Uno de los principales aliados de Colombia en el Congreso de Estados Unidos afirma que no habrá grandes cambios y que el gobierno del presidente Uribe no debe cambiar de estrategia.
Gregory Meeks, demócrata, acaba de ser reelegido representante a la Cámara en Estados Unidos por el estado de Nueva York. Su triunfo fue fácil: no tuvo rival. Pertenece a la población afrodescendiente, y como tal tiene altas aspiraciones sobre lo que puede lograr a favor de este grupo en el nuevo Gobierno.
Meeks se ha convertido en un gran aliado de Colombia y del gobierno del presidente Uribe en el Congreso de Estados Unidos. Ha viajado doce veces en los últimos años, ha recorrido el país, y tiene un trato familiar con el Presidente y con varios ministros. Aunque apoya los temas clave de la agenda bilateral -la ayuda al Plan Colombia y el TLC- le ha dedicado un particular empeño a buscar fondos y construir programas a favor de la población afrocolombiana.
En entrevista con CAMBIO, el representante Meeks habló sobre las perspectivas de las relaciones colombo-estadounidenses con el gobierno Obama y la amplia mayoría de su partido en el poder legislativo.
CAMBIO. ¿Cuáles han sido los objetivos de sus últimas visitas a Colombia?
Gregory Meeks. Hemos firmado algunos acuerdos entre la agencia Usaid y algunas comunidades afrocolombianas aquí. En Guapi (Cauca) le entregamos un millón de dólares a cultivadores de coco. Fuimos en compañía del vicepresidente Francisco Santos. Estos fondos les permitirán mejorar sus ingresos y sus niveles de vida, y también van a reducir la tentación para que algunos individuos se metan a cultivar coca. También revisamos programas de MLK para estudiantes afrocolombianos, que aprenden inglés y mejoran su educación, y los que han participado en programas de becas Fulbright. Cuando pienso en el futuro de Colombia pienso en una comunidad afrocolombiana incluida, pero creo también que sus posibilidades serán mejores en la medida en que esté educada.
Hay altas expectativas sobre lo que puede hacer el próximo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por las poblaciones afrodescendientes. ¿Va a ser más fácil impulsar este tipo de programas en la próxima administración?
Déjeme empezar diciendo que estoy muy complacido con la elección histórica de Barack Obama como presidente de Estados Unidos. Y aunque es una elección histórica, por ser el primer afroamericano elegido presidente, no espero que sea un mandatario que solo beneficie a individuos afrodescendientes. Obama va a trabajar a favor de toda la gente.
¿Cómo ve la situación de la población afrocolombiana hoy, en comparación a hace algunos años, cuando vino por primera vez?
Veo, por primera vez, una población que antes no era tenida en cuenta de ninguna manera. Ahora hay atención sobre sus condiciones, y se está tratando de mejorarla. Cuando vine por primera vez a Colombia no se hablaba realmente sobre esos temas. Ahora hay un proyecto enorme en Buenaventura para construir viviendas, que van a hacer una gran diferencia en las vidas de miles de afrocolombianos. He ido a San Andrés y vi nuevos hospitales y obras de infraestructura que no existían. También a Quibdó y lugares que habían sido afectados por la violencia. Se han reconstruido, y eso no pasaba antes.
Veo al presidente Uribe que visita todas las comunidades, realiza consejos comunitarios y conversa con afrocolombianos sobre sus preocupaciones y lo que va a hacer el Gobierno. Lo he visto con sus ministros, durante horas y horas. He observado una comisión que está trabajando para escuchar a las poblaciones afrodescendientes y que va a las comunidades y diseña planes y apropia recursos para financiarlo y para cambiar sus vidas. Hay muchos problemas, y algunos no podrán resolverse en el gobierno del presidente Uribe, pero él ha comenzado y eso hay que reconocerlo; y debemos seguir trabajando en esa dirección para realmente cambiar las condiciones de vida de estas personas que, igual que yo, fueron traídos aquí por sus antecesores para ser esclavos y como resultado no tienen los beneficios de la comunidad en general, ampliada.
¿Habrá cambios ahora, después de elecciones, en la forma como trabaje el Congreso?
El Congreso estaba controlado completamente por republicanos y en esa época muchos demócratas pensábamos que no éramos relevantes porque no nos escuchaban. El Presidente Obama ha sido muy claro en decir que no tratará a los republicanos de esa manera. Que sus recomendaciones serán incluidas. Eso genera un clima mejor para el progreso y eso es exactamente el tipo de cambio que ofreció el Presidente Obama durante la campaña. También prometió que no seríamos unilaterales y trabajaríamos con el resto del mundo, con esquemas multilaterales.
¿Teme que las expectativas, con Obama y sus mayorías en el Congreso, sean demasiado altas y no se puedan cumplir?
Es mejor tener expectativas que no tenerlas. Es mejor tener esperanza, que no tenerla. Creo que lo que él va a hacer es comunicarse con la gente y hablar acerca de sus prioridades. La comunicación y la honestidad son importantes. Él va a explicar sus prioridades, algunos estarán de acuerdo y otros no, pero todos lo van a respetar.
En Colombia hay temor de que la relación especial que hubo con Bush vaya a cambiar...
