Pelea de titanes entre el presidente Uribe y el ex presidente Gaviria

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El tono que ha alcanzado la controversia, así como el peso específico de los protagonistas, permite pensar que la pelea apenas comienza, y todo parece indicar que el enfrentamiento pasará de los micrófonos a los recintos del Congreso, donde los alfiles del Gobierno, encabezados por el movimiento Convergencia Ciudadana, tienen lista una carpeta de documentos con los que pretenden probar la supuesta alianza de la administración Gaviria con miembros de la mafia en tiempos de Escobar. La carpeta la lleva bajo el brazo el senador Samuel Arrieta, presidente de Convergencia Ciudadana, quien según las malas lenguas ha sido instruido directamente por Palacio.

CAMBIO estableció que del dossier hacen parte el famoso Decreto 264, así como la resolución de la Fiscalía del 26 de julio de 1993 que concedió a miembros de 'Los Pepes', el grupo criminal del que hacían parte los llamados 'Los 12 del patíbulo': 'Micky' Ramírez, Armando Muñoz, Gustavo Tapias, Eugenio García, Benito Mainieri, Guillermo de Jesús Blandón, Frank Cárdenas, Luis Guillermo Ángel, 'Guillo', Giovanny Caicedo, Pablo Enrique Agredo, Hernán Emilio Sepúlveda y Gabriel Puerta Parra, extraditado a Estados Unidos a finales de 2006.

La bancada liberal prepara la defensa. Argumentará que el decreto fue expedido al amparo de la conmoción interior con el propósito de otorgar, por una sola vez, atribuciones especiales a la Fiscalía que en ese momento carecía de un estatuto orgánico. Es decir, que la tal estrategia que mencionan para atacar al Gobierno de Gaviria no existió y que las  decisiones de la Fiscalía que favorecieron a miembros de 'Los Pepes' fue expedida bajo la responsabilidad del entonces vicefiscal general, Francisco José Sintura, quien entonces estaba encargado.

Pero más allá de lo que pueda salir del debate, la realidad es que el enfrentamiento Uribe-Gaviria tiene profundas connotaciones políticas. Son las dos figuras más influyentes de la política contemporánea y sus gobiernos han sido los más populares y reformistas de las últimas dos décadas, aunque desde orillas ideológicas opuestas. La Constitución del 91 y su filosofía garantista, que lidera Gaviria, y la de la seguridad que privilegia el uso de la fuerza legítima para la solución del conflicto armado, que encarna Uribe. Lo que hay en el fondo es  una confrontación de proporciones históricas.

Efectos

Independientemente de las posibles consecuencias de largo plazo, Uribe y Gaviria son las cabezas visibles del Gobierno y del principal partido de oposición, y dado el grado de polarización a que han llegado parece casi imposible la colaboración en temas de la agenda legislativa y en asuntos vitales del Estado.

Desde el punto de vista individual, Uribe tiene, en principio, las de ganar. La última encuesta Invamer-Gallup, divulgada este miércoles, indica que aunque su imagen bajó siete puntos, el favorable sigue siendo inusitadamente alto ¿78 por ciento¿ para alguien que lleva seis años en el Gobierno. Gaviria, en cambio, tiene una imagen  negativa del 50 por ciento, ocho puntos por encima desde la encuesta anterior, que podría atribuirse a la percepción de que en los últimos tiempos el ex Presidente había moderado su posición y se había acercado a Uribe ¿por ejemplo durante la crisis diplomática con Ecuador y Venezuela de comienzos de año¿. Pero cuando Gaviria ataca al Presidente pierde puntos y por eso es casi seguro que en este caso, en términos de popularidad, el ex Presidente liberal lleve las de perder.

El presidente Uribe gana también porque sus ataques a la oposición hacen parte de una estrategia para defenderse de los cuestionamientos, y la receta le ha funcionado. Y esta semana la enfiló contra el gobierno de Gaviria y sus supuestas relaciones con 'Los Pepes', para desviar la atención de las revelaciones sobre el ingreso a la Casa de Nariño de emisarios de 'Don Berna', y de los cuestionamientos por la permanencia en el Gabinete del ministro del Interior Fabio Valencia, cuyo hermano, el ex fiscal de Medellín, Guillermo Valencia Cossio, está en serios problemas por supuestos nexos con la mafia.

Al aceptar la pelea, Gaviria picó el anzuelo que le lanzó Uribe y el resultado neto es que el Gobierno del revolcón quedó en el banquillo de los acusados, puesto a la defensiva, a pesar de que cada día hay más miembros del círculo íntimo del Presidente, y de mayor nivel, bajo investigación de la Justicia. La Procuraduría inició indagaciones contra el Secretario Jurídico de la Presidencia y contra el jefe de Prensa por las reuniones con los controvertidos personajes de Antioquia; el secretario general, Bernardo Moreno, tiene un proceso por la 'Yidispolítica', lo mismo que su antecesor Alberto Velásquez, el ministro de Protección Social Diego Palacios, y el embajador en Italia Sabas Pretelt. No obstante, la pugnaz controversia entre Uribe y su antecesor acabó centrada en 'Los Pepes'.

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