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Dos cartas que en septiembre y noviembre del año pasado envió el máximo jefe de las Farc, 'Alfonso Cano', a la senadora liberal Piedad Córdoba fueron determinantes para que hoy se esté hablando de la liberación unilateral de varios secuestrados, entre ellos del ex gobernador del Meta Alan Jara, del diputado del Valle Sigifredo López y de cuatro uniformados que llevan secuestrados más de ocho años.
En las comunicaciones, hasta ahora desconocidas, 'Cano' da las primeras puntadas no solo para la liberación de algunos secuestrados, sino que muestra cierta disposición a buscar una salida política para el conflicto armado. Llama especialmente la atención el cambio de tono del discurso.
Las cartas de 'Cano' son la respuesta a dos misivas que, a instancias de la senadora Piedad Córdoba, un grupo de intelectuales -'Colombianos por la Paz'- le envió en el segundo semestre del año pasado con una propuesta básica: iniciar un proceso de liberación de secuestrados que permita abrir las puertas para un eventual intercambio humanitario. "Creo que 'Cano' comenzó a aceptar la propuesta porque vio que un grupo independiente se preocupaba por un proceso que, después de la muerte de 'Raúl Reyes' y de la 'Operación Jaque', estaba prácticamente muerto", le dijo a CAMBIO la senadora Córdoba.
La Senadora está convencida de que las liberaciones se darán en menos de un mes. Según un comunicado del Secretariado de las Farc dirigido a ella y a los demás integrantes del movimiento -fechado el 30 de diciembre y conocido este miércoles-, los plagiados les serán entregados a la Senadora y a un miembro del movimiento, "con quienes nos hemos comprometido a tal gesto", y a "alguna personalidad democrática de un país hermano o de la comunidad internacional".
El Gobierno Nacional ha rechazado la presencia de la comunidad internacional. Sin embargo, la propuesta de las Farc no parece un obstáculo insalvable porque se cuida de mencionar en forma expresa al Gobierno de Venezuela, a sabiendas de que el presidente Uribe quiere evitar a toda costa una posible intervención de Hugo Chávez. Incluso la senadora Córdoba y el grupo de intelectuales consideran que no es necesaria la participación de países vecinos, pues la gestión la han hecho solo colombianos y en forma directa, lo que, de paso, demuestra que el problema del secuestro puede solucionarse sin la presencia de actores externos. Además, sería una forma de simplificar las cosas y de evitar complicaciones de tipo político que podrían dilatar el término de 30 días previsto para las liberaciones.
Córdoba se reunió con el comisionado Luis Carlos Restrepo este miércoles para buscar fórmulas que permitan que tanto el grupo de intelectuales que ha hecho las gestiones, como las Farc que se han comprometido a liberar a seis secuestrados, tengan las garantías suficientes para que la entrega se dé en forma segura y discreta, incluso sin presencia de los medios. "Con esto queremos demostrar que no se trata de un show, como andan diciendo por ahí", aseguró la Senadora.
Fuentes cercanas al proceso aseguran que las Farc han manifestado su desconfianza por la posible participación de funcionarios o miembros de Inteligencia en la operación. De ahí uno de los puntos del comunicado en el que si bien el Secretariado manifiesta estar de acuerdo en que el Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, participe en "la gestión humanitaria", advierte que es insuficiente dadas "las manipulaciones y abusos que este Gobierno ha acometido a su nombre y bajo la protección de su distintivo con fines de engaño". No obstante, la presencia del CICR les genera confianza a las Farc porque se trata de una organización neutral.
Finalmente, el Secretariado insiste en que es importante que el Presidente decida "si realmente le interesa el pronto regreso de los seis prisioneros a su hogar" y afirma que tan pronto haga la precisión del caso, dará a conocer el día y lugar de la entrega. Las coordenadas se las dará a la Senadora. En el grupo de los que serán liberados figuran el ex gobernador del Meta Alan Jara, el ex diputado del Valle Sigifredo López y cuatro uniformados -un soldado y tres policías.
Tal como están las cosas, el tema para resolver es el de la logística que, de todos modos, no será pública. Sin embargo, no se descarta que la entrega se produzca en la misma zona donde el 10 de enero de 2008 fueron liberadas, con los buenos oficios del presidente Chávez, Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo.