Diciembre 17 de 2008

Procuraduría investiga al director de Formación Profesional del Sena, John Jairo Díaz Londoño

Sorprendidos por el inexplicable incremento de su patrimonio, compañeros y subalternos suyos le pidieron en septiembre al procurador general, Edgardo Maya, que lo investigara.

John Jairo Díaz Londoño es director de Formación Profesional del Sena y como tal gana más de seis millones de pesos al mes. Pero al mismo tiempo es miembro de la junta directiva y subgerente de Inversiones Del Vecchio, firma constituida en junio de 2007 en Medellín y de la cual son socios él, su esposa Esperanza Cepeda -gerente-, su hermano y una tía.

En agosto, tres meses después de constituida la empresa, Díaz y su familia compraron el hotel Florencia Plaza de la capital antioqueña por 826 millones de pesos para modernizarlo y elevarlo a la categoría de cuatro estrellas, y según conocedores del tema habrían invertido una suma similar en la remodelación.

Pero las adquisiciones de Díaz no se limitaron al hotel. Por esa misma época, compró la finca El Delirio -hoy llamada La Carolina- un productivo hato en Ayapel con 168 cabezas de ganado, según figura en los registros de la Federación Nacional de Ganaderos. Además, sumó a sus actividades de hotelero y ganadero la de inversionista en finca raíz en Cartagena, Medellín y Girardota, asunto que investiga una comisión especial de Policía Judicial.

Licenciado en Filosofía, Díaz se vinculó al SENA como profesor de Ética y se convirtió luego en ficha clave de la contratación de la entidad de la que ha sido director (e) en tres oportunidades. Sorprendidos por el inexplicable incremento de su patrimonio, compañeros y subalternos suyos le pidieron en septiembre al procurador general, Edgardo Maya, que lo investigara. En efecto, Maya ordenó a la Dirección de Investigaciones Especiales que integrara un equipo para revisar declaraciones de renta, registros de oficinas de instrumentos públicos y de catastro, cuentas bancarias y otras fuentes, con el fin de establecer el origen y el movimiento de capitales de Díaz y su familia.

En subida

La investigación, que duró dos meses, reveló inconsistencias y vacíos en el crecimiento patrimonial de los Díaz Cepeda que los investigadores calificaron como sospechosos.

En 2005, el patrimonio se aproximaba a 87 millones de pesos, en 2006 superaba los 487 millones y a 31 de diciembre de 2007 llegaba a 1.012 millones. A los investigadores les llamó la atención el hecho de que ni la esposa de Díaz, ni los demás miembros de su familia, incluido su hermano Jorge Albeiro -miembro suplente de la junta de Inversiones Del Vecchio-, no registraran actividades productivas que permitieran pensar que contribuyeron  al crecimiento patrimonial.

Díaz sostiene que su patrimonio se deriva de actividades que han desarrollado durante 16 años en los sectores público y privado, él como instructor y ella como alta ejecutiva del grupo Suramericana y como gerente nacional de las IPS de Susalud. Asegura, además, que el patrimonio no es solo personal y que de él hace parte una sociedad familiar en la que tienen participación una tía pensionada en Estados Unidos, su suegra y un hermano que se dedica a la ganadería y a la comercialización de zapatos (ver entrevista).

Sin embargo, la Procuraduría tiene dudas y sospecha sobre un posible incremento patrimonial injustificado. Los investigadores encontraron que desde 2003 Díaz ha incumplido una obligación establecida en el Estatuto Anticorrupción: la presentación anual de la declaración de bienes y rentas ante la oficina de personal de la entidad. Por otra parte, su esposa aparece ante la Dian como "comerciante y rentista de capital", según un documento de la Procuraduría conocido por CAMBIO.

Varios cuadros comparativos sobre ingresos y egresos del grupo familiar de Díaz hechos por los investigadores con base en información de la Dian, revelan inconsistencias en las cifras. Díaz y su esposa solo habrían reportado parte de sus ingresos que, según el propio funcionario, habrían recibido como empleados y consultores de importantes empresas y como resultado de actividades económicas particulares. En los registros de la Dian, la esposa de Díaz no aparece como contribuyente asalariada sino como comerciante y rentista de capital.

Las conclusiones de los investigadores llevaron a que la Dirección Nacional de Investigaciones Especiales de la Procuraduría abriera un proceso disciplinario formal contra Díaz Londoño, quien a juzgar por sus títulos no estaría capacitado para la contratación. Aun así, la Dirección General del Sena le ha delegado el manejo de unos 9.000 millones de pesos, y el funcionario tiene a su cargo todos los contratos y convenios relacionados con programas y proyectos de innovación y desarrollo tecnológico, en los que la entidad invierte la mayor parte de su presupuesto. "En cabeza del señor Díaz están tareas que, en condiciones normales, solo podría ejercer un abogado especializado en contratación pública -insiste un alto funcionario de la entidad-. El hoy director de Desarrollo Profesional es un licenciado en Filosofía que, paradójicamente, se vinculó al Sena como instructor de Ética en 1978". 

Entre 1998 y 2001, Díaz se retiró del Sena para trabajar con las Empresas Públicas de Medellín y en entidades educativas como el Politécnico Jaime Isaza y la Universidad de Antioquia. En 2003 regresó a la entidad y el 26 de marzo de ese año fue nombrado en el cargo que hoy ocupa.

Díaz asegura no tener padrinos políticos y que conoció al actual director del Sena, Darío Montoya, después de haber llegado a la entidad, pero nadie se explica, entonces, por qué ha sido encargado tres veces de la Dirección General: una por designación del ministro de Protección Diego Palacio, y las otras dos por decreto firmado por el presidente Uribe.

