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Hoy el MÍO de Cali es una realidad. Sin embargo los entes de vigilancia y control han hecho copiosas recomendaciones que de no cumplirse estaría en peligro su operación. Pero mientras Metrocali sigue al pie de la letra todas las exigencias, los caleños esperan que este modelo anunciado con bombos y platillos, y que busca ponerle fin al caos del transporte público en la ciudad, realmente funcione y acabe de una vez por todas con ese dolor de cabeza que implica movilizarse. Ojalá se les cumpla el milagrito.
10 CIFRAS del MÍO
- 600.000 millones de pesos costó la primera fase.
- 1.057 buses viejos han sido chatarrizados para operar el MÍO. La meta son 4.500 al 2010.
- 27,8 kilómetros de corredores troncales, 150,5 kilómetros de corredores pretroncales y cuatro estaciones terminales tendrá la primera fase.
- 470 buses movilizarán a los pasajeros en la primera fase.
- 5 empresas operarán el MÍO. Hoy hay cuatro contratadas.
- 35.000 empleos directos ha generado el sistema.
- 470.000 pasajeros diarios espera movilizar el MÍO en junio.
- 9 minutos será la frecuencia de salida de cada bus en enero.
- 1.600 pesos será la tarifa para el usuario en 2009.
LOS OTROS MODELOS
Aunque nadie desconoce las bondades de los sistemas integrados de transporte masivo para mejorar la movilidad y ordenar el transporte público, a medida que pasa el tiempo las críticas aumentan. TransMilenio, por ejemplo, el símbolo de este sistema en el país con ocho años de operación, registra entre los usuarios fallas notorias en cuanto a la calidad del servicio. Según la encuesta Bogotá, Cómo Vamos, en 2005, el 70% de los bogotanos decía que TransMilenio había contribuido a mejorar su calidad de vida, pero hoy solo el 54% piensa lo mismo. Además, el 37% lo califica igual que al sistema de buses, busetas y colectivos, y el 26%, peor. En Pereira, Megabús, que tiene dos años de operaciones y ha movilizado 5,4 millones de pasajeros, también ha recibido críticas por su escasa cobertura. Los otros cinco sistemas que faltan por inaugurar (TransMilenio de Soacha, Metrolínea de Bucaramanga, Metroplús del Valle de Aburrá, Transmetro de Barranquilla y Transcaribe de Cartagena), avanzan a paso lento, y en su mayoría registran dos años de retraso.