¿Y quién es el secretario general de la Presidencia?

Foto: Mauricio Moreno / Cambio

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El secretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno Villegas, es desconocido para la mayoría de los colombianos, entre otras razones porque hace su trabajo tras bambalinas. Pero el hecho de que sea desconocido y de que nunca aparezca en público está lejos de significar que se trata de un hombre sin importancia. Todo lo contrario. Es el hombre del computador, el hombre de las galletas, el de los puestos, el que tramita hojas de vida, el que está en el corazón de la administración y de las intrigas políticas que son pan de cada día en la Casa de Nariño.

Solo a raíz del escándalo de la 'Yidispolítica' su nombre cobró notoriedad por cuenta de que la ex congresista Yidis Medina lo mencionó entre los que "me hicieron promesas, me incumplieron y después me atropellaron", razón por la cual el 11 de septiembre, Moreno debió rendir indagatoria ante el vicefiscal general Guillermo Mendoza Diago para explicar sobre su participación en las supuestas prebendas ofrecidas a la ex representante a cambio de que votara la reelección del Presidente.

Y una vez más el nombre de Moreno volvió a los titulares hace pocos días, cuando la representante uribista Karime Motta, decisiva en la discusión del referendo en la Comisión Primera de la Cámara, dijo que se sentía presionada por él para sacar adelante la agenda del Gobierno. "De pronto está acostumbrado a manejar al parlamentario tradicional que camina de esa manera y yo pienso que a un congresista nuevo no se le trata de esa manera porque viene con ganas de hacer una política distinta", dijo Motta y agregó que si era una especie de coacción Moreno lo hacía de "manera equivocada".

Moreno ha negado todos los señalamientos pero no puede negar que él es el que tiene que lidiar con los congresistas, recibirlos, calentarles la oreja, alinearlos, satisfacer sus apetitos burocráticos.

Pero ni su aparición en el caso de la 'Yidispolítica' y ni su más reciente mención por supuestas presiones a una congresista le han hecho pasar tragos tan amargos como el escándalo que desató la reunión en la Casa de Nariño del secretario jurídico Edmundo del Castillo y el jefe de prensa César Mauricio Velásquez, con el abogado de 'don Berna', Diego Álvarez, y Antonio López Jiménez, 'Job', ex jefe del bloque Cacique Nutibara.

Según fuentes de Palacio, después de que el Presidente, molesto con lo sucedido, los instara a resolver los problemas internos que suscitó el encuentro, Moreno cuestionó a Del Castillo y lo increpó por no haber sabido defenderse ante los medios de comunicación y por haber hecho quedar mal al Gobierno.

Los voticos

Oriundo de Armenia y de familia acomodada, se graduó en 1985 en Administración de Empresas en la Universidad de La Salle y luego hizo especializaciones en Holanda y Japón. Fue director liquidador del Corpes de Occidente (1995-2000), vicepresidente de operaciones de Ferrovías (1992-1994), miembro de la Junta Directiva de la Central Hidroeléctrica de Caldas, del Fondo Nacional Ambiental y de Termosur.

En 2000 hizo su primera incursión en la política. Lanzó su candidatura para la Gobernación de su departamento por el Partido Liberal, pero un incidente que ocurrió durante una reunión de la campaña -que por más señas refleja su carácter- lo llevó a renunciar al apoyo liberal: Emilio Valencia, jefe liberal del Quindío, y el representante Ignacio Gallego -apoyado por los empresarios del chance-le hicieron saber que, en caso de que ganara la Gobernación, ellos pondrían el gerente de la Lotería.

La arrogante notificación, más el acoso de concejales que le pedían dinero para aceitar la maquinaria, lo sacaron de quicio. Moreno estrelló su celular contra la pared y se largó. Poco después anunció su candidatura como independiente pero perdió la elección por 5.000 votos frente a Luis Fernando Velásquez, que recibió el apoyo liberal.

En su paso por el Corpes conoció a Álvaro Uribe, entonces gobernador de Antioquia, y se hicieron amigos. Cuando este terminó su mandato y viajó a Oxford mantuvieron una fluida comunicación. De regresó en el país para montar la campaña con miras a suceder a Andrés Pastrana, Uribe reclutó a Moreno para que fuera su director en el Quindío, y ya en la Presidencia, lo llamó en agosto de 2002 para que se pusiera al frente de Findeter.

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