Deshojando la Margarita

El pasado martes, mientras el personero de Bogotá, Francisco Rojas Birry, se sometía a un interrogatorio de cuatro horas ante un fiscal que lo investiga por un posible enriquecimiento ilícito, la abogada Margarita Pabón Castro, una de las cabezas de DMG, estudiaba en su celda de la cárcel El Buen Pastor la toma de una decisión que podría resultar clave para su futuro.

Su disyuntiva consistía en ayudarle a la justicia colombiana a atar los cabos que aún están sueltos en la relación de DMG con varios sectores de la clase política y disfrutar, sin más apremios, de los beneficios que rebajaron su pena en Colombia a cuatro años de prisión, o someterse a un proceso de extradición que la expondría a una sentencia mucho mayor en una cárcel de Estados Unidos.

CAMBIO conoció que la abogada y socia de varias filiales de la organización de David Murcia Guzmán le anunció en principio en la Fiscalía que estaba dispuesta a actuar como testigo dentro de las investigaciones que buscan establecer si Rojas Birry recibió o no 200 millones de pesos de manos de emisarios de DMG y si aportó también recursos para la campaña del actual alcalde de de Bogotá, Samuel Moreno Rojas. Su única condición era hasta entonces de tanto ella como su familia estuvieran rodeados de las garantías necesarias de seguridad ante los riesgos que, según ella, está corriendo.

El nuevo acercamiento de la abogada Pabón con la Fiscalía se dio después de que ella conoció aspectos clave de la solicitud de extradición en su contra presentada por una corte de de Nueva York. Según las pruebas que soportan el pedido, que cobija también a su esposo Luis Fernando Cediel y a David Murcia, DMG participó en operaciones de lavado a través de una cuenta cifrada en el Merril Lynch. Se trataba de unos depósitos abiertos a nombre de la sociedad Blackstone International Development, pero que en realidad era operada por Murcia y por Pabón para transferir recursos a Colombia y entregarlos en pesos a Germán Enrique Serrano Reyes, miembro del cartel del Norte del Valle.

En caso de que se decida finalmente a ampliar su colaboración con las autoridades colombianas, Pabón sería respaldada y acompañada por su esposo, cuyo testimonio también resultaría vital. Su determinación contrastaría con la de Murcia, que el miércoles 25  negó a comparecer a su juicio e hizo saber a través de su abogado, Gustavo Salazar Pineda, que prefería ser extraditado a Estados Unidos pues allí tendría mejores condiciones para su defensa.

La apertura del proceso judicial a Rojas Birry por posible enriquecimiento ilícito y de una investigación administrativa al Alcalde de Bogotá por presunta violación de los topes electorales coincide con la revelación de otra conversación grabada por orden judicial en la que empleados de confianza de DMG mencionan por primera vez con nombre propio al mandatario de la capital.

Se trata de una grabación de menos de dos minutos de duración interceptada por las autoridades el 28 de octubre de 2007, día de las elecciones de alcaldes y gobernadores. La interceptación se realizó al abonado telefónico 314331 1797 de propiedad de William Suárez -socio y cuñado de Murcia-. En la conversación Sandra Daza -asistente de confianza de David Murcia- y William Suárez -socio y cuñado de David-. En ella los dos hablan del compromiso de David Murcia con el candidato Samuel Moreno de prestarle ese día dos vehículos (ver trascripción). 

Hasta ahora se conocían charlas grabadas en las que los interlocutores se referían aparentemente a Moreno como "senador" o simplemente como a "Samuel". 

"Necesitan dos carros"

Hablan Sandra Daza y William Suárez
28 de octubre de 2007
Suárez: Aló.
Sandra: ¿Hola cómo estás?
Suárez: Bien, gracias a Dios.
Sandra: Ah bueno. Es que imagínate que mi jefe (David Murcia) le había  ofrecido que le podía prestar unos carros a... Samuel Moreno.
Suárez: Sí...
Sandra: Entonces, hoy se comunicaron con la doctora Margarita y necesitan dos carros para movilizar a una gente. Entonces yo te estoy llamando para ver si se puede ayudar con eso o ¿qué le digo a la doctora Margarita?
Suárez: ¿Hasta ahoritica te dijo la doctora Margarita de eso?
Sandra: Me acabó de llamar.
Suárez: Es que no estoy en Bogotá y los carros y las llaves están guardadas. ¿Cuantos carros hay por fuera, muestre a ver? Uno, dos...Espérate a ver... ¿Samuel Moreno?
Sandra: Sí, que necesitan dos carros para llevar a unos coordinadores a una gente.
Suárez: Bueno, déjame y ya llamo a la doctora Margarita.