La investigación de la Procuraduría establecerá si el incremento patrimonial de Díaz está ligado o no al manejo de recursos públicos. Además, la Procuraduría tiene la mira puesta  en otros altos funcionarios del Sena, instituto que no ha estado exento de escándalos de corrupción.

CLAVES DE LA DECISIÓN

Al sustentar su decisión de iniciar un juicio disciplinario contra el director de Formación Profesional del Sena, la Procuraduría hizo consideraciones del siguiente tenor:

- La conducta hasta ahora identificada constituye falta disciplinaria de naturaleza gravísima por cuanto el comportamiento se adecua en los siguientes términos: "Incrementar injustificadamente el patrimonio, directa o indirectamente, a favor propio o de un tercero o permitir o tolerar que otro lo haga".

- Se estaría en  presencia de una ilicitud sustancial, cuya valoración obedece al hecho de haber desconocido el servidor la relación de sujeción que existe entre él y la administración y que le exige la mayor transparencia en sus actos públicos y privados.

- Como consecuencia de la sujeción que se predica con la administración pública, le basta a esta con establecer que ha existido el incremento patrimonial, que no necesariamente debe tener un origen ilícito, pero es deber del servidor público proceder a justificarlo cuando resulte desproporcionado y carezca de explicación razonable .

- La obligación de justificar mayores recursos o menores egresos, tiene connotación no solo de orden disciplinario, sino también de protección de la función pública, pues la posesión y el ejercicio de un cargo implica también la aceptación de las cargas y responsabilidades que se deriven de la investidura pública. Todo esto conlleva a la posibilidad que el Estado tiene que exigir al servidor público información sobre el monto y manejo de sus bienes; se trata del cumplimiento de un deber específico y concreto de transparencia de la función pública que se deriva del Estatuto Anticorrupción (Ley 190 de 1995).

"MIS CUENTAS ESTÁN CLARAS"
John Jairo Díaz,
Director de Formación Profesional del Sena

CAMBIO: La Procuraduría lo investiga por un desfase patrimonial de más de 1.000 millones. ¿Cómo lo explica?

John Jairo Díaz. Es un cálculo infundado y no consulta ni mi realidad profesional ni la de mi esposa. Nuestro patrimonio corresponde a toda una vida de trabajo: yo como un servidor del Sena, considerado como uno de los más importantes expertos en el área de la formación académica en el país, y ella como alta ejecutiva del Grupo Suramericana y de la EPS Susalud.

¿De dónde salió el dinero para comprar el hotel Florencia Plaza?

Ese hotel no lo compré yo. El edificio donde hoy funciona fue adquirido por Inversiones Del Vecchio, una pequeña empresa familiar. Una parte provino de un aporte de una tía de mi esposa que es pensionada del Gobierno de Estados Unidos y tiene propiedades en Filadelfia. Otra parte, de un préstamo por 400 millones de pesos que nos hizo Findeter a mi esposa y a mí por intermedio de Bancolombia.

Expertos en el tena sostienen que la compra y la remodelación sobrepasan los 800 millones de pesos

No tanto. Es un pequeño hotel familiar de 19 habitaciones que todavía no produce los 15 millones de pesos mensuales, que permitirían llegar el punto de equilibrio en el tiempo previsto.

¿Findeter le dio el préstamo a pesar de su condición de funcionario público?

Se lo hizo a mi esposa. En realidad yo soy codeudor.

Usted es directivo del Sena y al mismo tiempo miembro de la junta directiva y subgerente de una empresa privada. ¿No hay incompatibilidades?

Es un simple formalismo. Cuando creamos la empresa familiar decidimos en el comedor cómo figuraríamos en las escrituras. Francamente no reparé en las incompatibilidades.

¿Cómo se hizo ganadero en Córdoba?

Con mi hermano compramos un pequeño terreno de 80 hectáreas y tenemos algunas cabezas de ganado que han variado entre 70 y 120. Los registros de Fedegan no significan que tenga 186 cabezas, sino que dispongo de un cupo de vacunación por esa cantidad. El negocio lo maneja mi hermano desde su creación porque sencillamente es el que sabe sobre ese negocio  que mezcla con una comercializadora de calzado.

¿Y sus inversiones en finca raíz?

Son cuatro apartamentos comprados a crédito. Uno es del Fondo Nacional de Ahorro. Pensamos adecuarlos en la medida de nuestras posibilidades para alquilarlos. El de Cartagena esperamos mantenerlo ocupado en temporada alta. Lo de Girardota es una pequeña finca comprada hace 15 años en 30 millones de pesos, que vendimos recientemente en 430 millones.

¿Todo eso lo han hecho con recursos suyos y de su esposa?

No. Después de una muy buena carrera en el sector privado, mi esposa se retiró para gerenciar el proyecto familiar en el que hay invertidos recursos de mi suegra y de la tía de mi señora. Mi esposa administra el capital de ellas, que son personas de avanzada edad. También contamos con los aportes de mi hermano.

¿Cómo ha reaccionado el director del Sena  a esta investigación?

Tengo conocimiento que otros directivos del Sena están siendo o han sido investigados. El doctor Darío Montoya, nuestro director, considera que son gajes del servicio público y nos ha dado su respaldo. En este país la mayoría de los servidores públicos resultan investigados por cualquier cosa.

¿Ha considerado la posibilidad de renunciar?

Sí lo he pensado. Llegado el caso, quiero tener el tiempo y la libertad necesarias para ejercer mi defensa.

Ver Términos y Condiciones.

COPYRIGHT © 2008 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.