(Página 1 de 2)
No han pasado seis meses del entierro de 'Joselito', el evento que cierra el Carnaval de Barranquilla, esa colorida y emblemática celebración que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003, y ya los barranquilleros están prendidos. Pero no propiamente por la fiesta sino por la controversia sobre qué va a pasar con el Carnaval el próximo año.
El florero de Llorente fue un fallo de primera instancia del Juzgado Tercero Administrativo de la ciudad que, en junio, le dio la razón a una acción popular interpuesta por el ex personero distrital Laurian Puerta contra Carnaval S.A., empresa de economía mixta que lleva 17 años organizando el Carnaval de Barranquilla y donde el Distrito tiene el 19,23 por ciento de las acciones.
En el fallo, el juez Ariel Cuspoca Ortiz aceptó los argumentos del demandante en el sentido de que al cobrar por eventos callejeros que deberían ser gratuitos, Carnaval S.A. estaba vulnerando el derecho colectivo a gozar del espacio público, y ordenó su liquidación. "El Distrito de Barranquilla debe asumir el manejo del espacio público que la sociedad Carnaval S.A. transgredió al no permitir el derecho colectivo a su goce", dice el fallo.
La decisión, que fue apelada ante el Tribunal Administrativo del Atlántico por Carnaval S.A., es defendida por los 21 concejales de la ciudad, el contralor distrital y grupos folclóricos que desde hace siete años realizan sus propios desfiles. Consideran que es acertada porque le devuelve la fiesta a su verdadero dueño: el pueblo. "El Carnaval está privatizado y sus organizadores le dan al pueblo el hueso, mientras ellos se devoran la pulpa -sostiene el concejal Rafael Sánchez-. La Fundación es excluyente y usurpa el espacio público".
Cosa muy distinta piensan los miembros de Carnaval S.A., que cuenta con el apoyo de varias asociaciones folclóricas, gremios, empresarios y la Fundación Mario Santo Domingo. Según ellos, el juez se extralimitó en sus funciones. Aseguran que ni han violado ni intentado violar la integridad del espacio público y que no es cierto que se niegue a la gente de bajos recursos el derecho a presenciar los espectáculos, pues de los 22 que realizan, 20 son gratuitos. "Es una persecución -dice su presidenta Mireya Caballero-. Lo único que hemos hecho es trabajar durante 17 años por el Carnaval, con un manejo administrativo claro, y el Distrito, pese a ser nuestro socio, se ha ahorrado todos los recursos que en otro esquema le hubiese tocado invertir".
Apetito desmedido
Conocedores del tema consultados por CAMBIO aseguran que lo que hay detrás son intereses políticos, pues para nadie es un secreto que el Carnaval es la mejor vitrina que tiene la ciudad y el presupuesto que maneja -más de 7.000 millones de pesos-despierta toda clase de apetitos burocráticos entre los políticos. "No hay duda de que tanto aspaviento lo que busca es cambiar la administración del Carnaval por prácticas clientelistas -dice José Alandete, vocero de 150 grupos folclóricos-. Y eso lo que va provocar es su entierro, como el de 'Joselito', solo que no va a poder resucitar". Opinión que comparte el folclorista Moisés Imitola, quien agrega: "No entiendo por qué en esta ciudad lo poco que sirve lo intentan cambiar. No es justo".
Grupos folclóricos, bandas, comparsas, ex reinas del Carnaval y ex reyes momos se unieron hace unos días para protestar por la posibilidad de que la organización pase a manos de la clase política, y en reciente columna en El Heraldo, Ernesto McCausland escribió: "Ya vemos quiénes están detrás del botín del Carnaval: nada más y nada menos que los angelitos del Concejo de Barranquilla, los mismos que ahora fungen de defensores de los intereses de la ciudad y pretenden hacer un festín popular con el fallo del juez". El periodista fue denunciado por injuria y calumnia por los concejales.
El alcalde Álex Char ha dicho que el Distrito está preparado para asumir las fiestas y que, en caso de que el fallo sea adverso a la sociedad Carnaval S.A., no va a crearse un ente burocrático para el manejo de la festividad. Considera, además, que es necesario diseñar un modelo oficial que, sin excluir al sector privado, permita que los grupos folclóricos tengan una mayor representación directiva. "El Carnaval es de todos y para todos -afirma Char-. En esa medida, nadie puede considerarse su dueño: ni la administración, ni el sector privado". El miércoles, el Alcalde anunció que incrementará la participación accionaria del Distrito en Carnaval S.A., del 19,23% al 50%, y que aumentará de dos a tres el número de delegados de los grupos folclóricos en la Junta.
Junto con su esposa, Clara López, estaría abonando el terreno para llegar al Senado.
Plinio Apuleyo Mendoza habla narra la vida de Luis Villar Borda.
La parapolítica, la farcpolítica y la fiebre uribista están destruyendo los esfuerzos por salvar el multipartidismo en Colombia.
La captura de Carlos García y la libertad de Luis Fernando Velasco avivaron la controversia sobre el papel de la Corte Suprema de Justicia en la parapolítica.
Salomón Kalmanovitz, considerado como uno de los más agudos economistas del país, asegura que el Emisor no puede ser un ente de bolsillo del Presidente.