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El pasado miércoles, a las 8:10 de la mañana, el presidente Álvaro Uribe Vélez recibió una llamada urgente en su teléfono celular. Del otro lado de la línea estaba el general Óscar Naranjo, director general de la Policía, quien le tenía una noticia bomba: Daniel Rendón Herrera, 'don Mario', el narcoparamilitar más buscado del país, acaba de ser capturado en Cerro Azul, un paraje montañoso que se encuentra en límites entre los municipios antioqueños de Turbo y Necoclí.
El mandatario, que en ese momento se encontraba reunido con el presidente de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva, con quien coincidió en Río de Janeiro por la realización del Foro Económico de las Américas, le puso el altavoz a su teléfono para que su colega escuchara el anuncio y le explicó a este de inmediato que con la caída de 'don Mario' se consolidaba uno de los mayores esfuerzos hechos por su gobierno para recuperar la estabilidad del orden público en el país.
El general Naranjo llamó al Jefe del Estado desde el Urabá antioqueño, a donde viajó para dirigir la fase final de la operación que estuvo a cargo de hombres de la Dirección de Policía Judicial e Investigación Criminal (Dijín) y de la Policía Antinarcóticos. Uribe comparó en ese momento a Rendón con el extinto capo del narcotráfico Pablo Escobar y, según su secretario de prensa, César Mauricio Velásquez, definió su captura como el golpe del año contra las organizaciones mafiosas. "La Policía capturó a uno de los más peligrosos narcotraficantes del mundo", exclamó el mandatario.
Durante el preámbulo de la captura, un grupo especial comandado por el coronel César Augusto Pinzón, director de la Dijín, aprovechó la Semana Santa para infiltrarse entre comunidades urbanas y campesinas de Turbo y Necoclí y confirmar allí las informaciones que tenían hasta ese momento sobre la ubicación exacta de su objetivo.
La operación, según sus propios gestores, cerró uno de los ciclos más negros de la historia de criminalidad en Colombia. Reclutado en la década de los ochenta por los hermanos Fidel y Carlos Castaño Gil, Rendón se formó para el mundo de la mafia en la escuela La 35, un enclave en las estribaciones del nudo del Paramillo establecido por aquellos para formar sus primeras redes de autodefensa.
Apetito de poder
'Don Mario' desempeñó papeles secundarios hasta la desmovilización del grueso de la Auc en 2005, a instancias del proceso de Justicia y Paz. Hasta entonces su eje de acción habían sido los Llanos Orientales, donde estuvo a órdenes de Miguel Arroyave, asesinado el 21 de septiembre de 2004, cuando ya se habían iniciado las negociaciones de paz entre el Gobierno y los paramilitares en Santa Fe de Ralito. Y si bien se desmovilizó transitoriamente, se negó a quedar recluido en una cárcel común y volvió a la clandestinidad con la intención de sacar partido de los territorios que quedaron "acéfalos" con el desmonte de las principales estructuras armadas. De acuerdo con un fiscal de la Unidad de Justicia y Paz, ni siquiera su hermano, Fredy Rendón Herrera, 'el Alemán', jefe del bloque Elmer Cárdenas, pudo convencerlo de lo contrario.
Desde entonces se convirtió en cabeza de un grupo emergente que buscó a toda costa establecer corredores de control territorial en Antioquia y Córdoba y manejar el negocio del tráfico de drogas en el área de litoral comprendida entre Arboletes y Turbo. Para conseguir sus objetivos logró permear algunos círculos estatales, como quedó demostrado con infiltración de sus aliados en la Dirección Seccional de Fiscalías en Antioquia.
En septiembre de 2008, por los días en que el Gobierno dispuso la conformación de un comando especial de 1.500 hombres para capturarlo, periodistas de CAMBIO buscaron una entrevista con el jefe paramilitar. A través de un emisario, 'don Mario' aceptó en principio responder un cuestionario y, "como prueba de autenticidad" envió de vuelta la única fotografía suya que se conoce hasta hoy de su vida en la clandestinidad. En ella sostiene un fusil AK-47 y viste un arnés de campaña en el que sobresale una pistola 9 milímetros.
Sin embargo, hay lunares en los temas de seguridad, educación, vivienda y movilidad.