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7. EL CARRUSEL
Esta modalidad de 'tumbe' al Estado se da de dos maneras. La primera consiste en el establecimiento de un grupo cerrado de contratistas que se distribuyen los negocios con la Administración en forma rotativa y "equitativa", y para eso llegan al extremo de negociar de antemano todo el proceso: desde los términos de referencia ante la adjudicación. La segunda se refleja en la costumbre arraigada de algunas administraciones de hacer adjudicaciones directas en forma rotativa para que todos los contratistas usufructúen los recursos públicos.
En Aipe (Huila) esta fórmula de adjudicación, combinada con el llamado "direccionamiento de contratos", se convirtió en "modelo" para municipios vecinos. Por esa razón está siendo investigada Lina Guarnizo, ex funcionaria de la Administración municipal y actual personera de Neiva.
8. 'PITUFEO' DE CONTRATOS
Consiste en la firma, durante cortos períodos, de varios contratos de pequeños montos con objetos similares que hubieran podido conformar un solo contrato. Es una fórmula clásica para evadir la selección objetiva y favorecer a uno o varios contratistas. Como la exigencia de realización de licitaciones públicas depende del valor del contrato que se va a celebrar, ese requisito es directamente proporcional a la cuantía.
Mediante esta modalidad, varios contratos son firmados el mismo día y con la misma persona, para dictar la misma capacitación, pero en diferentes barrios de la misma ciudad. También son suscritos varios contratos en las mismas fechas y con distintas personas para señalizar distintas calles. La práctica hizo carrera en Cali durante la administración del alcalde Apolinar Salcedo. Por la misma razón se encuentran casos como el de Ciénaga (Magdalena), donde cada una de las cuatro paredes de su sede administrativa fue construida por un contratista distinto. Hoy amenaza ruina.
9. PROPONENTES SUICIDAS
El mecanismo parece simple. Para la ejecución de contrato de obra civil, la Administración lo adjudica a un proponente que presenta en su oferta el cemento con precios que en el mercado son considerados excesivamente bajos. Pero no es que el proveedor ponga en riesgo su empresa. Lo que ocurre es que quiere asegurarse la adjudicación, pues ya habrá oportunidad de ajustar las cargas.
Durante la ejecución del contrato, el contratista demuestra sin dificultad que está trabajando a pérdida y aduce que está roto el equilibrio económico. Responsabiliza de eso a la inflación y a las alzas en los precios del cemento. La Administración restablece el equilibrio perdido y ajusta los valores de manera que muy pronto los precios terminarán excediendo por mucho el valor de la que inicialmente era la propuesta más costosa.
10. ZANCADILLA Y OTRAS PLAGAS
Esta nueva modalidad consiste en que dos particulares se ponen de acuerdo para sacar a un tercero de la competencia por una licitación, usando medios fraudulentos. Los interesados no tienen escrúpulos a la hora de generarle artificialmente inhabilidades a sus competidores. El ejemplo más reciente ocurrió con la licitación para la contratación de sistemas de seguridad para cárceles, abierta por el Ministerio del Interior y de Justicia.
Hoy se convive con otras que aún sobreviven. La más recurrente es la de los sobrecostos y se presenta cuando la Administración paga un valor superior al del mercado por los bienes o servicios. Le reconoce al metro cuadrado un valor muy superior al comercial y no tiene problema en sustentarlo en avalúos amañados o compraventas simuladas, como ocurrió con el lote adquirido por la Secretaría de Educación de Bogotá para contruir el colegio El Mochuelo.