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Las versiones libres también han contribuido a sacar de la impunidad crímenes que en su momento causaron conmoción: asesinatos de 166 sindicalistas, 91 indígenas, 45 miembros de la Unión Patriótica y 19 periodistas. "Es fácil decir que vamos muy despacio, que aún falta mucho tiempo para que haya fallos, pero muy poca gente recuerda que las confesiones más esclarecedoras las han hecho personas que cuando se inició el proceso ni siquiera tenían orden de captura", le dijo a CAMBIO Luis González León, jefe de la Unidad de Justicia y Paz, y quien considera que haber logrado que esos crímenes no quedaran en la impunidad es un activo para defender el proceso frente a sus críticos permanentes.
Los críticos no niegan la importancia de los resultados, pero insisten en que la lentitud del proceso mina la confianza de la opinión pública. El Centro Internacional para la Justicia Transicional, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) y la Comisión Colombiana de Juristas consideran que el Estado no estaba preparado para asumir un reto tan grande, y estiman que la reparación tardará mucho y que la verdad acopiada hasta hoy servirá muy poco mientras no haya juicios y se produzcan fallos.
Aún así, no pueden desconocerse algunos avances, como la ubicación de fosas donde están enterrados miles de desaparecidos; la confesión de delitos de lesa humanidad como las masacres de El Naya, Cauca, y La Granja, Antioquia; el asesinato de miembros de la Unión Patriótica, sindicalistas y periodistas; el destape de la parapolítica y la aprobación de un plan administrativo de reparaciones.
1.289 casos de homicidio han marcado la pauta de las confesiones en el proceso.
CRÍMENES POR ESCLARECER
Cuando se concreten las ofertas de confesión de los hechos relatados por los desmovilizados en las versiones libres, los fiscales de Justicia y Paz tendrán pruebas para esclarecer:
- Asesinatos: 11.295
- Desapariciones forzadas: 604
- Extorsiones: 588
- Reclutamientos ilícitos: 412
- Secuestros: 249
- Violaciones: 11