No creo que sea un análisis apropiado. La relación que Colombia tuvo con la administración Bush empezó durante la administración Clinton, que era demócrata. Colombia es un país clave y estratégico para Estados Unidos y eso no va a cambiar porque cambie el presidente. Luchar contra las drogas y mejorar la democracia siempre serán objetivos en los que tenemos que trabajar juntos. No importa de qué partido es el Gobierno. Se necesitará que los dos presidentes, Uribe y Obama, se sienten juntos y acuerden una agenda. Es verdad que el presidente electo tiene algunas preocupaciones que le planteará a Uribe, en especial sobre Derechos Humanos. Pero también Obama va a enterarse de los avances que ha tenido Colombia bajo la presidencia de Uribe y que Colombia ya no es el país que tenía la reputación de ser una sociedad muy violenta en la que había secuestros diarios. Nadie quiere volver a esos tiempos. El presidente Obama tampoco.
En un debate en la campaña, Obama criticó el TLC con Colombia, ¿cree que será posible sacarlo adelante?
De nuevo, hay que mirar la historia. Los demócratas no son proteccionistas, han sido más bien los que han estado a favor, y son los republicanos los proteccionistas. Pero hay preocupación en Estados Unidos por una idea equivocada de lo que es el libre comercio. Creen que consiste en contratar mano de obra externa que reemplaza la interna. Y que se pierden puestos, que se van a ir a China o a India. Pero el libre comercio beneficia a los dos, los tratados son equilibrados. Cuando se analizan estos hechos, no habrá diferencias sobre la política comercial. El Presidente Obama votó a favor del Tratado con Perú: él no es proteccionista. Lo que tiene son preocupaciones sobre las violaciones a los Derechos Humanos debe conversar con el presidente Uribe para ver cómo podemos trabajar colectivamente para reducirlas. En algún momento aprobaremos el Tratado, antes o después de la posesión del presidente Obama.
La otra preocupación es la continuidad del Plan Colombia. ¿Cree que se va a mantener la ayuda, en medio de una crisis económica?
Eso me preocupa, porque tenemos una crisis económica. El nuevo presidente deberá fijar prioridades y cuando hablamos de seguridad social para todos, eso cuesta dinero, y cuando hablamos de atender la crisis igual. De modo que va a haber ajustes, pero yo diría que el Plan Colombia tiene un propósito positivo, y no veo por qué lo vamos a detener. Tenemos que continuar. El combate de las drogas es un objetivo importante tanto para Colombia como para Estados Unidos. Queremos que no haya exportación de droga, ni cultivo de coca. Tenemos, de nuevo, que trabajar juntos y veremos que el Plan Colombia ha sido útil y en especial en áreas donde hay poblaciones afrodescendientes. El dinero del Plan Colombia ha servido para sacar a los carteles de la mayoría de las ciudades. He ido a Medellín, que ya no es la capital mundial del asesinato y visité los almacenes al aire libre, los niños juegan, eso es fantástico. Entiendo que el dinero tiene que llegar también a algunos lugares lejanos donde viven los afrocolombianos porque los carteles se trasladaron de las ciudades a las selvas, en las áreas donde los afrocolombianos están. Tiene que haber un plan por la seguridad de las poblaciones indígenas y afrocolombianas.
¿Qué cree que Colombia debería hacer para crear un mensaje positivo, en materia de Derechos Humanos, frente al nuevo Congreso?
De nuevo, creo que el presidente Uribe es un mandatario fantástico, y sentándose con Obama, presidente a presidente, hará una diferencia tremenda. Que explique que Colombia ha sido y quiere seguir siendo un aliado de Estados Unidos. Que quiere cooperar y tiene compromiso en combatir las drogas y las violaciones a los Derechos Humanos. Tiene que seguir haciendo lo mismo, no tiene que cambiar nada.
En mi opinión, muchos de los hechos recientes en materia de violaciones a los Derechos Humanos comenzaron antes de que Uribe fuera presidente, cuando había violencia con impunidad. El está tratando de fortalecer instituciones como la Justicia. Hay que investigar los crímenes, entre militares o en otros lugares. Eso se está haciendo, y no se hacía nada. Es imposible arreglar todo en ocho años, pero hay avances.
¿Cree que si Uribe busca un tercer periodo, sería mal recibido en el Congreso de Estados Unidos?
No quiero meterme en los asuntos internos de Colombia. Ese no es mi papel. Esa es una decisión de la gente de Colombia, y de eso se trata la democracia. Ahora, yo estoy a favor de la democracia. Todo lo que puedo decir es que en Estados Unidos la Constitución solo permite la reelección una vez, dos periodos, y no quisiera cambiar esa norma. Ni siquiera a favor de Obama, a pesar del enorme aprecio que le tengo. Cuando se acaben dos periodos, se acaban y punto. Pero eso es en Estados Unidos. No estoy aquí para dictar qué deben hacer.
¿Cambiará la política de Obama hacia Venezuela?
Espero que haya diálogo entre Estados Unidos y Venezuela. Que fue lo que Obama indicó en la campaña. ¿Sabe? Esta región es muy importante para mí. Creo que nuestros vecinos del sur, con quienes compartimos el hemisferio, tenemos que encontrar la manera de cooperar y trabajar juntos. También he ido a Venezuela varias veces y he hablado con el presidente Chávez. Y hay muchas cosas y temas en los que discrepamos. Pero recuerdo el momento, hace algunos años, cuando lo único que quería hacer era poder tener un diálogo con el presidente Bush, y el presidente Bush se rehusó a tener ese diálogo. Creo que fue un error. Se pueden construir compromisos y tener mejores relaciones cuando hay diálogo. Si hubiera habido diálogo hace siete años no estaríamos donde estamos hoy en términos de las relaciones con Chávez. Yo espero que haya diálogo entre los dos países para poder trabajar juntos. Y eso sería importante para Colombia. Debemos encontrar formas de trabajar juntos, con Ecuador, Venezuela y todos los países.