Está a punto de sellar favorablemente la suerte jurídica del magistrado Iván Velásquez.
EN LA SEGUNDA SEMANA de junio, el magistrado auxiliar Iván Velásquez, coordinador del equipo que investiga la parapolítica en la Corte Suprema, recibió una carta firmada por Iván Roberto Duque, ex vocero político de las Auc, y por el ex paramilitar José Orlando Moncada, conocido como 'Tasmania'. Según la misiva, 'Tasmania' estaba dispuesto a revelar las razones que lo habían llevado a mentir en septiembre del año pasado, cuando afirmó que Velásquez le había ofrecido beneficios judiciales a cambio de que hiciera una declaración que comprometiera al presidente Uribe en un crimen.
Velásquez les contó a los magistrados de la Sala Penal lo ocurrido y les pidió autorización para visitar a 'Tasmania' en la cárcel de Itagüí con el fin de verificar si era cierta la anunciada retractación. Obtenida la autorización, Velásquez aprovechó que el viernes 13 tenía que viajar a Medellín a adelantar una diligencia y sacó tiempo para una gestión personal que era vital para él, pues el proceso que le adelantaba la Fiscalía se aproximaba a la fase de las decisiones. Según fuentes de la Corte, el magistrado comprobó en Itagüí que la carta había sido escrita por los firmantes y que Duque, tras convertirse en confidente de 'Tasmania', había asumido la tarea de facilitador. 'Tasmania' aceptó contestar las preguntas del magistrado ante una grabadora. Palabras más palabras menos, confesó que su versión inicial había sido fruto de las presiones y amenazas de Juan Carlos Sierra, 'El Tuso', un extraditable empeñado en ganarse los favores del Gobierno. También le dijo que detrás de todo estaba el senador Mario Uribe, primo del Presidente y amigo de 'El Tuso'.
Cuando ocho días después surgió la noticia sobre la retractación de 'Tasmania', el fiscal delegado que investiga a Velásquez llamó a la Corte para preguntar si era cierto. La respuesta fue afirmativa pero no logró que le entregaran la grabación. Y aunque desde su columna en El Tiempo, el ex ministro Fernando Londoño cuestionó que se valiera de su investidura para ir a hablar con quien lo había acusado, los magistrados de la Corte decidieron no entrar en una nueva controversia. Tenía claro que la Ley 906, que regula el sistema penal acusatorio, permite a los investigados buscar por su cuenta "elementos materiales probatorios" en ejercicio de su derecho de defensa.
Las partes involucradas en este nuevo episodio se formulan en privado una pregunta que por ahora, seguramente, no tendrá una respuesta pública: ¿porqué razón aparece 'Ernesto Báez' como promotor de la retractación de 'Tasmania'? Puede haber varias explicaciones, entre ellas el afán genuino del jefe paramilitar de resolver un episodio oscuro de la parapolítica. Sin embargo, es muy posible que el comportamiento de Báez encierre la manifestación pública de un jefe paramilitar que actúa dolido por la extradición de sus antiguos socios.
La cronología de algunos episodios conocidos e inéditos permite establecer que la situación del magistrado Velásquez está a punto de aclararse:
10 de septiembre, 2007: El magistrado Iván Velásquez se entrevista con 'Tasmania' en el despacho de la Fiscal Octava Especializada de Medellín. Su propósito es conseguir evidencia para el proceso de la parapolítica.
11 de septiembre: A la Casa de Nariño llega una carta, supuestamente escrita por 'Tasmania', en la que este asegura que el magistrado Velásquez le ofreció beneficios judiciales a cambio de involucrar al presidente Álvaro Uribe en el asesinato del paramilitar Alcides de Jesús Durango, 'René', y declarar contra el senador Mario Uribe, investigado entonces por nexos con las Auc.
26 de septiembre: La Corte Suprema llama a indagatoria a Mario Uribe y ese mismo día el Presidente llama al entonces presidente del alto tribunal, César Julio Valencia Copete. El magistrado afirmó que Álvaro Uribe le preguntó por la situación jurídica de su primo, pero el Presidente no solo negó la versión y dijo que se había limitado a ponerlo al tanto de posibles irregularidades del magistrado Velásquez, sino que denunció a Valencia por injuria y calumnia ante la Comisión de Acusación de la Cámara.
29 de septiembre: Según la respuesta a un derecho de petición que el abogado del magistrado Valencia, Ramiro Bejarano, elevó a la Casa de Nariño, el secretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno, le informó a la directora del DAS sobre la carta firmada por 'Tasmania'.
1º de octubre: 'Tasmania' es trasladado al pabellón de Justicia y Paz de la cárcel de Itagüí, donde estaban recluidos los jefes paramilitares desmovilizados y el extraditable Juan Carlos Sierra, 'El Tuso'. Allí, Sierra habría aleccionado a 'Tasmania' sobre lo que debía declarar cuando se iniciara la investigación contra el magistrado Velásquez.
2 de octubre: La dirección del DAS informa a la Dirección Nacional de Fiscalías sobre un posible complot gestado en la Corte contra el Gobierno y la pone al tanto de las supuestas ofertas que el magistrado Velásquez, con el apoyo de funcionarios del CTI, le habría hecho a 'Tasmania'. De inmediato es integrado un cuerpo de fiscales.
3 de octubre: Evidencia en mano, el magistrado Velásquez informa a la Sala Penal de la Corte que él y algunos miembros de su familia son seguidos por el DAS y que sus teléfonos estarían intervenidos.
4 de octubre: La Corte denuncia que el DAS intenta obstruir sus investigaciones y cita a una reunión al Procurador y al Fiscal General para informarlos sobre lo que ocurre. Velásquez está presente.
En noviembre, un fiscal delegado ante la Corte abrió un proceso contra Velásquez y desde entonces hasta cuando trasciende la intención de que 'Tasmania' quiere retractarse, no ha pasado nada especialmente relevante, salvo que el pasado 6 de junio, en medio de estricta reserva, el presidente Uribe envió a la Fiscalía una ampliación de la declaración certificada en la que insiste en las acusaciones contra el magistrado auxiliar. Pero todo indica que los nuevos hechos le darán una voltereta al proceso.
CARTA RESERVADA
El magistrado Velásquez no piensa revelar, al menos por ahora, el contenido de la grabación de su charla con 'Tasmania'. Según un funcionario de la Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema de Justicia el jurista antioqueño le hizo saber a la Fiscalía que la conservará como una "carta reservada" para el caso improbable de que el ex paramilitar no cumpla su anuncio de hacer una retractación formal ante la Fiscalía. El mantenimiento de la reserva de su prueba está amparado por las nuevas normas del procedimiento penal acusatorio y, en últimas, hace parte de un sigilo personal que no puede ser violado por ninguna autoridad. Ahora sólo resta que la Fiscalía programe la fecha de la diligencia que podría ponerle fin al proceso.