Declaración del empresario Samuel Schuster a la Fiscalía pone en aprietos al gobernador de Bolívar

El gobernador de Bolívar, Joaco Berrío, ha negado sus vínculos con DMG y ha dicho que Samuel Schuster (foto) le ha mentido a la Justicia.

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Samuel Schuster, el hombre que afirma que el gobernador de Bolívar, Joaco Berrío, lo usó como idiota útil para recoger 1.050 millones de pesos provenientes de DMG para su campaña, no es un testigo cualquiera. Se trata de un empresario perteneciente a la alta sociedad cartagenera, dedicado al cambio de divisas en gran escala y al manejo de contratos de señalización de vías con el Estado.

Está casado con una de las hijas del socio principal de la compañía Álvarez y Collins, adjudicataria de las principales obras de infraestructura de la Costa. Por todo esto a propios y extraños les ha parecido raro que su nombre esté vinculado a un escándalo ligado al lavado de activos y a un intento de la controvertida empresa DMG por penetrar la administración del gobernador de Bolívar.

En una entrevista con CAMBIO, la primera que acepta desde que fue vinculado al proceso por la Fiscalía, Schuster da su versión de un episodio que está a punto de enviar a la cárcel al gobernador Berrío. (Ver entrevista).

Pero antes de su diálogo con CAMBIO, el empresario le dijo a la Fiscalía que el día de su captura -el 26 de octubre de 2007- fue abordado en un banco de su ciudad por su amigo José Vélez de la Espriella, por el entonces candidato Berrío, su esposa Rosario Romero y por Jairo Berrío, hermano del aspirante, quienes lo convencieron de prestar su camioneta blindada para recoger una importante suma de dinero en el sector industrial de Mamonal.

Él aceptó convencido de que se trataba de una gestión legal y explicó que lo hizo por la cercanía que por años tuvo con la familia Berrío. Pero en el momento en que se acercaba al sitio donde haría su diligencia se vio sorprendido por una operación policial que terminó con su captura.

Según él, solo cuando estuvo en La estación de Policía a donde fue conducido, se enteró de que el dinero que recogería Berrío venía del departamento de Nariño en un bus intermunicipal que las autoridades habían confiscado a pocas horas de Cartagena. Ahora se sabe que esos recursos provenían de DMG para aceitar la campaña de Berrío.

Luego de su captura, y en aras de lo que había sido su relación con los Berrío, Schuster aceptó someterse a un proceso judicial sin involucrar inicialmente al Gobernador, quien lo convenció de que aceptara los servicios de Hernando Osorio Rico, asesor permanente de la familia Berrío y de su empresa de seguridad Vimarco.

"Yo le comenté al doctor Osorio Rico, el abogado que me puso Joaco Berrío, que quería contar la historia de lo que había pasado, pero él me dijo que esa no era la forma y que él se encargaba del caso. Puedo demostrar que este abogado nunca recibió un solo peso mío. Sobre todo porque el responsable de todo, es decir, Joaco Berrío, era quien debía sacarme de esta situación", le dijo Schuster al fiscal que lo interrogó.

En la misma declaración, el empresario aceptó haber pasado por ingenuo al acoger sin reservas otra  recomendación que le hizo el abogado Osorio, según la cual acusar al Gobernador sólo contribuiría a agravar su situación.

Aunque Samuel Schuster ha tomado distancia de lo que ocurre y su testimonio ha sido valorado positivamente por la Fiscalía, varias personas que lo conocen bien advierten que tiene suficiente experiencia como para cometer actos de ingenuidad. Por ello califican de improbable que alguien como él se prestara desprevenidamente para recoger un dinero cuya procedencia desconocía. 

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