Keystone, una empresa que controla el 40 por ciento del mercado de expedición de estos documentos, es señalada de usar certificaciones falsas para acreditar sus equipos.
El 28 de mayo de 2007, José Antonio Plaza Villena, representante legal de la empresa española General Asde S.A., se presentó en la oficina del cónsul de Colombia en Valencia, Sergio Entrena López, para mostrar pruebas de fraude en los procesos de expedición de pases en ciudades como Bogotá y Medellín.
Llevaba en su portafolio dos certificados de autenticidad: uno del sello de la compañía y otros de su firma personal. Con ellos quería demostrar que era falsa la "declaración de cumplimiento" que los operadores de equipos AGX Products -utilizados para hacer los exámenes obligatorios a quienes aspiran a obtener una licencia de conducción- habían presentado a las autoridades colombianas.
(La "declaración de cumplimiento", requisito fundamental para la operación de los centros de reconocimiento que hacen los exámenes, es un documento mediante el cual el fabricante de los equipos certifica que han sido usados con éxito en por lo menos 100.000 pruebas en otros países). Pero las dudas que Plaza planteó iban más allá. Según él, el software de AGX era similar al del equipo Drivertest N-845 fabricado por General Asde, lo que permitía suponer que el operador colombiano habría incurrido en el delito de violación de la propiedad intelectual.
La declaración del ejecutivo español fue usada como prueba dentro del proceso penal abierto en Bogotá por las denuncias de la firma Inverfutura S.A. contra Keystone Colombia S.A., representante de AGX Products. Lennys Carreño Carrero, gerente de Inverfutura, aseguró ante un fiscal que Keystone estafó a su empresa desde el momento en que le ofreció en venta 15 franquicias para el montaje de centros de reconocimiento por 450 millones, de los cuales Inverfutura le pagó un anticipo de 250 millones.
Carreño dijo en su momento que solo después de la instalación de los dos primeros centros, uno en Bogotá y otro en Medellín, se dio cuenta de que los documentos que respaldaban la operación técnica de los equipos AGX entregados por Keystone eran "apócrifos", y además aseguró que Keystone exigía a los beneficiados con las franquicias, entregar las claves de seguridad mediante las cuales reportan diariamente en línea al Ministerio de Transporte, los nombres y datos de las personas examinadas para la expedición de pases.
Según la representante de Inverfutura, el propósito era poder agregar fraudulentamente los nombres de cientos de personas que pagaban para obtener la licencia sin someterse a los exámenes que exige la ley. Así, Keystone no solo ganaría por la venta de la franquicia y por el 50 por ciento de las utilidades de los centros de reconocimiento que usan sus equipos, sino que posiblemente se lucraría del manejo irregular de las claves.
Mar de dudas
El caso no pasaría de ser un pleito entre empresas privadas, de no ser porque Keystone Colombia, dueña de la marca CRC -Centro de Reconocimiento de Conductores- tiene cerca del 40 por ciento del mercado de los centros de reconocimiento del país y está comprometida en la expedición de los 750.000 pases que, en promedio, se expiden mensualmente. ¿Cuántos de ellos sin las pruebas de rigor?
CAMBIO habló con protagonistas y afectados por esta historia. Los representantes de Keystone aseguran que son blanco de una campaña desatada por competidores desleales que quieran sacarlos del mercado a cómo dé lugar y defendieron la legalidad de sus procesos.
El proceso penal promovido por Inverfutura contra Keystone terminó en una conciliación económica, pero las dudas planteadas en la demanda inicial no han sido resueltas ni por los posibles responsables, ni por las autoridades, ni por los particulares que intervienen en los procesos de acreditación y reconocimiento.
De hecho, el pasado 21 de julio, la Superintendencia de Puertos y Transportes envió a Keystone una carta en la que le exige información sobre aspectos aún no aclarados.
Y el superintendente delegado de Tránsito y Transporte Terrestre Automotor, Pedro Barrera, le pidió una certificación de que sus equipos han sido probados en no menos de 100.000 conductores, los nombres de los países y entidades que los han utilizado y el nombre del fabricante de los equipos AGX Products, como pruebas de su existencia.
Estas exigencias no han sido bien recibidas por Keystone. "Me producen rabia y tristeza este tipo de requerimientos porque les hacen el juego a nuestros detractores y pretenden empañar la marca de mayor reconocimiento en Colombia", le dijo a CAMBIO el ingeniero Carlos Hernán Báez Torres, socio y fundador de Keystone Colombia y de la marca CRC, y quien mostró un certificado según el cual él es dealer o representante de AGX en Colombia, firma que expidió la declaración de cumplimiento de los equipos. La constancia fue expedida por José P. Coderque, quien firma como territy leader o director regional de AGX Products para América Latina. Está fechada el 7 de junio de 2006 pero no figura el lugar de procedencia ni la dirección de la compañía.
Rodolfo Martínez, quien realiza una investigación para su tesis de grado sobre sistemas de acreditación, descubrió irregularidades en la operación de los centros de reconocimiento y el pasado 10 de julio envió un derecho de petición al director de Tránsito del Ministerio del Transporte en el que pone en duda la autenticidad de la constancia mencionada. Según él, de la existencia de AGX Products solo hay una huella en el registro de solicitantes de inscripción de marcas en la Dirección de Propiedad Industrial de Panamá y hasta hace dos semanas no había recibido aprobación.
Al mar de dudas que rodea a Keystone se suma una declaración de Sanidad Militar del Comando General de las Fuerzas Militares, que descalifica a la firma como proponente en una licitación para realizar exámenes de aptitud a personas interesadas en sacar salvoconductos para el porte de armas, con el argumento de que "el certificado aportado para acreditar las 100.000 pruebas a nombre de Keystone de Colombia S.A. al parecer no se ajusta a la realidad".
La Superintendencia de Transporte le pidió hace menos de dos semanas al director de Certificación de Icontec, Álvaro Perdomo Burgos, explicar con base en qué el organismo le expidió a Keystone el certificado que le permitió ingresar al mercado hace dos años.
Los "televisados"
Operadores de centros de reconocimiento consultados por CAMBIO, dicen que ahora la modalidad son los llamados "televisados" o el uso de fotos escaneadas y otros datos fraudulentos que hacen aparecer como "aptas" en el sistema de información del Ministerio de Transporte, a personas que no se han sometido a las pruebas obligatorias para obtener la licencia. Estos llegan mediante el uso fraudulento de las claves. "Esa es la razón por la que les exigimos a nuestros franquiciados que nos las entreguen", dice Báez, y asegura que es la única forma de proteger su marca.
Pero afiliados a la federación del gremio sostienen que el largo brazo de las mafias ha llegado al propio Ministerio, pues son sus expertos en informática las únicas personas, diferentes a los operadores, que conocen las claves. El ministro Andrés Uriel Gallego anunció una investigación interna para identificar a los funcionarios corruptos y aseguró que cuando concluya hará públicos los resultados.
Al Ministerio llegan diariamente no menos de 10 quejas sobre operadores de centros que resultan examinando personas de otras ciudades.
Por ejemplo, el de Pasto aparece examinando conductores de Mocoa, Leticia y hasta de Medellín. Aunque los centros con mayor capacidad pueden realizar 40 exámenes diarios, en promedio, en la base datos del Ministerio aparecen agregados otros tantos. Todo indica que se trata de "televisados".
Eso explica casos como el que denunció el pasado 12 de julio el noticiero de televisión Noticias Uno: el nombre de Andrés Becerra, un joven cuadrapléjico de Buga, que obtuvo una licencia de conducción con una foto escaneada y el pago de 280.000 pesos a un tramitador, apareció en un listado de aptos que un centro de la empresa CRD envió al Ministerio.
A pesar de que en 2006 fue modificado el sistema de expedición de pases con la intención de acabar con las mafias que rodeaban la expedición de licencias, de nuevo parece confirmarse el principio según el cual "hecha la ley, hecha la trampa". Así, el interés público se ve afectado pues es previsible que crezca la inseguridad vial.
"NOS QUIEREN SACAR DEL MERCADO"
CARLOS BÁEZ - FRANCISCO AGUDELO
representantes de Keystone en Colombia
Los representantes de Keystone Colombia, los ingenieros Carlos Hernán Báez y Francisco Javier Agudelo, se defienden de las acusaciones contra su compañía.
CAMBIO. La firma Asde acusa a Keystone de haber falsificado una declaración de cumplimiento y haber clonado sus equipos
Representantes Su representante está resentido porque no le seguimos comprando equipos a Asde, porque no están en capacidad de transmitir información en línea como exigen las normas colombianas. Incluso aún hoy nos amenazan con demandarnos si no les compramos.
Asde sostiene que ustedes falsificaron una certificación de ellos para acreditar la calidad de los equipos de Keystone.
Es absurdo. Ellos no tienen por qué acreditar equipos de otra marca. Sería tanto como pedirle a Coca-Cola que acreditara a Pepsicola. AGX Productos, de la cual somos representantes en Colombia, ha desarrollado sus propios equipos y cualquiera puede verificar que son los más eficientes .
¿Dónde está la sede de AGX? ¿Por qué en el certificado no aparece ni lugar ni dirección?
AGX tiene oficinas en Miami y en Panamá. Es usual que ciertos productores no den en sus comunicaciones internacionales mayores datos. Lo hacen para proteger a sus representantes en otros países.
¿Por qué les exigen a sus franquiciados que les entreguen las claves?
Es un mecanismo para proteger nuestra marca. Hemos detectado que algunos de ellos las usaron irregularmente para producir "televisados". Así que las precauciones no sobran porque el Ministerio de Transporte ha permitido por acción u omisión que los controles se debiliten. Antes había tres anillos con claves de seguridad y ahora solo hay uno.
Pero las denuncias recaen sobre ustedes.
Provienen de competidores absolutamente desleales que quieren apoderarse del mercado y sacarnos a como dé lugar. Paradójicamente, algunos de ellos trabajaron para nosotros, aprendieron el manejo del negocio e hicieron toldo aparte. Ahora nos copian en todo, salvo en los criterios éticos empresariales.