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Si hay un político que haya demostrado una enorme capacidad de reacción ante la adversidad es Piedad Córdoba. Cuando pocos colombianos apostaban por su futuro político luego de que su nombre apareciera vinculado en correos electrónicos cruzados, al parecer, entre ella y el jefe guerrillero 'Raúl Reyes'; de sus desafortunadas declaraciones contra el Gobierno y de la publicación de una foto suya con boina al lado de 'Iván Márquez', la senadora liberal ha logrado revertir la situación y hoy su nombre suena con fuerza entre los posibles candidatos a la Presidencia.
El cuarto de hora que vive Piedad, pese a que aún registra altos índices de desfavorabilidad, tiene que ver con su prudente y exitosa participación en la liberación del ex gobernador Alan Jara, del ex diputado Sigifredo López y de tres policías y un soldado profesional que estaban en poder de las Farc. "El país no solo le está reconociendo su gestión humanitaria sino también su cambio de actitud y su compromiso con los secuestrados", dice el senador liberal Juan Manuel Galán. Algo similar piensa el senador Armando Benedetti: "El país ha sido injusto con ella y ya es hora de reconocerle su labor".
La controvertida parlamentaria había dicho que su decisión era mantenerse al margen de la mecánica partidista y electoral, porque su objetivo era enfocar todas sus energías y esfuerzos para lograr la liberación de aquellos que aún siguen secuestrados. No obstante, en las últimas semanas, tal vez tentada por los cantos de sirena, Piedad le ha dicho a un grupo de amigos que no puede ser indiferente a la suerte del liberalismo y que, de ser necesario, estaría dispuesta a poner su nombre a consideración de las bases del Partido como una posible opción para suceder a Álvaro Uribe.
Sin embargo, la Senadora ha ido mucho más allá. El pasado fin de semana inició una gira por la Costa Caribe y el Bajo Cauca antioqueño para reunirse con líderes populares que le hicieron saber que estaban dispuestos a respaldar su nombre en caso de que decida postularse para la consulta interna del Partido. "Piedad Córdoba es la mejor carta del liberalismo ya que es la única a la que le duele nuestra situación -le dijo a CAMBIO Enrique Reyes, líder político de Caucasia-. Los demás mandan en Bogotá y solo se acuerdan de nosotros en época de elecciones".
Los colaboradores cercanos de la dirigente sostienen que ella es incansable y que en estos días tiene su mente puesta no solo en el tema de los secuestrados, sino en la renovación de su partido. Por eso decidió meterse de lleno a hacer política con las bases sociales, entre las cuales, no cabe duda, tiene gran acogida. Por ejemplo, entre el jueves 12 y el domingo 15 de febrero visitó poblaciones de Sucre, Córdoba, Bolívar y Atlántico, donde expuso sus tesis sobre la necesidad de darle un timonazo al liberalismo ante líderes sindicales, estudiantes universitarios, ex congresistas y políticos afines a sus ideas.
Pero no solo tuvo reuniones con los liberales rasos. En Sincelejo se acercó al político liberal Julio César Guerra Tulena; en Montería se entrevistó con Arlet Casado, esposa de Juan Manuel López Cabrales, hoy detenido por la parapolítica; en Cartagena y gracias a la colaboración del presidente del Concejo municipal, David Dáger Lequerica, que le prestó la finca, logró convocar a estudiantes universitarios y a algunos dirigentes del Partido. En Barranquilla no solo participó en el Carnaval, sino que se reunió con miembros de su movimiento, Poder Ciudadano, que le reiteraron su apoyo.
Aparte de la Costa, Piedad se ha movido en los últimos días en el norte del Cauca, Valle, Caldas, Santander y Chocó, donde en reuniones con líderes locales insistió en que había llegado la hora de que el Partido recuperara las banderas sociales.
Puntera
La Senadora sostiene que las encuestas no la trasnochan, pero lo cierto es que las más recientes indican que ha ido ganando terreno entre los posibles aspirantes liberales a la Presidencia. Según una encuesta publicada por Semana hace 15 días, Piedad registra el 32 por ciento en intención de voto dentro de su Partido con miras a la consulta interna, lo cual la pone de puntera en el partidor, seguida de lejos por Rafael Pardo con el 12 por ciento y Alfonso Gómez Méndez con el 6,7 por ciento. Otros precandidatos, como Aníbal Gaviria, Juan Fernando Cristo, Cecilia López, Rodrigo Rivera, Edgardo Maya e Iván Marulanda, aparecen muy rezagados.
No obstante estos resultados, la Senadora le dijo a CAMBIO que sigue teniendo un gran sentido de la realidad. "No me voy a dejar calentar los oídos por las encuestas -aseguró-. Seguiré trabajando el tema humanitario porque es lo primero en mi vida, pero también tengo que trabajar duro por el Partido al que siempre he pertenecido".