(Página 3 de 3)
En resumen, 'Cano' se enfrenta a retos que empiezan por consolidar su liderazgo y mantener la unidad y la moral de la tropa para evitar el desmoronamiento militar, debilitada por el aumento sostenido de deserciones y el número de bajas por parte del Ejército. Logrado ese propósito, deberá pensar en una salida negociada en condiciones que no signifiquen, según dijo en Tlaxcala, "poner caras de hijos pródigos que quieren regresar al seno de la familia después de una mala jornada".
Hacia el futuro, y si la política de seguridad sigue dando resultados en su combate contra las Farc y estas entienden que es la única salida, el 'Cano' militar tendrá necesariamente que darle paso al 'Cano' político para buscar acuerdos que permitan hacer realidad lo que muchas veces dijo tanto en Caracas, como en Tlaxcala y el Caguán: "Hay que desterrar para siempre la lucha armada".
Sin embargo, debe empezar por entender que negociar no es claudicar ni renunciar a sus ideales políticos. Insistir en la confrontación armada, como proponen algunos de sus compañeros de armas, no solo sería una demostración de torpeza política sino una total falta de sintonía con las aspiraciones de los colombianos. 'Cano' tiene ahora la oportunidad de hacer lo que 'Tirofijo' no hizo. La pregunta es si tiene las agallas para hacerlo o si prefiere morir acribillado como 'Reyes', traicionado y asesinado por un compañero, como 'Ríos', o en una cárcel de Estados Unidos como 'Trinidad'.
EL RELEVO
Con las muertes de 'Manuel Marulanda', 'Raúl Reyes' e 'Iván Ríos', el Secretariado de las Farc, máxima instancia decisoria de esa organización guerrillera, sufrió el más duro revés en sus más de 40 años de creación. No solo porque ¿Marulanda' era su máximo comandante y su mayor referente histórico sino porque 'Reyes' se había convertido en su 'canciller' y 'Ríos' era el jefe guerrillero con más proyección.
La desaparición de los tres miembros del Secretariado implica la llegada de 'Iván Márquez' y 'Pablo Catatumbo', quienes tienen muy buenas relaciones personales con 'Cano'. De hecho, ellos hicieron parte del equipo negociador de las Farc en Venezuela y en Tlaxcala, durante las conversaciones con el gobierno de César Gaviria. Hacen parte de la nueva generación de comandantes, más educados y con mayor formación política que los llamados 'marquetalianos', todos de origen campesino. Del nuevo Secretariado dependerá si las Farc continúan con su estrategia de guerra de guerrillas, en la que se encuentra inmersa desde los años 60, o si le apunta a una innovación tecnológica en lo militar y a la elaboración de un discurso más incluyente en lo político.