El secuestro con fines de intercambio como parte central de la estrategia política de las Farc está en estado de coma. Las liberaciones unilaterales realizadas y las próximas que ya han anunciado, así lo corroboran.
Las Farc están redefiniendo su estrategia política y militar por dos razones fundamentales: la primera, el embate militar envuelto en el Plan Colombia, que no solo implica un esfuerzo militar sino una campaña de desprestigio internacional contra la insurgencia; y la segunda, la muerte de 'Tirofijo', lo que ha implicado un cambio en la cabeza del Secretariado, que como todo cambio conlleva ajustes, cuando no replanteamientos. Analicemos más de cerca estas dos razones.
El Plan Colombia. Este es, entre otras cosas, el esfuerzo militar ofensivo más fuerte y prolongado que han afrontado las Farc en sus más de cuarenta años de existencia. Es evidente que el apoyo norteamericano en recursos materiales y tecnológicos, unido a los propios esfuerzos de las fuerzas militares, han logrado un evidente debilitamiento de la guerrilla. Con bombas inteligentes han dado golpes tan contundentes como la muerte del 'Negro Acasio' y de 'Raúl Reyes', para solo citar dos. Igualmente, el uso de información satelital, de aviones plataforma y ahora recientemente de drones (pequeños aviones no tripulados dotados de poderosas cámaras de alta definición que transmiten imágenes en tiempo real), han logrado ubicar movimientos e instalaciones militares y logísticas de la guerrilla y captar sus transmisiones radiales, telefónicas y de Internet, en un volumen que ha hecho que las Farc regresen al viejo sistema de los estafetas.
Si a lo anterior le sumamos la campaña de desprestigio internacional a que esta organización ha sido sometida con sistemática constancia por el presidente Uribe y los Estados Unidos (con su inclusión en la lista de los grupos terroristas), tenemos por resultado una organización a la defensiva, fracturada internamente en frentes y bloques aislados e incomunicados, con muchos de sus secretos al descubierto vía computadoras, deserciones y memorias electrónicas capturadas a sus comandantes, y padeciendo los efectos de muchos años de rápido crecimiento en el que el número fue más importante que la formación intelectual y política de sus miembros.
En estas condiciones, mantener secuestrados que son buscados con inusitada intensidad y sobre los cuales se han montado tanto campañas internacionales como exitosas incitaciones oficiales a la deserción que han llevado, incluso, al asesinato del miembro más joven del Secretariado, 'Iván Ríos', es una tarea que se ha a convertido en un pesado lastre para esta organización, cuando no motivo de escarnio público, como en efecto ocurrió con la llamada Operación Jaque.
La muerte de Tirofijo. Para las Farc era un hecho anunciado y previsto por el Secretariado, dados los graves padecimientos que 'Marulanda' venía sufriendo de tiempo atrás. Este hecho permitió que las Farc , y el propio 'Marulanda', se fueran preparando para su desaparición. 'Marulanda' no solo fue uno de los creadores de las Farc sino quien las dirigió durante 43 años. Necesariamente, por más de que las Farc afirman que son conducidas por decisiones del Secretariado del Estado Mayor, su impronta es la que ha perfilado a esta organización.
El relevo hacia 'Alfonso Cano' implicará cambios y ajustes que se irán produciendo de manera lenta pero progresiva. Aunque 'Cano' creció militarmente en las Farc como un protegido de 'Marulanda', con quien desarrolló semejanzas e identidades, es producto también de una formación política y académica de los tiempos de la Guerra Fría, bajo los auspicios del Partido Comunista. La anterior diferencia inducirá cambios en la conducción y orientación de la organización que terminará marcando hitos con lo que en un próximo futuro se conocerá como 'el periodo Marulanda'. Si bien la decisión de buscar una fórmula que les permita regresar los secuestrados por medio de algún acuerdo que les dé réditos políticos se tomó con la anuencia de 'Marulanda', la modalidad que se adoptará para ello llevará el sello particular que le impondrá 'Cano'.
El cambio en la dirección de las Farc inducirá a un aceleramiento en la búsqueda de mecanismos para el pronto retorno de los secuestrados canjeables, y seguramente este episodio marcará el final de la práctica del secuestro político por parte de las Farc. Y si bien es previsible que se produzca una reducción del secuestro con fines económicos, también lo es que se intensificarán las extorsiones y las fórmulas que se arropan bajo esta modalidad, como el 'decreto' Nº 2 de las Farc.
Por desagracia, si bien estamos asistiendo a la agonía del secuestro político, no podemos esperar lo mismo del conflicto armado. La última carta de 'Marulanda', con visos de testamento, así comos las declaraciones y saludos de 'Cano' nos deparan muchas amarguras ya que para ellos la guerra se ha de intensificar y prolongar. No sabemos aún por cuantos años las banderas blancas continuará n sepultadas.
Por Carlos Eduardo Jaramillo,
ex consejero de paz.