen entre ellas. "Son grupos básicamente conformados por sociólogos, filósofos, abogados o ingenieros y por eso pueden moverse como pez en el agua en entidades oficiales sin temor a ser identificadas", le dijo a CAMBIO un agente de Inteligencia.

Tan fuerte es la penetración de las tríadas en organismos distritales que, según el representante Gaviria, hay algunas que tienen en su poder las bases de datos del SEET, donde reposa toda la información de los propietarios de vehículos públicos y privados de Bogotá. "Tienen nombres, números de cédulas, direcciones y ocupaciones de todos los bogotanos dueños de algún vehículo", asegura el congresista. 

Desmantelar estos grupos es el objetivo de las autoridades, y aunque no es tarea fácil, gracias a labores de Inteligencia han establecido que los integrantes de las tríadas son nombrados por los jefes de algunos frentes que operan en Meta y Cundinamarca, y que es a ellos a quienes estas deben entregar información. En Bogotá hay cuatro células plenamente identificadas que, según uno de los correos electrónicos del guerrillero Lozada, cumplen funciones de inteligencia, direccionamiento estratégico y comunicaciones.

Se trata de un tipo de trabajo urbano enmarcado en la ya tradicional combinación de las formas de lucha, que obedece a un vieja estrategia de los años sesenta, y se suma a la creación en los últimos años de células universitarias que, según las autoridades, son preparadas para "actos de terrorismo de baja intensidad". Como diría el presidente Uribe, "la culebra está viva". Y se mueve sigilosa.

GOLPES A  LAS MILICIAS

Enero 22: capturado Daniel Ignacio Rodríguez, 'Wilson'.
Enero 16: capturado Nelson Romero Sánchez, 'Javier', encargado de fabricar explosivos.
Febrero 23: capturado Jesús Antonio Urrego, responsable de varios atentados terroristas en Bogotá y Cundinamarca.
Marzo 4: capturado Alexander Rivera, 'Pateloro'.
Marzo 5: capturado José Ignacio Garzón Cifuentes, encargado de reclutar universitarios.