DMG buscó contactos en el Alto Gobierno para evitar el colapso de la firma

Foto: Jaiver Nieto / Cambio

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Margarita Pabón y Daniel Ángel, abogada y socio de la controvertida empresa DMG, creían que sus teléfonos celulares se encontraban protegidos de cualquier interceptación. Eso al menos les hacía creer su otro socio, William Suárez, responsable de la seguridad y la imagen corporativa de la compañía.

Pero Pabón y Ángel estaban equivocados. Sus teléfonos estuvieron monitoreados desde febrero de 2007 por miembros de inteligencia de la Policía, que poco a poco fueron conociendo los pormenores de una empresa que terminó salpicada con un millonario lavado de activos.

Por ese camino, las autoridades identificaron a personas que se relacionaron estrechamente con esa firma. Hoy se investiga, por ejemplo, si el personero de Bogotá Francisco Rojas Birry  recibió 200 millones de pesos de esa empresa y si Murcia invirtió en por lo menos diez campañas políticas para alcaldes y gobernadores.

Pero un capítulo hasta ahora desconocido es el de los contactos que realizaron Margarita Pabón y Daniel Ángel con personajes del más alto nivel del Gobierno para evitar que su negocio se viniera abajo. Por ejemplo, el 17 de febrero de 2008, Ángel recibió una importante llamada a su teléfono identificado con el número 3108139445. Era Óscar Iván Palacio, un abogado que trabajó con Álvaro Uribe cuando este era gobernador de Antioquia. Palacio es considerado como un lobbista profesional con excelentes amigos en la Presidencia de la República, entre ellos el secretario de prensa César Mauricio Velásquez. El abogado es el mismo que asistió a la polémica reunión con el jefe paramilitar Antonio López 'Job', en la Casa de Nariño el 23 de abril de 2008.

En la comunicación conocida por CAMBIO, Palacio le dice a Ángel que habló con el consejero presidencial para los municipios, Félix Alfazar González y con Velásquez y que están atentos para orientar y ayudar a DMG. "No crean que vamos a salir corriendo. Creemos en la posibilidad financiera de la empresa y en la honorabilidad de ustedes y ahí estamos. Te tengo unas razones interesantes para el doctor David (Murcia), para Margarita y para ti", dice Palacio (ver recuadro).

En una segunda comunicación realizada por Palacio a Ángel diez días después, el abogado no solo se interesa por la suerte de DMG ante la avalancha de denuncias de los medios de comunicación, sino que le dice que César Mauricio (Velásquez), quiere saludarlos. "He querido llamarte para saber qué día quieres que nos reunamos con César Mauricio. Él ha querido saludarlos y explicarles algunas cosas", dice el abogado Palacio al tiempo que pregunta por la apertura de DMG en Medellín (ver recuadro).

En noviembre pasado cuando el desplome de DMG era inminente, el mismo César Mauricio Velásquez aseguró a la prensa que en octubre de 2007 se había reunido con David Murcia por insinuación de algunos periodistas, pero que no sabía que el empresario estaba vinculado con DMG. Recalcó también que no hizo acuerdos de ningún tipo con él.

Lo que no se sabía es que tres meses después de ese encuentro, el abogado Óscar Iván Palacio haya programado una reunión con los miembros de DMG en la que aseguró que Velásquez estaba interesado en ayudar a los socios de esa firma.

CAMBIO buscó a Velásquez para que explicara esta charla entre su amigo Palacio y un miembro de DMG. Aseguró que aparte de la reunión de octubre de 2007 con David Murcia en la Casa de Nariño, nunca más se reunió con miembros de esa firma. "No voy a negar mi amistad con el señor Óscar Iván Palacio, pero si este me mencionó en presuntas reuniones con DMG es un abuso y una manipulación de mi nombre. Eso es una aberración", concluyó Velásquez.

La llamada de Alfazar

El otro nombre que aparece mencionado en la conversación es Félix Alfazar, alto consejero presidencial para los municipios. No es la primera vez que su nombre aparece relacionado con DMG. El pasado 12 de mayo en una entrevista en La W, Alfazar calificó como un abuso de confianza el hecho de que su nombre apareciera impreso en una tarjeta de invitación que hizo DMG para la clausura de un evento de alcaldes y gobernadores en Corferias en Bogotá. "Eso es un abuso de confianza y yo no estaba informado de ello ¿dijo el Consejero en la entrevista¿. La presunción que yo tengo es que un amigo que me aproximó a la reunión dijo eso".

Pero las grabaciones sugieren que los vínculos de Alfazar con DMG fueron mucho más allá que la mención en una tarjeta. En una comunicación obtenida por CAMBIO, del 12 de marzo de 2008, el Consejero se comunica con Margarita Pabón, abogada de DMG, hoy detenida por lavado de activos, para hablarle sobre un negocio de divisas en el que podía invertir  DMG en Medellín.

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