(Página 2 de 2)
Pero Náder y sus amigos se anticiparon al debate sobre las irregularidades en el manejo de dineros públicos y tráfico de influencias y le pidieron a la Fiscalía que investigue la relación entre Rangel y la IPS Salud Vida, administrada por una hermana del Alcalde que, además, se ha visto beneficiada con jugosos contratos en el área de la salud. También pidieron averiguar qué hay detrás de un millonario contrato para la compra de letrinas que no funcionan y de la pignoración de recursos públicos para pagar contratos de obras innecesarias.
La pugna Náder Rangel ha servido para destapar la corrupción en la Administración de Montelíbano y permite a las autoridades centrales de control agilizar investigaciones que estaban paralizadas en los despachos locales. De hecho, el zar anticorrupción Óscar Ortiz ha pedido en tres ocasiones a la Procuraduría que haga valer su poder preferente y traslade los procesos a Bogotá, donde estarán libres de las influencias políticas regionales. Todo indica que el procurador Alejandro Ordóñez acogerá la petición.
La Procuraduría exoneró a Sabas Pretelt y a Diego Palacio, pero el caso aún no está cerrado.